domingo, 3 de marzo de 2013

LA CURACIÓN CON LAS VISCERAS DEL PEZ: EL LIBRO DE TOBÍAS.-



En el Libro de Tobías hay elementos que pueden considerarse de origen folklórico, tal vez ésa sea una de las razones por las que no está en el canon judío, tampoco lo aceptan los protestantes. En la introducción a este libro la Biblia de Jerusalén apunta que es una narración que trata con mucha libertad la historia y la geografía. Es una narración edificante: en la que se pone de relieve el consejo de dar limosna y los deberes para con los muertos.
San Rafael en la catedral de Burgos
Tobit es un anciano justo y honrado que queda ciego repentinamente y al mismo tiempo en otro lugar Sarra igualmente es injuriada porque había sido dada siete veces en matrimonio y el demonio Asmodeo ha matado a los siete maridos, por lo que ambos hacen una plegaria al Señor  en espera de su favor.  Entonces Tobit se acuerda de un dinero que dejó en Ragués y encomienda  a su hijo Tobías que vaya a recuperarlo, para lo cual busca un compañero que será el ángel Rafael que lo guía en el viaje.  En el camino se detienen junto al río Tigris, Tobías se moja los pies y un pez le muerde, Rafael le dice que agarre el pez porque les va a servir y añade: "Abre el pez, sácale la hiel, el corazón y el hígado guárdatelo, y tira los intestinos; porque su hiel, su corazón y el hígado son remedios útiles" (Tb, 6: 5) el corazón y el hígado servirán como sahumerio ante un atormentado por el demonio o un espíritu malo y la hiel cura las manchas en los ojos. Así que Tobías con la ayuda del ángel lleva a cabo toda la misión y además consigue salvar a Sarra del demonio y también cura a su padre ciego.
Esta extraordinaria historia ha servido de inspiración en el arte y también forma parte de la narrativa cristiana. La iconografía de Tobías y el pez con el ángel Rafael es muy antigua y longeva: desde la época de las catacumbas en la que Tobías suele aparecer con el pez agarrado a su mano (H. Leclercq, DACL, tomo XV) hasta épocas contemporáneas, como vemos en las ilustraciones. La idea de que las vísceras o remedia interiora de ciertos peces son sanadoras y a la vez  ahuyentan al demonio forma parte de los libros sobre magia de todos los tiempos desde el Malleus malleficarum a la Disquisitionum magicarum de Martín del Río. Además la curación con el pez en el AT prefigura las sanaciones a endemoniados de Cristo, cuyo símbolo paleocristiano es un pez.


San Rafael abraza a Tobías que sujeta el pez
Medalla de san Rafael, Tobías y el pez

A lo largo de la historia se ha intentado identificar el pez que mordió a Tobías y que luego fue utilizado para el sahumerio: se ha pensado en la anguila, el siluro y otros. De hecho la anguila ha tenido diversos usos, Plinio en su Historia Natural 31,95 considera que la anguila era usada por los judíos con fines supersticiosos y, también era utilizada en la Iglesia en el estricto ayuno impuesto a los endemoniados por  cuarenta días. En la Antigüedad y aún en la Edad Media y Moderna la curación de las enfermedades no sólo se ciñó al uso de sustancias de origen vegetal y mineral, sino que también existe una parte en los tratados antiguos sobre los simples de origen animal: como el garo o garum/i latino, que es una salmuera hecha con las entrañas de ciertos peces que en la Edad Antigua fue muy utilizada como producto dietético y después pasó a la medicina  por Dioscórides que habla de un garo medicinal. El uso dietético de las entrañas de los peces en salmuera es común en los pueblos del Mediterráneo desde que los fenicios lo comercializaron y está probado en las excavaciones arqueológicas el hallazgo de cubetas excavadas en piedra donde se fabricaba. Después lo encontramos entre los Padres del Desierto, ya que se habla de esta sustancia en la Regla de San Pacomio. Los hispano árabes que tradujeron un Dioscórides bizantino también se interesaron por el garo.
En el Malleus maleficarum, escrito por dos inquisidores, se dice que es lícito curar a los endemoniados  no solo sobrenaturalmente sino con sustancias naturales:"aquel que se encuentra poseído por el demonio puede indirectamente ser aliviado por la virtud de": una melodía, la virtud de una yerba o como en la historia de Tobías por la virtud de las entrañas de un pez.
Bibliografía:
Alarcón Román, Concepción, "Las versiones medievales de la leyenda de Montserrat", Studia monastica, vol. 49, fasc. 1, 2007
Bocharto, Samuele, Hierozoici, sive bipartiti operis de animalibus S. Scripturae...Lugduni, 1712
Curtis, Robert I., Garum and salsamenta. Production and commerce in Materia medica, Leiden: E.J. Brill, 1991
Dion, Paul-Eugène, "Raphaël l´Exorciste", Biblica, 1976, 399-413
Leclercq, H., "Tobie", Dictionnnaire d´Archéologie Chrétienne et de Liturgie, Tomo XV, París.
Malleus maleficarum: El martillo de las brujas, Madrid: ediciones Felmar, 1976
http://books.google.es/books?id=5-ADwsfPxF8C&printsec=frontcover&dq=martillo+brujas&ei=sI2fSrmhCaCGygTxpIjODg#v=onepage&q&f=false
Martín del Río, La magia demoníaca, Madrid, Hiperión, 1991
http://books.google.es/books?id=EVVKAAAAcAAJ&pg=RA1-PR2&lpg=RA1-PR2&dq=Disquisitionem+magicarum+libri+VI&source=bl&ots=1_EoIjlhbi&sig=EuYjfcq_l0u_eKl5dnn2TGFgYjc&hl=es&sa=X&ei=01tAUdHPJPHe7AbKvoCoAg&ved=0CD4Q6AEwAQ. 

