martes, 21 de julio de 2015

LAS CRUCES COMO OBJETOS PROTECTORES

La cruz es un símbolo universal y anterior al cristianismo, usado por muchas antiguas culturas desde la prehistoria. El cristianismo como sabemos tomó este símbolo que identifica a los cristianos por el sacrificio de Jesús en la cruz.

El mundo cristiano ha utilizado la cruz oficialmente desde la época de Constantino, de hecho la madre del emperador santa Elena ha pasado a la historia como la persona que encontró los restos de la cruz en la que murió Jesucristo. Y su hijo Constantino tuvo una visión en la que se decía "con este signo vencerás". Pero a la cruz no sólo se la venera, sino que se la adora en los oficios del Viernes Santo de la Semana Santa: "Ecce lignum Crucis/ in quo salus mundi pependit/ Venite adoremus." También desde muy antiguo forma parte del altar.  Los cristianos a lo largo de la historia han dado culto a la cruz y al crucifijo, en el Medievo la cruz es un emblema de la victoria de Cristo y un objeto mágico (Duby, 1988: 151). Los encolpia eran relicarios en forma de cruz que traían los peregrinos con reliquias de los lugares santos, y fueron usados durante la Edad Media.
Encolpia bizantinos de bronce. MAN
Foto propiedad de la autora

Podemos apreciar la presencia de la cruz en los lugares sagrados, así es el caso de las iglesias con cruces tanto en el interior como en el exterior de sus muros, en los tímpanos y también es el caso de los camposantos donde aparecen las más antiguas cruces grabadas en las losas sepulcrales (Castelao, 1975); otra manera especial de sacralizar el terreno es a través de los Vía Crucis, en la subida a ciertos santuarios  y montes. Pero igualmente hay lugares no santos que es necesario santificar o proteger: Castelao comenta que los caminos que llevan a Santiago fueron orillados con los cruceros.
Fuente de Valporquero de Torío
Fuente. Sierra de Ancares

En las fuentes milagrosas también se colocaban cruces así como en las encrucijadas, en la decoración en piedra de las puertas y en  los portalones o cruces exentas sobre la propia puerta; igualmente la vida humana, los campos y los animales son protegidos por la cruz.
Crucero en el Camino de Santiago.
Foto propiedad de la autora
 Las monedas han sido otros objetos santificados por la cruz incluso por los iconoclastas, a lo largo de la edad Media todos los reinos cristianos ha grabado una cruz en sus monedas.
Panel con representación de monedas medievales.
Casa de la Moneda. Madrid

Pero tal vez lo más llamativo con respecto a las cruces sea la idea de que sirven y se utilizan en un sentido similar o igual que un amuleto, el Dictionnaire d´archéologie chrétienne et liturgie considera amuletos ciertas medallas devocionales y entre estas abundan en los primeros siglos las grabadas con cruces y el monograma de Cristo o crismón. Algunas órdenes religiosas han sido especialmente proclives a la veneración de la cruz y han creado pequeñas cruces para ser portadas por las personas con diferentes propósitos, los benedictinos por ejemplo elaboran una cruz con un conjuro para alejar el mal y los eremitas de Montserrat fabricaban cruces en madera de boj en las que grababan los instrumentos de la Pasión, tal vez por influencia franciscana, ya que en un determinado momento los franciscanos extendieron por el Mediterráneo el culto a la Pasión de Cristo.
 
Por otro lado la cruz patriarcal con las reliquias de la Vera Cruz han gozado de singular aprecio entre los creyentes, en España tenemos diferentes ejemplos como el Lignum Crucis de Ejea de los Caballeros, o el del monasterio de Carboeiro que ahora está en Santiago, el relicario de la Vera Cruz de la catedral de Astorga y el relicario de Riells de Fay actualmente en el museo de Barcelona. Pero la más popular es la Cruz de Caravaca, de la que se crearon pequeñas réplicas en metal utilizadas para salvaguardar la casa y la vida en las tormentas y en otras ocasiones de peligro o contra ciertos males, en una cara se representa a Jesucristo y en la otra a la Inmaculada, a veces a los pies de la cruz hay una calavera y a los lados dos ángeles que la sujetan.

