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jueves, 18 de enero de 2018

EL ORÁCULO DE DODONA

Introducción.- Dodona era un lugar donde se realizaban oráculos, estaba situado en Tesprotia región montañosa al norte de Grecia, se encontraba en el interior de un bosque, en la falda del monte Tomaros, con una fuente cercana al río Aqueloo y un árbol sagrado. Fue creciendo en importancia y por ello se creó un santuario, un lugar liminar junto al agua, una fuente. Los sacerdotes y sacerdotisas del bosque sagrado interpretaban los sonidos reverberantes de los calderos, el susurro de las hojas del roble con el viento y el vuelo de las palomas.
Hemos recogido información sobre Dodona de diferentes fuentes que afirman que en aquel lugar del norte de Grecia se producían oráculos junto a un roble o encina sagrada que albergaba la virtud de hacer presagios, es posible que se trate de un roble aunque hay autores que hablan de encina. Diferentes literatos griegos y romanos han hablado de Dodona: Heródoto, Homero Iliada canto 16 (233) Odisea canto 19 (296), Sófocles, Esquilo, Plutarco, Estrabón, 7, frag. 3.
"Zeus soberano, Dodoneo, Pelásgico, que vives lejos y reinas en Dodona, de frío invierno, donde moran lo selos, tus intérpretes, que no se lavan los pies y duermen en el suelo!" Iliada canto 16 (233)
Encina: Fuente del Berro

Historia:-
La historia de Dodona comienza en la Edad del Bronce y termina en la era cristiana, al ser tan antiguo su origen el lugar estaba dedicado a la Diosa madre pasando después al poder de Zeus. El culto  al dios celeste llegó a Dodona en el siglo VIII para convivir con una creencia en una diosa Tierra ligada al culto a la encina. Zeus extiende sus oráculos por toda la geografía griega, pero los dos más importantes fueron: Dodona en el salvaje norte  y Siwa en el desierto libio. Ambos son lugares extremos y de difícil acceso. Los oráculos de Zeus están vinculados a Egipto. Hay un pasaje de Heródoto que cuenta el origen mitológico o legendario de Dodona a partir de  los pelasgos.
En principio por tanto el santuario era un recinto sin edificios, al aire libre, delimitado por un cerco y marcado por unos calderos que servían como instrumentos para la adivinación por suertes. El santuario ha sido excavado por la Sociedad Arqueológica de Atenas por la que se ha averiguado cómo era el recinto: entrada principal al este con un templo dórico dedicado a Heracles, a continuación dos templetes jónicos dedicados a Dione y hacia el oeste  el templo dedicado a Zeus, la “Morada sagrada”, y junto a este se levantaba la encina sagrada de Zeus donde se realizaba el ritual adivinatorio de Dodona. La encina sagrada fue respetada por los romanos, pero el fin del oráculo se produjo bajo el emperador Teodosio cuando se tala la encina en el año 391.
Roble Fuente del Berro.
Madrid

Cómo era el oráculo de Dodona.-
La gente peregrinaba a Dodona para obtener respuestas a sus preguntas acerca del futuro. Las consultas eran relativas a la toma de decisiones religiosas o políticas, consejos para la vida del día a día y para asuntos de la salud. Los oráculos de Zeus son muy antiguos, estos se caracterizan por sus extraños medios de adivinación, en Dodona a través de un árbol sagrado y en Siwa a través de una estatua de madera. El conjunto de señales que se interpretaban era muy variado: se profetizaba a través de los murmullos de las hojas de la encina sagrada y del vuelo de las aves. Igualmente se profetizaba a través del gorjeo de las aguas de una fuente vecina y de la que había en unos calderos de bronce.
Los intérpretes de los signos o señales son los sacerdotes llamados selloi (que van descalzos y que duermen en el suelo en contacto con la tierra). También se habla de sacerdotisas o Peliades (palomas) como las del mito fundacional. La adivinación se alcanza por distintos medios de inspiración divina a través del elemento telúrico o con el celeste (vuelo de las palomas).
Kálathos del árbol de la vida. MAN
Madrid