viernes, 18 de enero de 2013

LA TENTACIÓN DEL EREMITA


Leyendas y cuentos que se siguen transmitiendo por vía oral actualmente forman parte de un corpus profundamente rico, prolífico y casi inmemorial. El 24 de abril de 2006 en la edición española y resumida del New York Times de El País se publicó un artículo de Marlise Simons "Manteniendo viva una tradición marroquí, relato a relato"donde se contaba que un tal Yabiri va todos los días a la plaza  جامع الفناء  yâmiʻ al-fanâʼ y cuenta cuentos. Yabiri es uno de los últimos bardos de la región de Marrakesh, al sur de Marruecos. Lo que me llamó la atención de esta noticia  fue el tema del relato que contaba Yabiri y que Marlise resumía:
1) historia de la joven que se había enamorado de un eremita
2) el eremita la rechaza porque la considera enviada por el demonio
3) ella se acuesta con un pastor y queda embarazada
4) acusa al eremita diciendo que el hijo que espera es de él
5) acuden al rey las tres partes: la mujer embarazada, el eremita y el pastor
6) el eremita es condenado a morir, pero el rey le concede un último deseo
7) el bebé habla exculpando al eremita
Esta historia no sólo se cuenta en el mundo musulmán sino que aparece por diversos países europeos, proviene de historias tanto de Padres Cristianos Orientales como de otras raíces más lejanas transmitidas por los árabes.  Este tipo de narración en la que un eremita se ve envuelto en una tentación tiene su origen en  dos historias: la historia de Barsîsâ y el cuento de San Jacobo el eremita. El tema de la tentación del eremita, monje o místico aparece tanto en el mundo musulmán como en el cristiano: en unos casos es rechazada y en otros se cae en ella. En la narración de Marrakesh el eremita rechaza la tentación lo que le acerca a una de  las historias de san Juan Crisóstomo o Boccadoro: en ella se decía que había un joven sacerdote que vivía en el palacio del rey, este rey tenía una hija que se enamoró del joven y lo acusó de empreñarla sin ser verdad, el rey lo echa de la corte y se va al desierto a vivir entre los animales hasta ser descubierta la verdad por boca de un infante, por lo que es perdonado. En la estampa de Durero el santo aparece en la lejanía a cuatro patas haciendo penitencia como salvaje.