Anverso cruz de Caravaca.
Foto propia
Otras ejemplares venerados en iglesias urbanas que podemos nombrar por su valor milagroso y popular son la Cruz de la Victoria de Oviedo y los crucifijos que representan al Cristo de Burgos. La cruz de la Victoria la regaló Alfonso III a San Salvador de Oviedo en el año 908, el interior está formado por dos piezas de madera que contenían fragmentos del lignum crucis. El Cristo de Burgos fue una imagen cuyo culto propagaron los agustinos en esa ciudad, las llamadas crucetas del Cristo de Burgos han sido muy usadas en joyería popular ensartadas en collares, brazaleras, etc.
Cruces de madera, cruces de bronce, plata, oro y marfil para ser llevadas encima o para poner en la puerta de las casas o en el cabecero de la cama como se hacia tradicionalmente. Cruces y crucifijos para los altares, para ser especialmente venerados. Cruces de piedra para los caminos para cristianizar lugares siempre venerados.
Cruces en el dintel de puerta y ventana en Quecedo (Burgos).
Foto de Ester Vela


Bibliografía
Castelao, Alfonso R., As cruces de pedra na Galiza, Madrid, Akal, 1975
Hildburgh, W.L., Caravaca crosses and their uses as amulets in Spain, Folklore, vol. LI, 1940, 241-258
Leclercq, H., Dictionnaire d´archéologie chrétienne et liturgie, Amulettes, París, 1907,  pp. 1874-1800
https://www.facebook.com/446226215556627/photos/a.483418591837389.1073741829.446226215556627/518755654970349/?type=3

lunes, 22 de junio de 2015

EL DRAGÓN EN EL MUNDO OCCIDENTAL

El dragón es un animal simbólico que aparece en diferentes expresiones artísticas desde época prehistórica según veremos después. Se habla del dragón: 1) en distintos tipos de literatura como la Biblia, la literatura hagiográfica, los cuentos y leyendas, así como en los bestiarios medievales.  2) El dragón también es protagonista de la iconografía civil y religiosa, bien en relieves, esculturas, así como pinturas, dibujos y grabados, como acompañante de narraciones o formando parte de una composición narrativa figurativa. 3) El dragón forma parte de las procesiones festivo religiosas europeas como el Corpus u otras fiestas del santoral. Es por eso que el dragón es una figura simbólica difícil de condensar.
Hay temas que están relacionados por medio de estas tres expresiones artísticas, es decir literatura, iconografía y festividades se vinculan y suelen enlazarse a través de la vida de un santo. Santa Marta puede ser el ejemplo señero pues su vida es narrada en la Leyenda dorada donde aparece la viñeta del episodio con el dragón, además este dragón sale en la procesión de la santa de Tarascón en la Provenza. ¿Es la literatura el sistema que vehicula estas expresiones? Puede ser que leyendas y mitos den origen a representaciones plásticas y tradiciones rituales.
Narraciones hagiográficas.-
Además de santa Marta hay diferentes santos que vencieron al dragón, en la Edad Media cada Iglesia tuvo su tarasca o dragón sumiso y encadenado, el cual iba en las procesiones, según Más y Prat (citado por Garrido Atienza, 1990:79). Pero aquí solo vamos a referirnos a las leyendas más conocidas, narradas en la Leyenda dorada y en cuyas viñetas aparece el santo frente a un dragón: San Silvestre 31 de diciembre, san Amando 6 de febrero, san Jorge 23 de abril, san Felipe apóstol 11 de mayo, santa Marta 29 de julio. Por otro lado el arcángel san Miguel cuya festividad se celebra el 29 de septiembre también es reconocido por alancear un demonio que suele tener aspecto de dragón.
San Amando y el dragón.
Wikipedia