Algunas explicaciones de los poderes de la naturaleza.-
Frazer comenta que en Dodona hay una fuente al pie de un gran árbol cuyos murmullos son interpretados por la sacerdotisa de los oráculos. Entre los griegos una salida de agua de ciertas fuentes sagradas o pozos se supone le confiere proféticos poderes (Frazer, 1978: 194). También dice que el culto al roble o al dios del roble aparece compartido por todas las ramas del conjunto ario en Europa, griegos e italianos asocian el árbol con su dios más importante, Zeus y Júpiter. Quizás el más antiguo y más famoso santuario de Grecia fue Dodona, donde Zeus era reverenciado en el roble oracular. Se decía que en Dodona había más tormentas que en cualquier parte de Europa por eso se hizo una casa para el dios cuya voz era oída en el susurro de las hojas del roble y en el estampido de los truenos. Quizás el gong de bronce colgado alrededor del santuario movido por el viento que los hacía sonar era un mimetismo semejante al sonido de los truenos en las montañas (Frazer, 1978: 209-210).
Y Plinio hablando de los poderes o virtudes de las aguas dice que las aguas producen presagios… En el Libro XXXVI, 91-92, citando a Varrón habla de un laberinto o monumento cuadrado sobre el que “se yerguen cinco pirámides, rematadas todas en el vértice con un disco de bronce y una única cúpula que las cubre a todas, de la que cuelgan campanillas sujetas por cadenas cuando las mueve el viento su tintineo se oye desde lejos”, y añade:”como sucedía en Dodona”. 
Plinio en su libro XXXI escribe sobre el poder de las aguas: es un poder asombroso, brotan abundantemente por todas partes, las termales sirven de remedio para las enfermedades y dan origen a ciudades. Pero todas tanto las frías como las calientes curan enfermedades. XXXI, 23 Las aguas producen grandes prodigios, como los presagios, en Cantabria las fuentes se consideran portadoras de presagio. Las fuentes Tamaris son tres y se reúnen en un único cauce formando un extenso río.
Debido a este poder que goza el agua  se le ha dado culto y en algunos casos su virtud oracular ha dado lugar a antiguos santuarios: fuente oracular de Dodona que fluía en las raíces del sagrado roble y sus murmullos son interpretados por la sacerdotisa de los oráculos.
En esta línea de creencias G.S. Kirk afirma que los griegos creían en las cualidades sobrehumanas de la propia naturaleza. Sabiduría de los pájaros, encina profética de Dodona y los signos de los cielos. (Kirk, 1973: 192)

El fin de estos oráculos tiene lugar con la difusión del cristianismo y la imposición del monoteísmo frente al culto a la naturaleza y la creencia en sus poderes y sus dioses, en las religiones del libro el espíritu de profecía de los profetas viene de Dios mientras en los oráculos el poder de adivinación recae en la naturaleza aunque también se necesite de los dioses. 

Bibliografía:
Kirk, G.S., El mito: su significado y funciones en las distintas culturas, Barcelona, 1973
Frazer, J.G., The Golden Bough, London, 1978
Hernández de la Fuente, David, Oráculos griegos, Madrid, 2008
Plinio el Viejo, Lapidario, Madrid, 1993
Plinio el Viejo, Historia natural, Madrid, 2007

domingo, 10 de septiembre de 2017

LA PALOMA EN EL ARTE POPULAR

Las palomas han formado parte de la cultura mediterránea desde la Antigüedad, me refiero a que las palomas han sido útiles tanto por su carne como por otras causas como por ejemplo la mensajería. Parece que fueron los romanos quienes nos transmitieron el uso de las virtudes y utilidades de estas aves. Es interesante observar cómo los romanos construyeron los columbarios o cámaras sepulcrales para albergar urnas funerarias a semejanza de los nidales de los palomares (Berlanga Santamaría, 107: 2005). De hecho en los sepulcros antiguos se graban palomas.
También se utilizan palomas, en este caso reales, en ciertas fiestas como la Candelaria: “María cuando va a misa lleva tórtolas y velas, y por eso la llamamos María de las Candelas…” En muchos pueblos de Castilla y Extremadura así como en otros lugares la paloma se asocia a María en la fiesta de la Purificación de la Virgen el dos de febrero, mientras en la Pascua de Pentecostés en Andalucía se alude a la blanca paloma, la Virgen del Rocío. Pero es la Candelaria la más popular, en recuerdo de aquella ofrenda que hizo la Virgen en el templo. "Y como es costumbre. soltarán, en Las Candelas, las palomas por la iglesia, y le llevarán un roscón a la Virgen, y harán una procesión en derredor del templo...Y ojo con que se apague la vela que lleva la Virgen, que si así ocurre, nada más habrá que males y desgracias a lo largo de todo el año.." (Barroso Gutierrez, 1987).
 Así que las palomas forman parte tanto de la cultura rural como del imaginario simbólico legado por la cristiandad. Por ello encontramos palomas simbólicas en muy diferentes objetos del arte popular como pueden ser los bordados, los muebles, cuernas, y todo tipo de joyas como los pendientes, collares, cruces, medallas, etc.