Estas historias me interesaron hace tiempo cuando escribía mi tesis sobre la leyenda de Garí del santuario de Montserrat, en la que igualmente aparece un eremita virtuoso, que es tentado por el diablo a través de la hija del conde, que está endemoniada y va a su cueva para ser curada, pero en este caso el eremita cae en la tentación para después arrepentirse y hacer penitencia, también como salvaje. Tipos y motivos  narrativos de la tradición que son mezclados e interpolados en cuentos y leyendas para narrar tanto la historia de un santuario como un milagro de Santa María, el milagro de un santo o la vida de un príncipe. De tal manera que en historias tan antiguas como la de Montserrat podemos rastrear  la vida de un eremita tentado por el diablo y el motivo del niño de pecho que habla para decir que el eremita ha cumplido su penitencia, tal como lo encontramos en cuentos que aún se narran en las plazas de Marruecos. Vemos que tradición oral y tradición escrita corren paralelas y se entremezclan, pero a la vez siguen sus caminos uno aparte del otro. La deuda de la literatura hagiográfica y religiosa con la tradición oral es semejante a la deuda que tiene la novelística española del Siglo de Oro con el folklore.

Bibliografía
Alarcón Román, Concepción, "Clasificación y fuentes de la leyenda de Montserrat", Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, 2007, 12, 5-28
Chevalier, Maxime, Folklore y literatura: el cuento oral en el siglo de oro, Barcelona: Editorial Crítica, 1978
Díaz Viana, Luis, Leyendas populares de España. Históricas, maravillosas y contempóraneas, Madrid: La Esfera de los libros, 2008
González Palencia, Ángel, "Precedentes islámicos de la leyenda de Garín", Al-Andalus, 1933, 335-355
Marsan, R., Itinéraire espagnol du conte médiéval, París, 1974
Taylor, Archer, The three sins of the hermit", Modern Philology, vol.XX, 1922-23, 61-94
Williams, Charles Allyn, Oriental affinities of the legend of hairy anchorite, University of Illinois, 1925
New York Times de El País Marlise Simons "Manteniendo viva una tradición marroquí, relato a relato" en Internet http://mqh.blogia.com/2006/022801-narradores-callejeros-de-marruecos.php 


lunes, 3 de diciembre de 2012

LA CRISTIANIZACIÓN DEL CAMPO: VÍRGENES ARBÓREAS


Una de las características de las leyendas de hallazgo  de las imágenes marianas es su aparición en medio de la naturaleza, sobre todo de las más antiguas. Entre los lugares de hallazgo de imágenes el autor del Atlas marianus, del que ya hemos hablado en otra ocasión, cita primero el hallazgo en los árboles: zarzal espinoso, roble, higuera, nogal o avellano. Y pone varios ejemplos de imágenes de vírgenes europeas halladas en árboles:  en el libro III, 11 la imagen "Foiensis" aparece en un roble de Namur Bélgica, en el libro IV, 5 la imagen de Fonte Novo aparece en un espino y en el libro IV, 7 la imagen aparece en un nogal en Castiglione en la Lombardía italiana.
 Para Cataluña la fuente indiscutible y más antigua es El jardín de María de Narciso Camós, un dominico gerundense que escribió un libro excepcional cuya primera impresión es de 1657, como el Atlas marianus. Cuenta las narraciones sobre las imágenes marianas del principado de Cataluña, dando datos de las señales, los intermediarios y los lugares en los que tienen lugar el hallazgo. En todos los obispados de Cataluña hay diferentes imágenes aparecidas sobre un árbol o arbusto: http://books.google.es/books?id=8oYJw6mAhmwC&pg=PP7&dq=jardin+de+maria+plantado+en+el+principado+de+catalu%C3%B1a&hl=es&sa=X&ei=OxusUMqADILG0QW_3YHIDw&sqi=2&ved=0CDcQ6AEwAw
William Christian se fijó en el libro de Camós en su primer trabajo sobre santuarios marianos en los años 70 y lo llama el primer antropólogo de los santuarios españoles, ya que trabajó sobre 181 santuarios marianos catalanes (Christian: 1976, 82). También en otra ocasión da las estadísticas de este trabajo: 117 imágenes descubiertas, 95 intermediarios humanos, 62 leyendas en las que los animales indicaron la localización de la estatua, 88 de los 117 leyendas de descubrimiento de imágenes en las que la localización fue especificada: 80 en sitios naturales como cuevas, árboles, fuentes, plantas, en lo alto de una colina y otros. Frente a 8 lugares medio humanizados (Christian: 1982, 17-18). El hecho de que estas imágenes se encuentren en medio de la naturaleza proviene del deseo de la cristianización de las zonas más rurales, lo que Christian denominó cristianización del campo. También hemos de fijarnos en el hecho de que los árboles y arbustos elegidos para la aparición forman parte del paisaje y la cultura de cada pueblo, como por ejemplo: el Ayago se aparece en un haya en Burgos, la Oliva sobre un olivo en Toledo y Valvanera  en un roble en La Rioja.
Con carácter más general el libro de Villafañe, Compendio histórico en que se da noticia de las milagrosas y devotas imágenes de la Reyna de Cielo y Tierra... Madrid, 1740, proporciona leyendas y costumbres de 82 santuarios españoles del siglo XVII y entre ellos encontramos dedicados a vírgenes arbóreas diez: Aranzazu, Encina de Arciniega y Ponferrada, Iniesta de Zamora, Oliva de Almonacid, la Salceda de la Alcarria, Sopetrán de Guadalajara, Tejeda de Cuenca, la Valvanera de La Rioja, Valverde de Fuencarral (Madrid), y Villaviciosa de Córdoba.