 ¿Qué dicen las leyendas de esos dragones? Son dragones amenazantes que ponen en peligro la vida de la comunidad: san Silvestre invoca al Espíritu Santo y consigue amordazar al dragón que identifica con Satanás en su cueva; san Amando obliga esconderse a una serpiente al hacer la señal de la cruz; san Jorge mata al dragón que vivía en un lago en la ciudad de Silca y que se alimentaba de ovejas y a falta de estas se comía a la gente, pero cuando llega san Jorge salva a una doncella y encadena al dragón con el objetivo de que toda la ciudad se bautice, entonces mata al dragón; san Felipe apóstol, también aparece al lado de un dragón porque según la leyenda cuando predicaba en Escytia le obligaron a hacer sacrificios ante una estatua de Marte, cuando apareció un dragón que empezó a matar a los paganos que asediaban al santo y este consigue así obligarlos a que quiten la estatua y pongan una cruz, también consigue que el monstruo se vaya al desierto; santa Marta es la hermana de Lázaro que según la tradición viaja con un grupo de cristianos hasta Marsella para luego trasladarse a Aix, allí en un bosque cercano entre Arlés y Aviñón había un dragón que a veces salía de la selva y se sumergía en el río y volcaba las embarcaciones, dicen que era hijo de Leviatán y que había venido por el mar hasta el Ródano, Marta consigue amansar esta fiera con ayuda de la cruz y agua bendita para después llevarla atada fuera del bosque donde los hombres del pueblo la matan. El lugar donde se escondía este dragón es llamado Tarascón y allí se retiraron Marta y sus acompañantes.
Estos relatos identifican los demonios bíblicos con el dragón, y en ellos los santos se caracterizan por dominar a los dragones, idea basada tal vez en el mandato de Cristo a sus discípulos que dijo "expulsaréis los demonios", y en otros pasajes tanto del Nuevo como del Antiguo Testamento así: Tobías y el diablo Ashmodeo, Daniel y el dragón de Babilonia, la bestia de siete cabezas del Apocalipsis, etc. Aunque los dragones se identifican con el mal son obedientes con los santos y les sirven a estos para obligar a los paganos a rendirse ante el cristianismo. La historia de san Jorge es quizá la que más claramente proviene de fuentes folklóricas, hay cuentos en la colección de Afanásiev semejantes a la historia de San Jorge, la de santa Marta igualmente resulta de la cristianización de leyendas de tradición oral. 
Rejería colegio de Pilar.
Madrid
Los bestiarios consideran que el dragón es la mayor de las serpientes, mata con su cola, vive en las cuevas y a veces va al mar; también le identifican con el demonio. Pero el dragón no tiene siempre carácter negativo, de hecho en las culturas orientales es emblema de la Vida y del Verbo divino en el budismo y el lamaísmo. En la Edad Media la heráldica nobiliaria asocia el dragón con la Vigilancia y el Ardor. Se conocen leyendas en las que la sangre de los buenos dragones era apreciada como remedio contra heridas y otros males, esta sangre se volvía resinosa y de color púrpura oscuro en las arenas del desierto en Etiopía, era la llamada sangre de drago. No es hasta el siglo XVII cuando se averigua la procedencia de esta resina por el médico Nicolás Monardes quien asegura que tiene origen vegetal, esto es proviene de frutos desecados de distintas palmeras (Calamus draco) de las riberas del golfo Pérsico y de la cuenca del mar Eritreo, del Indostán y de Indochina. "La sangre de drago la produce generalmente el Dracoema draco de las Canarias y la Azores, y el Pterocarpus draco, de las Indias Occidentales y de América del Sur, conocidos por Nicolás Monardes" (Charbonneau-Lassay, 1997:392). Los libros que hablan de la piedra bezohar suponen que algunas  de estas piedras están en la cabeza del dragón y se llaman draconitas (Carmen Baroja, 1945:18).
Drago milenario de Tenerife.