Empezaremos haciendo alusión al uso de palomas en la joyería popular porque hay gran cantidad  de ejemplos: la arracada con una paloma colgando sobre la media luna o aro en el Catálogo de la colección de pendientes de Carmen Baroja de Astorga nº1830 lámina IV y el 8294 lámina V y los pendientes de calabaza que son esferas de filigrana calada de las que cuelgan siete palomas o una paloma, en el mismo catálogo lámina II nº 8788 y 9890. “La mano así como la paloma, que encontramos con mucha abundancia, en las arracadas sobre todo, se consideraban muy eficaces contra los hechizos que pudieran entrar por el oído” (Baroja, 8: 1945). En el Suplemento al catálogo de la colección de pendientes hay más ejemplos así como en el Museo Sorolla
Pieza nº 70030 Museo Sorolla
Foto de Susana Vicente Galende

Otro objeto del que cuelgan palomas es un crucifijo de plata del Museo Sorolla nº 70111, es interesante resaltar la colección de joyería popular que atesoraba Sorolla y que se guarda en su museo de Madrid.
Pieza nº 70111 Museo Sorolla
Foto de Susana Vicente Galende
En el Museo Sorolla también se conservan una colección de mancerinas en forma de paloma:
Mancerinas.
Museo Sorolla.

Las medallas en las que se representan palomas suelen ser medallas de alguna Virgen en cuya parte superior se coloca una paloma que representa al Espíritu Santo, como la que mostramos de la Virgen del Prado  nº 2755 del Museo de Artes Decorativas.
Medalla nº 2755
Museo de Artes Decorativas
En los bordados también aparecen palomas que adornan muchos tapetes, hemos elegido unas palomas bordadas en blanco sobre azul del Museo de Artes Decorativas de Madrid.
Tapete n º 23980
Museo de Artes Decorativas

También están los trabajos en hierro con palomas: candeleros y candiles con palomas de hierro forjado recortadas.
Candelero de hierro.
Candiles con motivos lunares y palomas.
Museo de Cáceres

Finalmente podemos considerar las palomas grabadas en los escaños de piedra del Ayuntamiento o Concejo de Collado Villalba, tal vez con la idea de que las reuniones fueran pacíficas como las palomas.
Escaños en piedra.
Concejo de Collado Villalba

Bibliografía
Baroja Nessi. Carmen, Catálogo de la colección de pendientes del Museo del Pueblo Español, Madrid, 1947
Barroso Gutiérrez, Félix, "La Solana. Apuntes para un calendario agropecuario y etnográfico de la Alta Extremadura", Revista de Folklore, tomo VII, nº 74, 1987, 62-68
Berlanga Santamaría, Antonio, "Los palomares en el Señorío de Molina", Cuadernos de Etnología de Guadalajara, nº 37, 2005, 103-117
Joyas populares, Museo del Pueblo Español, Madrid, 1984
Pelauzy, Mª Antonia, Spanish Folkcrafts. Fotografías de F. Catalá Roca, Barcelona, 1978
Peña- Santiago, L.P., Arte popular vasco, San Sebastián, 1985
Suplemento al catálogo de la colección de pendientes, Madrid, 1952


miércoles, 16 de agosto de 2017

EL MOTIVO DE LA PALOMA CRISTIANIZADO

La paloma en el mundo cristiano se representa en diferentes artes, contextos y temas. En relación a las artes las visualizamos: en la escultura, el relieve, la pintura, en mosaicos, en las joyas, platería, monedas, medallas, etc.  Igualmente es un símbolo recurrente a lo largo de los siglos en diferentes contextos: como parte del contexto sepulcral enmarca el crismón, en las medallas está presente en la Epifanía, forma parte de los símbolos del cristianismo primitivo, también forma parte de objetos litúrgicos y de las ilustraciones del árbol de la vida, etc. No obstante es un tema poco estudiado y muchas veces ignorado, aunque hay algunos textos imprescindibles como el de Jesús Herrero Marcos  (2010) y el más antiguo de  Charbonneau-Lassay (Trad. 1997).
El arte paleocristiano
El arte paleocristiano utiliza abundantemente la paloma, probablemente aparece representada por primera vez en las catacumbas y después en sarcófagos, en joyas e insignias religiosas, incluso en una moneda de Constantino, etc. La paloma adquiere la identidad del alma del muerto, también significa la paz de Dios cuando trae la rama de olivo tras el diluvio, la paloma es el emblema de Cristo y se identifica también con la Eucaristía.
Lauda emeritense. MAN