La Calcografía Nacional conserva la colección de estampas de Antonio Correa, que da buena cuenta de estampas de tema mariano, exactamente 12 cajas dedicadas a vírgenes. De las cuales tal vez un poco más de un 10% son de vírgenes sobre un árbol: Aranzazu, Esperanza de Durón, Inodejo, Magallón, la Oliva, etc. Son muchos los ejemplos en esta notable colección que podemos consultar a través de Internet:
Si buscamos esta iconografía en la geografía hispana encontramos que es abundante en algo más de la mitad norte de España. Luis Vicente Elías en su artículo "El medio físico en la tradición religiosa riojana"  publicado en Apuntes de Etnografía riojana, 2, afirma que los pueblos del norte de la península utilizan los árboles con carácter hierofánico. Pero podemos decir  que no hay una línea precisa a partir de la cual desaparezca este modelo y hemos encontrado que llega hasta la provincia de Toledo: virgen de la Oliva de Almonacid; y también  Guadalajara:  la virgen de la Salceda de Tendilla , la de Sopetrán monasterio benedictino cerca de Hita; en Albacete la virgen de Cortes de Alcaraz; en Madrid la virgen de Valverde de Fuencarral o la virgen de la Paz de Alcobendas (ver medalla y estampa en Herradón: 2005, 165) y también en la catedral de Córdoba se venera una virgen llamada de Villaviciosa que se representa sobre un árbol. Aunque la mayoría de este tipo de vírgenes se encuentran más al norte: en Castilla la Vieja, en La Rioja, Aragón, Cataluña, País Vasco.
En la provincia de Burgos encontramos unos cuantos ejemplos conocidos como la virgen de las Viñas de Aranda de Duero, virgen del Espino en Santa Gadea del Cid o la virgen de Ayago de Redecilla del Camino de iconografía muy bella, y en especial la del Ayago con una estampa realizada por Francisco Muntaner calcógrafo de la Real Academia de San Fernando.
Virgen del Ayago
Estampa del Ayago facilitada por Mª Jesús Temiño

Mª Jesús Temiño ha repasado algunas de estas advocaciones  dedicadas a árboles: "Advocaciones marianas vinculadas con el paisaje rural", en Narria, nº 28, 1982
"Enramadas, mayos y plantas protectoras en el ciclo festivo burgalés" Revista de Folklore, nº 197, 1997 http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=1590
Incluso en las apariciones marianas del siglo XX se perpetúa la iconografía de la Virgen sobre el árbol, como en el caso de Fátima en Portugal:

Aunque la iconografía mariana se decante generalmente por modelos  muy variados en estos casos comentados propone modelos axiales: un eje para sustentarse. Así encontramos ejemplos desde el árbol de Jesé que se corona con una Madonna con el Niño hasta la virgen del Pilar que descansa sobre una columna. Y las vírgenes halladas sobre un árbol forman parte de este modelo iconográfico axial: virgen de la Paz de Alcobendas, virgen de Villaviciosa, virgen de la Oliva, virgen de Aranzazu, etc. El modelo axial cristiano se fundamenta en la cruz de Cristo que parte de un árbol al que se considera el eje del mundo. La iconografía de María se identifica y superpone a la de Cristo, nace y se inspira en la liturgia, especialmente en los oficios dedicados a María:
" Esbelta soy cual cedro sobre el Líbano, y cual ciprés sobre el monte Sión. Extendí mis ramas como palma de Cadés, y como rosal plantado en Jericó; crecí como hermoso olivo en los campos, y como en las plazas el plátano junto a las aguas. Como el cinamomo y el bálsamo aromático, despedí fragancia, como mirra escogida exhalé suave olor" (Lección III: Oficio parvo de la Santísima Virgen María).