Novedosos estudios sobre la dispersión de una figura universal como es el dragón han puesto de manifiesto su origen prehistórico, Julien d´Huy ha investigado sobre las historias de dragones en 23 regiones alrededor del mundo centrándose en 69 variables argumentales y con los resultados utilizó otra base de datos en 9 áreas y argumentos usados por Robert Blust (2000) para definir dragón. Trabajó con métodos filogenéticos y estadísticos, presentó árboles y tablas donde muestra cómo ha evolucionado el motivo y ha demostrado la existencia de un nexo entre múltiples representaciones del motivo del dragón cuyo desarrollo sigue alguna de las grandes migraciones del planeta. Así llega a la conclusión de que muchas de las figuras de dragones actuales provienen de la misma fuente. El primer motivo proviene de África, se enriquece en el Lejano Oriente, y una versión llega a Australia y otras a América. Después pasa al Mediterráneo que pudo conectarse con la expansión Indo-europea (2015).
Iconografía del dragón.-
El dragón en el mundo cristiano es utilizado por el románico y el gótico, así como por otros estilos posteriores a lo largo de los siglos. En el románico lo vemos en los capiteles historiados, arquivoltas, cimacios de iglesias y monasterios a veces en solitario, pero generalmente con  caballeros o con personajes bíblicos que lo alancean. Esta figura claramente draconiana ha sufrido una evolución hasta llegar a estar totalmente formado. Aparece en forma serpentiforme en los entrelazos figurados que decoran manuscritos en el sur de Francia, Italia y las Islas Británicas, pero sobre todo es en Irlanda e Inglaterra donde se utilizan figuras realmente dragoniformes como por ejemplo en los entrelazos del Libro de Kells. Durante la época carolingia los dragones toman forma en muchos manuscritos iluminados de carácter religioso y se inserta en escenas hagiográficas, míticas o bíblicas. Mientras en en el sudeste de Europa y Bizancio no hace su aparición hasta el siglo XII, de hecho en Bizancio se pintaba el dragón serpiente. En España pasa algo parecido no es hasta el siglo XII que se representa el dragón románico, porque en los Beatos los dragones tienen forma serpentiforme. El Camino de Santiago es un recorrido artístico en el que podemos visualizar muchos tipos de dragones: sillería del coro de santa María la Real de Nájera con dragones esculpidos en madera de nogal, capitel con san Miguel al estilo de san Jorge del Hospital de san Juan de Acre, etc. Un caso poco conocido es el de los dragones pintados en la bóveda de la iglesia de la Asunción del siglo XV en Robledo de Chavela, y que fueron descubiertos hace tres años, en Internet: 
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/08/08/madrid/1375976884_524990.html
Igualmente la bóveda del ábside de la concatedral de Santa María de Cáceres tiene pintados dragones dispuestos sobre los nervios y coloreados, son los enemigos de María y de san Miguel. El uso de dragones en estas bóvedas, así como en otros lugares como la rejería que cierra lugares o en el dintel de una puerta de entrada nos hace pensar que en ese caso los dragones son seres protectores.
La leyenda de la tarasca que sumía en el terror a toda la ribera del Ródano es la de santa Marta cuya procesión tiene lugar el día de la santa cuando se celebra su triunfo. Aunque es una fiesta originaria de Tarascón existen otras festividades en toda la Provenza y la zona del Ródano donde aparecen monstruos parecidos a la tarasca alrededor de tradiciones orales sobre el dragón y sus compadres: san Andrés en Aix-en-Provence, san Victor en  Marsella, san Armentario en Draguignan y santa Radegunda en Poitiers.
Tarasca de la procesión del Corpus de Granada de 2015.