Dentro de las joyas cristianas de los primeros siglos han sido estudiadas piedras finas grabadas en las que aparecen palomas con la rama de la paz o sin ella, junto a diversas simbologías cristianas: 1) Entalle en sardio o sardónice con candelabro de los siete brazos terminando cada brazo con una paloma, siendo los tres centrales estandartes romanos, de la colección Greville Chester; 2) entalle en cornalina I A Ω entre dos estrellas de seis puntas, abajo un pez y arriba una paloma (siglo IV) de la colección Dressel (Fortnum, 1880:361). 3) Un anillo de oro con engaste de ónice en el que aparece el arco iris de la paz encima de la paloma y 4) una moneda de Constantino que lleva una imagen del lábaro coronado por una paloma, esta moneda y el anillo ha sido estudiados por Leclercq (Charbonneau-Lassay, 1997: 479). 5) Otro objeto de singular interés es el entalle del Buen pastor del Museo de Bellas Artes de Bilbao fechado en el siglo IV y estudiado en un artículo junto a otras gemas similares que se conservan en diversos museos (Corzo Sánchez y García García, 2014). Para mí la iconografía de este entalle consta de: árbol que podría ser un olivo, dos palomas, Cristo como Buen Pastor, dos peces, ancla, altar y mano divina, alfa y omega, crismón, corona de laurel. Todo ello dentro de la simbología cristológica. 
Entalle del Buen Pastor.
Museo de Bellas Artes de Bilbao

En los Museos Vaticanos se conservan medallas antiguas paleocristianas en las que aparece la paloma junto a los tres Reyes Magos en la Epifanía, estas medallas fueron dibujadas y estudiadas por De Rossi y por Leclercq; también hay lucernas de barro con una paloma en relieve de los primeros siglos del cristianismo.
Medallas de la Epifanía. Museos vaticanos
Lucernas. Museos vaticanos

En algunos museos españoles se conservan objetos paleocristianos con palomas. Por ejemplo en el Museo Arqueológico Nacional hay laudas sepulcrales con palomas como una inscripción funeraria cristiana emeritense con el crismón y dos palomas; y en el Museo de la Ciudad de Barcelona una lápida funeraria de san Gervasio de Casoles MUHBA (siglo V). 
Lápida funeraria san Gervasio de Casoles

Arte medieval
En el medievo se diversifican las artes y los objetos en forma de paloma, por un lado continúan los relieves con palomas en las laudas sepulcrales, por otro lado aparecen las píxides eucarísticas de oro y plata en forma de paloma. La relación de la paloma y la Eucaristía queda clara en la píxide o paloma eucarística pues se trata de un vaso eucarístico que colgaba sobre el altar.
San Salvador de Pazos de Arenteiro. Boborás

Y en la iconografía de capiteles en las fachadas de algunas iglesias románicas se esculpen palomas tal vez dando la paz a la entrada de la iglesia de mártires, tenemos los ejemplos de san Vicente de Ávila con un capitel con palomas o tórtolas de la portada norte, otro en la del sur y en el ábside (Repullés y Vargas, 1894: 64); y de las iglesias románicas de la zona del Ribeiro como San Clodio y San Salvador de Pazos de Arenteiro (Boborás).
Capiteles fachada del monasterio de san Clodio.

 También se colocan palomas en la ilustración de los Árboles de la Vida: del sueño de Nabucodonosor de la Biblia de León  (Williams, 1977: 57) o en el árbol de la vida convertido en cruz del mosaico absidial de san Clemente en Roma en el que hay doce palomas por los doce apóstoles y en las representaciones del arca de Noé de los Comentarios al Apocalipsis de san Juan del Beato de Liébana, siglo X; otro árbol en el que reposan varias palomas es el Perindex o Peridexion del Bestiario Aberdeen que muestra palomas refugiadas en un árbol para salvarse del dragón y alimentarse de la fruta; igualmente el árbol de Jesé que se conserva en el Louvre, una plaquita de marfil grabada en la que hay palomas sobre el árbol que crece de Jesé. 