Pero no toda la iconografía de estas vírgenes presenta a María sobre el árbol, sino que hay otros casos como la de Valvanera en la que forma parte del tronco del árbol o bien el árbol es su cayado como ocurre en la Virgen de la Oliva de Almonacid (Toledo). La representación iconográfica sigue el modelo que propone la narración del hallazgo, la literatura de los santuarios crea un mundo imaginario que se trata de plasmar en el arte a través de estampas, medallas y en la pintura.

Recursos bibliográficos no electrónicos
Christian, William, "De los santos a María: panorama de las devociones a santuarios españoles dede el principio de la Edad Media hasta nuestros días" en Temas de Antropología Española edición de Carmelo Lisón Tolosana, Madrid, 1976, 49-106
--------Apparitions in Late Medieval and Renaissance Spain, Princeton University Press, 1981
Elías, Luis Vicente, "El medio físico en la tradición religiosa riojana" en Apuntes de etnografía riojana, 2, Madrid, 1983, 123-145
Gumppenberg, Wilhelm, Atlas Marianus: sive de imaginibus Deiparae per orbem christianarum miraculosis, Liber III-IV, Ingolstadii, 1659
Herradón Figueroa, Mª Antonia, La Alberca: joyas, Ministerio de Cultura, 2005
Monasterio, Felix María, Estudio sobre el santuario e imagen de nuestra señora de Ayago. Patrona de Redecilla. San Sebastián, Imprenta Echeverría, 1930
Morales, Ramón y Villar, Luis, "Advocaciones de la Virgen con referencia al mundo vegetal", Revista de Folklore, nº 270, 2003, 212-216

viernes, 19 de octubre de 2012

DANZAS SAGRADAS EN TEXTOS LITERARIOS.-


Hace bastantes años en un curso sobre la novela picaresca a cargo del profesor Christopher Marsden (Carleton University) leímos en clase La pícara Justina (1605) porque se trataba de un texto especialmente difícil. Entonces me interesé por un capítulo donde se describe una fiesta que tenía lugar en la catedral de León llamada: danza de mozas cantaderas. Después he trabajado sobre esta fiesta en varias ocasiones. Ahora me interesa resaltar el uso de la literatura como fuente para la etnografía. El autor de la novela que es muy irónico hace chanza acerca de llamarlas cantaderas y no bailaderas porque más que cantar bailan. Estas eran jóvenes doncellas: para que así fuera se rebajó la edad de dieciocho a doce años. Eran pertenecientes a las cuatro parroquias más importantes de la ciudad que bailaban en recuerdo de las que se entregaron al rey Almanzor. Los curas tres meses antes de nuestra Señora de agosto piden a unas mujeres casadas para que enseñen la danza a las jóvenes que bailan al son del salterio en medio del coro. Y las de la parroquia de san Marcial ofrecen en el claustro ciruelas, peras, pan o queso... Y unos días después ofrecen un cuarto de toro a nuestra Señora. Estas mismas cantaderas llevan delante a modo de guía una mujer mayor llamada sotadera que lleva la cara tapada con una zaranda forrada.Nada de esto es extraño: ni las danzas en la iglesia, ni que canten y bailen, ni el que vayan con un guía. 
Las cantaderas en el claustro de la catedral de León
Imagen en el claustro catedral de León y las cantaderas en 1983

Leyendo un verano La gitanilla (1613) de Cervantes encontré otro ejemplo de danza similar a la de León, pero esta se desarrollaba en la iglesia de santa María de Madrid. Allí contaba que los gitanos se reunían en los campos de Santa Bárbara para vender su mercadería en la Corte y también la danza que por santa Ana, patrona de Madrid en aquel entonces, hacían los gitanos. Constaba la danza de ocho gitanas: cuatro jóvenes y cuatro viejas, más un gitano que las guiaba. Bailaban al son del tamborín y castañetas y no solo danzaban, también cantaban y entraban en la iglesia de Santa María donde bailaban ante la imagen de santa Ana con sonajas y entonaban un romance relativo a la santa.
Maqueta de la iglesia de Santa María de Madrid
Maqueta de Santa María de Madrid. Museo Municipal