En el siglo XIII se crea la fiesta del Corpus que poco a poco va siendo celebrada con multitud de procesiones en las que se exalta al Santísimo Sacramento. Julio Caro Baroja piensa que la introducción del Corpus en la península tiene lugar a principios del siglo XIV por influjo de Provenza, pero realmente no alcanza éxito hasta la Contrarreforma en el siglo XVII, es una fiesta eminentemente Barroca que se desarrolla en las ciudades: Madrid, Valencia, Granada, Segovia, Málaga, Toledo, Tarragona y otras ciudades levantinas. La tarasca figura un animal que tiene vida propia porque mueve la cabeza y da golpes también con la cola o sea que establece una agresión ritual con el público y a veces echa fuego por las fauces. En la Segovia del siglo XVII se trataba de un cortejo que solía llevar en primera línea la tarasca a la que sobreponía la tarasquilla, acompañada de ocho gigantes y dos enanos que servían de guías. Los monstruos danzantes se componían de gitano, gitana, negro, negra, español y española, turco y turca y enano y enana. Estos danzantes eran propios de todas las procesiones. Salían de la catedral y estos mimos precedían a la custodia. Era un espectáculo complejo que se componía del aparato eclesiástico y los danzantes.

La participación del dragón en estas fiestas religiosas pone el colofón a una figura tan arquetípica, antigua y cargada de elementos en una mezcolanza variadísima, en ellas vemos resumida su simbología y su carácter ambivalente.

Bibliografía.-
Baroja, Carmen, Catálogo de la colección de amuletos. Trabajos y materiales del Museo del Pueblo Español. Madrid, 1945
Bestiario medieval. Edición a cargo de Ignacio Malaxeverría, Madrid, Siruela: 1986
Charbonneau-Lassay, L., El Bestiario de Cristo, vol. I, Palma de Mallorca, 1997
d´Huy, J., Statistical methods for studying mithology. Three Peer reviewed Papers and short History of the Dragon motif. -The Retrospective Methods Network Newsletter. Winter 2014-2015, 9, 125-127
Flecniakoska, J.L., Las fiestas del Corpus en Segovia (1594-1636), Estudios segovianos, Tomo VIII, 1956, 65p.
Garrido Atienza, M., Antiguallas granadinas. Las fiestas del Corpus. Estudio preliminar por José Antonio González Alcantud, Granada, 1990
Les geants processionnels en Europe. Colloque du 20 au 22 Aoù 1981. ATH, 1983
Vorágine, Santiago de la, La leyenda dorada, I, Madrid, Alianza Editorial, 1982
En Internet: http://disinfo.com/2015/08/clavis-artis-skin-dragon/