A lo largo de la Edad Moderna tenemos ejemplos de la utilización de la paloma con la rama de olivo en iglesias tan importantes como San Pedro de Roma y Sta Mª Maggiore para trasladar la idea de paz. Pero en los últimos siglos la paloma se ha centrado en representar la imagen del Espíritu Santo en la Anunciación y también en el Bautismo de Cristo como se menciona en los Evangelios, y no la Epifanía como veíamos en las medallas paleocristianas. En el próximo artículo daremos cuenta de la paloma en las artes populares, ya que lo popular recoge esta tradición secular de la que provenimos en buena parte del mundo mediterráneo cristiano. 
En el pórtico de san Pedro de Roma

Bibliografía
Charbonneau-Lassay, L., Bestiario de Cristo, Vol. II, Barcelona, 1997
Corzo Sánchez, Ramón y García García, Miguel Ángel, Una gema con motivos cristianos en el museo de Bellas Artes de Bilbao, Boletín Museo de Bellas Artes de Bilbao, nº 8, 2014, 17-45
En Internet: https://www.museobilbao.com/uploads/salas_lecturas/archivo_es-54.pdf
Fortnum, C.D.E., “Additional notes on finger rings and some engraved gems of the early christian period”, The Archeological Journal, vol. 37, 1880, 351-363
En Internet: http://archaeologydataservice.ac.uk/archiveDS/archiveDownload?t=arch-1132-1/dissemination/pdf/037/037_351_363.pdf
Grabar, André, Las vías de la creación en la iconografía cristiana, Madrid, 1991
Herrero Marcos, Jesús, Bestiario románico en España, Palencia, 2010
 Leclercq, H., "Amulettes" en Dictionnaire d´Archéologie Chrétienne et liturgie, Paris
Repullés y Vargas, Enrique María, La basílica de los Santos Mártires Vicente, sabina y Cristeta en Ávila, Madrid, 1894, ed. Facs. Con estudio preliminar sobre Las restauraciones de san Vicente de Ávila en la segunda mitad del siglo XIX por José Luis Gutiérrez Robledo, Ávila, 19
Williams, John, Early Spanish Manuscript Illumination, New York, 1977

miércoles, 12 de julio de 2017

EL SIMBOLISMO DE LA PALOMA. I PARTE

Aunque se conoce poco del culto a las palomas y su simbolismo a lo largo del tiempo voy a tratar de avanzar algunas ideas sobre este tema y para ello dedicaré varios post. Las excavaciones arqueológicas que llevó a cabo M. Gimbutas han evidenciado que la Vieja Europa (Creta, Malta y norte de los Balcanes, Checoslovaquia, Yugoslavia, Hungría, Rumania y Bulgaria) tuvo una cultura Neolítica que es muy antigua, datándose entre el 7000 y el 3500 a.C. Esta cultura  agrícola tenía una mitología de culto a la Gran Diosa y a los tótems asociados a ella, las primeras imágenes de la Diosa proceden de Europa y Oriente Próximo (Campbell).  Se la simbolizaba a través de ciertos animales, a veces era representada con cabeza de pájaro.
Pero es en Creta donde se da culto por primera vez a la paloma, uno de sus animales totémicos. En las excavaciones se han encontrado palomas de terracota que se usaban como ídolos y también como exvotos y como talismán para los muertos. Igualmente se conservan otros objetos como una sacerdotisa de la Diosa en terracota con palomas en la cabeza del periodo minoico 1500-1300 a.C. (Campbell, 2015: 187). Las representaciones de palomas forman parte de los altares, de las  columnas sagradas, del árbol de la vida, de las pinturas de los palacios y la decoración de los templos. Parece que desde Creta su culto se extendió por el Mediterráneo; sir Arthur Evans (1909: 105) relaciona su culto con el de los árboles sagrados y pilares, y afirma que el culto a la paloma no es bien conocido. Los sumerios son el pueblo civilizado más antiguo que también dio culto a la Gran Diosa, llamándola Inanna-Istar, a la que se consagran palomas. Reinach (Anthropologie, VI, 562-563) considera que el culto a la paloma asociado con Semíramis (hija de Atargatis, asiria) no es de origen semítico.
Invasiones indoeuropeas y semitas 
Las invasiones que se produjeron en Europa y también en el suroeste asiático supusieron el paso de un sistema matrilineal, basado en el derecho materno, a otro de un sistema androcéntrico con una mitología masculina y guerrera. Los pueblos indoeuropeos tenían una huella lingüística de pueblos relacionados entre sí, lo que quiere decir que sus mitologías eran una misma mitología en lenguas diferentes (Campbell, 2015: 117). Aunque imponían su gobierno absorbieron la influencia de la civilización anterior al ser más avanzadas las culturas indígenas, por lo que el culto a la Diosa Madre se transformó pero no desapareció.
La Gran Diosa toma nombres atributos distintos según los lugares, nombraremos otras culturas que usaron la paloma simbólicamente: en el imperio hitita de Asia Menor está documentado el culto a la paloma, la diosa Astarata la llevaba en la cabeza (Charbonneau-Lassay, 1997:476-477); de Susiana (Elam) se conserva una columna de lapislázuli en el Museo del Louvre; en Micenas, Schliemann encontró un altar con cuernos y dos palomas con las alas extendidas; para la cultura fenicia fue el ave de la diosa del amor Atárgatis- Derceto; para los sirios era Atárgatis y la paseaban en forma de paloma dorada dos veces al año a las orillas del mar, se cuenta que Semíramis de Asiria era hija de Atárgatis y que desapareció de repente en forma de paloma.