Mientras la danza de las
cantaderas ha subsistido hasta nuestros días, aun cambiando la fecha de la celebración y otros detalles. La danza dedicada a santa Ana en la iglesia de santa María en Madrid no sabemos cuando dejó de hacerse, sí sabemos que el edificio donde se realizaba fue derribado en 1868 en el contexto de la remodelación de la calle Mayor. Madrid guarda poca memoria de su pasado. Bien es cierto que esta iglesia no sale bien parada en los libros en que se habla de la arquitectura de la capital: "Enfrente del referido palacio [de los Consejos] está situada la parroquia de Santa María que, aunque pequeña y pobre en edificio y poco extensa en feligresía, se reputa como cabeza de las demás, y tiene la prerrogativa de iglesia mayor" (Ponz, 1988:97). Para Antonio Ponz lo mejor es la capilla de santa Ana, hecha a costa de Juan Vozmediano y terminada en 1542. Además la parroquia albergaba en el altar mayor la imagen de la Virgen de la Almudena, la cual estuvo escondida en un cubo de la muralla durante "el tiempo de los moros" para ser después encontrada cuando se recobró la villa en tiempo de Alfonso VI.
La fuentes literarias son un testimonio con gran poder evocador y a veces es casi el único existente, por tanto, ese testimonio, es la manera de acercarnos a una antigua costumbre o ritual cuya historia duerme entre papeles viejos; de todas formas hemos de complementarlas con otras como la literatura religiosa de los santuarios, las historias locales y por supuesto las fuentes archivísticas, los documentos primarios imprescindibles para conocer la historia. 
Bibliografía
Alarcón Román, Concepción, " La antigua ceremonia de las doncellas "cantaderas" en León", Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, Tomo L, 1995, pp. 179-195
Caro Baroja, Julio, El estío festivo: fiestas populares del verano, Madrid: Taurus, 1984
Cervantes, Miguel de, La gitanilla, Madrid, El País, 2007
Christian, William A, Local Religion in Sixteenth-Century Spain, Princeton University Press, 1981
---- Apparitions in Late Medieval and Renaissance Spain, Princeton University Press, 1981
López de Úbeda, Francisco, La pícara Justina, vol. 2, edición preparada por Antonio Rey Hazas, Madrid: editora Nacional, 1977
Martínez Ángel, Lorenzo, "Un detalle legendario de las Cantaderas de la catedral de León en el Siglo de Oro, originado por una metáfora medieval" Revista de Folklore, nº 344, 2010, 44-46
Ponz, Antonio, Viaje de España 2, Madrid: Aguilar, 1988
Quintana, Jerónimo de, Historia de la antigüedad, nobleza y grandeza de la villa de Madrid, Madrid, 1629
Viforcos Marinas, María Isabel, La Asunción y el Corpus, de fiestas señeras a fiestas olvidadas, León, 1994

viernes, 5 de octubre de 2012

MARUJA ROMÁN RUIZ, UNA MAESTRA DE PÁRVULOS: 1936-1977




A mi madre la llamaban Maruja para abreviar su nombre: María del Perpetuo Socorro. Nació en Málaga el 26 de enero de 1913 y murió en Madrid el 31 de mayo de 1990. Su padre era José Román Vela de El Borge y su madre se llamaba Concepción Ruiz Lombardo natural de Málaga. Era nieta por línea paterna de dos maestros: José Román González y Adriana Vela García, el primero natural de Benamargosa y ella de Cómpeta. Y por línea materna de Anselmo Ruiz Lerdo y de Concepción Lombardo Fagilhot, el primero de Laguna de Cameros encargado y posteriormente dueño de un comercio de telas y ella hija de un joyero-orfebre genovés asentado en Málaga. Sus raíces se hundían entre el suelo malagueño, Cameros la parte Ruiz, Fagilhot de Francia y Lombardo de Génova... Una mezcla propia de las ciudades del Mediterráneo como Málaga.
Durante su infancia y juventud vivió en diferentes ciudades por los traslados de su padre funcionario del Ministerio de Instrucción Pública. Estudió el bachillerato en Badajoz, cuyo título elemental lo alcanzó con 17 años (1930). Y con 20 era maestra de primera enseñanza por la Escuela Normal de Badajoz (1933). 