viernes, 15 de mayo de 2015

USOS PROFILÁCTICOS Y MÁGICOS DE LAS PLANTAS

El mundo vegetal al igual o más que los otros reinos de la naturaleza ha sido cargado de virtudes especiales. Las plantas han servido para curar así como para hacer enfermar o matar personas y animales. Este poder que reside en ellas y especialmente en algunas hierbas ha sido conocido y transmitido de generación en generación a lo largo de la historia, las personas que conocían estos poderes eran  por ello valoradas, aunque en general los habitantes del mundo rural que han estado en contacto directo con la naturaleza sabían mucho más de plantas que los habitantes de las ciudades.
Por tanto podemos hablar de unos saberes tradicionales asociados al mundo del calendario agrícola y festivo. La vegetación nace y muere a lo largo del año y los labradores asociaban sus fiestas en muchos casos a este ciclo, mayo y junio por tanto son meses de festividades y de esplendor  en los campos que nos recuerdan creencias relacionadas con estas fechas y con los poderes de las plantas en estos momentos. Por eso mayo y junio compiten entre ellos. 
La magia natural.-
Mayo.- Durante el mes de mayo son numerosas las fiestas donde las flores, los árboles y las hierbas son cortadas y utilizadas en diferentes ritos y con diferentes fines: los matrimonios de mayas y mayos, las enramadas de tipo amoroso, las cruces de mayo, los mayos plantados en la plaza del pueblo, etc. El primero de mayo antiguamente en los pueblos se plantaba el mayo, un árbol o palo adornado como mejor se podía. Para la santa Cruz de Mayo se bendicen ramas de espino albar florecido que se usan contra el rayo o cruces hechas con ramos de laurel. De mayo todo es bueno hasta el rocío: Enrique de Villena escribió un tratado sobre fascinología en 1411, era buen conocedor de la magia  simpática y cuenta que: “A los moros lavan los rostros con el agua de almanchizén, que es rocío de mayo…” Citado por Menéndez Pelayo.
San Juan.- Pero es la noche y la mañana de san Juan (el 24 de junio) cuando se supone en las plantas unas virtudes excepcionales. Las enramadas son señal de fiesta, así los jóvenes adornan con ramos de fresno y de otros árboles (espino, chopo blanco, haya o encina) las puertas o las jambas de las casas de las mozas y se echan yerbas como claveles, espadaña, hinojo y margaritas en los umbrales. Se ha pensado secularmente que las plantas y hierbas recogidas por san Juan tenían propiedades profilácticas y medicinales, además de efectos amorosos. Las enramadas se consideran virtuosas contra los rayos y a veces algunas en particular contra ciertas enfermedades.
Para Caro Baroja hay una serie de hierbas que se recogen especialmente para san Juan como: la verbena que se recogía en los campos de Madrid y de otros lugares tanto por la noche como la mañana de san Juan; el helecho se cree que florece y grana en la noche de san Juan y que las brujas lo recogen para sus hechizos, esta práctica es nombrada en algunas obras literarias como La Celestina; y el trébol igualmente se recoge en san Juan según se canta, y el de cuatro hojas es el que se considera especial. Después nombra la albahaca, la valeriana y la ruda. La ruda es buena contra las brujas y la ponen en la cuna de los niños y también tiene propiedades medicinales. La valeriana  tiene propiedades mágicas para conseguir estrechar las relaciones especialmente amorosas y finalmente la albahaca que también es hierba de san Juan con propiedades mágicas. Estas plantas se vendían antiguamente en las “verbenas” como la de san Juan, y por ello verbena sirve tanto para nombrar la planta como para el regocijo público con motivo de la fiesta primaveral o estival (Caro Baroja, 1989: 126).
Con carácter protector y en demanda de fertilidad las plantas se utilizan bien esculpidas en piedra en dinteles y arcos o bien en ramas colgantes en los muros y balcones, como ocurre con el muérdago, la ruda, el arto o rusco y las flores de cardo (Pirineo español). En torno a las creencias y mitos comenta Violant i Simorra de la flor del cardo dorado, Carlina acaulis, que cuando está abierta recuerda la figura del sol por ello es un repelente de brujas, y se cuelga en la puerta la mañana de san Juan antes de la salida del sol. Igualmente las ramas de laurel (bendecido el Domingo de Ramos), olivo y rosal silvestre ahuyentan brujas y preservan de las tormentas.
Venta de plantas mercado de Valencia. Navidad 2014
Puesto de venta de plantas. Valencia
Foto propia