Árabes
Para los árabes la paloma tiene un uso totémico (Robertson W. Smith, 1903), en las tablas de Wustenfeld que reúnen nombres de clanes y grupos actuales aparece Hamama, paloma. Los árabes no ponen nombres personales a los niños provenientes de su padre sino de su tío o abuelo. La masa de nombres de tribus con un animal es grande y significativa, esos nombres no son meros accidentes o metáforas. La segunda prueba de que estos nombres son verdaderos tótems es la creencia de los hombres de la tribu de que pertenecen a la sangre del animal del que llevan su nombre.
Los animales sagrados están en los santuarios, conocidos casos son las palomas en la Meca y las palomas y los peces de Astoreth. Las palomas en la Meca puede ser una importación de Siria y el culto a Ashtoreth puede ser resultado de una fusión de cultos más antiguos que se  extendieron por toda Siria de influencia Babilonia.
Hispania
En cuanto a la Hispania prerromana tenemos objetos en forma de paloma como fíbulas de la cultura celtibérica del siglo III a.C.; de Tartesos en la excavación del Turuñuelo se ha hallado una pieza metálica con forma de piel de toro y dos palomas (El país, 8 de octubre, 2016); otro objeto singular es el Kalathos del árbol de la vida de Cabezo de Alcalá (Teruel) con palomas sobre las ramas del árbol. En el santuario de  Castellar de Santisteban han aparecido cantidad de exvotos de bronce de guerreros y damas con ofrendas de palomas



Kalathos.Árbol de la vida. Cabezo de Alcalá.
Cerámica Ibérica 


Época clásica de la Antigüedad: griegos y romanos.
Los primeros datos literarios en los que hay palomas son de Homero en La Odisea, las palomas llevan el néctar a Zeus, son sus sacerdotisas. La paloma es igualmente conectada con Dione, consorte de Zeus Pelasgian.
Osculatorio. Bajo Imperio romano.
MAN

La transformación de Astarté en Afrodita debió tener lugar en Chipre entre el 1200 y 900 a.C. con la llegada de los aqueos, quienes adoptaron a la diosa oriental de la fertilidad y la helenizaron. Posteriormente la paloma será el ave principal de Afrodita en la que se mezclaron tradiciones diferentes para crear una imagen nueva de la vida.
Textos:
 En la Metamorfosis de Ovidio, Alcítoe conoce multitud de historias y cuenta: “Recordaba a Semiramis su hija, transformada en paloma” p. 69. O el rey Anio cuyas hijas se habían convertido en palomas: “Baco las convirtió en maravillosas aves, y fueron consagradas a Venus” p. 235

Virgilio en su Eneida Libro VI: Apenas había hablado cuando por caso dos palomas bajaron volando del cielo ante sus ojos y se posaron en el verde suelo. El gran héroe reconoció entonces las aves de su madre y alegre implora: Sed mi guía, si es que hay algún camino, y alzad el vuelo por el aire hasta el bosque donde la espléndida rama da sombra al pingüe suelo” (Virgilio, 2005: 167).

Bibliografía
Baring, Anne y Jules Cashford, El mito de la Diosa, Madrid, 2014
Campbell, Joseph, Diosas. Misterios de lo divino femenino, Girona, 2015
Charbonneau-Lassay, L. El bestiario de Cristo, vol. II, Barcelona, 1997
Publio Ovidio Nasón, Las metamorfosis, Madrid, 1980
Smith, Robertson W., Kingship and marriage in early  Arabia, London, 1903
Virgilio, Eneida, Madrid, 2005