Título de maestra. Badajoz
Título de maestra de Badajoz
Estudios del Plan Profesional
En el dorso del título se certifican sus estudios del Plan Profesional

En 1934 cursa los estudios del Plan Profesional en la Escuela Normal de Madrid, ya que este plan había sentado las bases de un nuevo magisterio español y en Madrid contaba con un gran equipo docente.
Alcalá de Henares.- Consigue con éxito superar los exámenes y la mandan como alumna en prácticas a la escuela de párvulos de Alcalá de Henares para el curso 1935-1936, con un sueldo de 3.000 pesetas al año. Posiblemente por  los problemas que generaba la guerra estuvo en este sitio hasta 1938, aunque ya no fuera alumna en prácticas y cobrara 4.000 pesetas. Pero era peligroso viajar todos los días de Madrid hasta Alcalá en un tren que llevaba muchachos al frente y en una ciudad asediada. Así que consiguió otro destino en el propio Madrid en las escuelas de la calle Pintor Rosales 23, destino para el que no llegó a tomar posesión porque la guerra y la salud de su padre y su madre dieron al traste con sus ilusiones juveniles.
Rogatoria a la Fuerzas Armadas de la República
Ruego a las fuerzas armadas de la República para dar facilidades a la maestra
Después de la guerra hay un certificado de octubre de 1939,  en el que se dice: tomó parte en los cursillos de "Orientación y Perfeccionamiento".
"El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
            con delantalitos blancos..."  G. Lorca
Lozoya y Ayllón.- Cuando acabó la guerra sus padres habían muerto, solo tenía su carrera de maestra, sus tres hermanas y el amor a la lectura y la enseñanza. En 1940 reinició su trabajo de maestra Propietaria Provisional con el sueldo anual de 5.000 pts. en Lozoya, aunque después fue depurada y confirmada en sus derechos en 1941. Y en este pueblo serrano vivió con una familia entre 1940 y 1943. Allí conoció a mi padre y se casaron en 1945. El siguiente destino fue Ayllón 1943-1947, pero se lo cambian por el de Corral de Ayllón alegando que ha sido un error, entonces pide autorización para realizar unos estudios en el Instituto de Cultura Religiosa Superior de Madrid. Posteriormente, toma posesión en septiembre de 1946 para a continuación pedir la excedencia voluntaria en febrero del 47, por más de un año y menos de dos.
Patio de la Escuela de Lozoya
Escuela de Lozoya
Años 40.
Salmo copiado por una alumna fallecida

Cádiz.- En ese año de 1947 nace en Cádiz mi hermana donde se habían trasladado mis padres con mis tíos, mi padre entonces consigue trabajar en la Fábrica de Tabacos. En 1948 la destinan a Bonanza que pertenece al Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, pero pide una permuta por Paterna de la Rivera donde viven entre 1948 y 1951. Gana las oposiciones para plazas de 10.000 habitantes en 1949 y las oposiciones para párvulos en 1951, así puede optar por mejores lugares y va a Chiclana de la Frontera en la calle Jardines 3 de 1951 a 1953. Siendo su último destino en Cádiz la Escuela de Párvulos de la calle Gravina 30 de San Fernando, 1953-1955.

"En la Macarenita
me dieron agua
más fría que la nieve..."

Escuela de Chiclana.
Mis padres,mi hermana y mi tía.
Años 50.
Torrelodones.- En 1955 nazco yo en Madrid y en el 57 nacerá mi hermano. Mi madre toma posesión con carácter de propietaria un lluvioso quince de septiembre de 1955 en la escuela de Torrelodones Estación, donde ejercerá de maestra de párvulos veintidós años hasta su jubilación forzosa tras un infarto de miocardio en 1977. Las escuelas Vergara fueron su destino más largo y donde creo, sintió el cariño de la gente tras tantos años de profesión entregada, porque adoraba a los niños y disfrutaba con su trabajo, su vocación. En aquellos oscuros años su modo de hacer la escuela resultaba novedoso, pues ella sabía adaptarse a los niños: cantaba, recitaba, dibujaba y escribía con y para ellos. Yo diría que no era una mujer perfecta, pero era fantástica: era una persona entusiasmada con la vida por poco que le diera. 
"Si la cigüeñita canta arriba en el campanario
que no me digan a mí que no es del cielo su canto..."

Escuela de Torrelodones en los años 60
Escuela  de Torrelodones años 60

Escuela de Torrelodones en los años 70
Torrelodones años 70. Fotos escolares Alian Madrid