Las brujas y su mundo.-
En paralelo a las mentalidades rurales tradicionales, pero en relación, se halla el mundo de las brujas que utilizan las plantas con distintos fines como el curanderismo y en otros casos la hechicería. Caro Baroja habla de Las brujas y su mundo, un importante trabajo sobre la magia y el concepto de bruja a través del tiempo, relacionado especialmente con España. Otros autores nombran los llamados “herbolarios diabólicos”, libros que explican las posibilidades y usos de plantas de la familia de las solanáceas como el estramonio, la mandrágora, el beleño y la belladona. Plantas que alteran la conciencia y que en ciertas dosis pueden causar la muerte.
En la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid hay una buena colección de libros antiguos y entre ellos algunos dedicados a plantas de los que citaremos un puñado: el Ramillete de plantas de Esteban de Villa, benedictino burgalés y farmacéutico que habla de la importancia de las estrellas en el mundo vegetal; otro libro es el Ortus sanitatis impreso en Estrasburgo en 1517, es un libro de historia natural que dedica mucho espacio a las plantas medicinales y entre ellas la mandrágora de efectos alucinógenos; y otro dedicado a la mandrágora de Bernardo Robredo Dilucidación nueva y estudiosa de las singulares virtudes y maravillosos efectos de la mandrágora, planta utilizada en la magia amorosa; Juan Cornejo escribió El modo y traca de hazer oro potable vegetable, del lentisco y sus diferentes cocimientos… en el que da una receta  para hacer el oro potable usando lentisco para curar multitud de enfermedades; Tomás Murillo y Velarde Jurado escribe un Tratado de raras y peregrinas yervas que se han hallado en esta corte y sus maravillosas virtudes donde ofrece un catálogo de supersticiones alrededor de la mandrágora; finalmente nombraremos el Dioscórides de Andrés Laguna el cual dedica un apartado a las plantas alucinógenas utilizadas por brujas (Rey Bueno, 2007:149-159).
Ortus sanitatis. Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla:UCM
Ortus sanitatis.
Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla. UCM

Existe una delgada raya que separa una magia de otra, es decir la magia natural a veces se confunde con la brujería, así por ejemplo el Marqués de Villena nos ofrece datos de cómo algunas plantas son usadas por ambos tipos de magia: “Por virtud natural usan traer coral e fojas de laurel e raíces de mandrágora…” Citado por Menéndez y Pelayo. Lo cual nos induce a pensar que los usos de ciertas plantas conocidas por todos eran distintos según los conocimientos e intenciones de cada persona.
 Bibliografía
Biarge, Fernando y Ana, Líbranos del mal. Creencias, signos y ritos protectores en la zona pirenaica aragonesa. Huesca, 2000
Caro Baroja, Julio,  La estación del amor, Madrid: ediciones Taurus, 1979
---------Las brujas y su mundo, Madrid: Alianza editorial , 1973
Kieckhefer, Richard, La magia en la Edad Media, Barcelona, 1992
Menéndez y Pelayo, Marcelino, Historia de los heterodoxos españoles, Libro III, Madrid, 1965, vol. I
Morales, Ramón, "Plantas mágicas y brujería", Quercus, 10, 7-8
Rey Bueno, María (comisaria), La bibliotheca mágica, Madrid, UCM.,2007
Violant i Simorra, Ramón, El Pirineo español, Barcelona, 1985 y 1986, Vols. I y II

sábado, 25 de abril de 2015

ORÍGENES DEL ÁRBOL DE JESÉ

Enlazando con el anterior artículo del blog continúo con el tema del árbol. Para rectificar o aclarar un punto sobre el origen de la iconografía del  árbol de Jesé  cuyo primer autor no fue Suger exactamente, pues desde el siglo XI se había usado este modelo iconográfico y hay que recordar que la vidriera de saint Denis es de 1114. Vamos a tratar dos puntos: 1) por un lado ese uso anterior a Suger en el mundo cristiano occidental y 2) por otro constatar que la iconografía del árbol de Jesé no es una creación original de la cristiandad sino que parece provenir de imágenes muy anteriores del arte extremo-oriental: “La disposición original con el árbol que nace de su costado, tal como se afianzó en los siglos XI-XII, tiene un sorprendente parecido con la escena en la que vemos a Brahma sentado sobre una flor de loto que sale del vientre de Visnú, quien se encuentra tendido sobre una serpiente”. Y después del siglo VI se representa el tema en Birmania y Camboya (Baltrusaitis, 1983: 200-201).
El mundo antiguo: Grecia, Roma y las rutas caravaneras
Para entender la recreación en Europa de una iconografía de origen tan lejano tenemos que hacer un pequeño repaso para conocer lo que se conocía y escribía sobre el oriente lejano desde épocas muy antiguas. Porque las relaciones entre Oriente y Occidente nacieron en la Antigüedad y desde entonces el mundo occidental ha tenido una idea de cómo era ese mundo al que se rodeaba de un halo de misterio y de fantasía. La concepción literaria sobre la India nace en Grecia: el primero en escribir sobre India es Heródoto quien da una somera idea de aquellas tierras, más tarde Ctesias como médico real en la corte de Artajerjes de Persia elabora la idea de que la India es un país de maravillas, Alejandro Magno invade la India en el 326 a. C. y cambia la concepción que los occidentales tenían del país, se rodea de científicos que escribieron varias obras, así es el caso de Megástenes que cuenta historias fabulosas, el tratado de Megástenes sobrevive en Diodoro Sículo, Estrabon, Plinio, etc., y su rastro dura muchos siglos. Pero las relaciones entre Oriente y Occidente se dificultan en su ruta por tierra, mientras la ruta por mar al sur de la India crece y el comercio con los romanos  se hacía a través de los árabes (Wittkower, 2006:71-76).
 Las relaciones comerciales suponen igualmente un importante elemento dinamizador, sirios, griegos y judíos viajan hacia Oriente Medio y la India. Ciudades como Batné, Antioquia, Palmira, Petra, etc., son eslabones de una cadena que llevaba hacia la India y más allá. Los griegos llegaron a Asia Central, pero los sirios y los palmirenses desempeñaron también un papel importante en el comercio antiguo como caravaneros que iban desde el Mediterráneo al Golfo Pérsico donde servían de intermediarios de mercancías entre los romanos y los partos. Aunque el cristianismo no penetra en la India el brahmanismo se introduce en Occidente en medios cultivados de Roma y Constantinopla (Boulnois, 1964:116), llegan filósofos indios en las embajadas enviadas al emperador y poco después se conocían los Upaniçad. En los siglos IV y V sirios, griegos o judíos no llegaron aún a China sino que como Alejandro Magno llegaban a la India .
La Edad Media
La Edad Media es heredera de estas fábulas que tenían un origen literario y que pervivieron por medio de autores antiguos como Plinio, Solinus y Marciano Capella, san Isidoro y Rabano Mauro. Wittkower considera que existió también una vía de transmisión pictórica en manuscritos ilustrados de estos mismos autores mencionados y en las ilustraciones de los mapas del mundo o mappa mundi. Otra manera de transmisión sería los manuscritos iluminados árabes como es el caso de la Cosmografía de Qazwini. Pero existen más fuentes de inspiración como el Libro de Alexandre escrito en griego y que fue traducido en la Edad Media
“Desde aproximadamente el siglo XII en adelante, las maravillas penetraron en el campo del arte religioso (Ibid, 85)”. La iconografía románica se impregna de estos monstruos e imágenes fantásticas como en las iglesias cluniacenses que se inspiran en la tradición, que acabamos de ver, lo que Wittkower llama tradición geográfico etnológica y también se inspiran en libros como el Physiologus y en los Bestiarios. Podemos poner el ejemplo de una ilustración medieval que representa un árbol denominado el árbol Perindex o Peridexion que se dice natural de la India y que aparece en el Physiologus. En este hermoso árbol se refugian palomas para salvarse de las dentelladas del dragón que las espera en el suelo, de ello hacen una lectura alegórica:
Manuscrito 3244 Harley de la Biblioteca Británica:
Bestiario Aberdeen con Peridexion
Árbol Perindens en el Oxford Bestiary. Wikimedia
Oxford Bestiary
Árbol Perindens. Wikimedia

Biblioteca de Douai, De natura animalium ms. 711
Durante el siglo XI y todo el XII se desarrolla en Occidente la iconografía del árbol de Jesé. Las primeras representaciones son miniaturas de manuscritos, después pasa a la pintura mural románica, techumbres de madera y la vidriera gótica, relieves románicos y en el arte mueble se hacen frontales de altar, sillerías de coro, tapices, bordados, etc. Existen tres variantes siguiendo a Manzarbeitia: Jesé solo del que crece un árbol con siete ramas, la vara o virga asociada a la figura de María que ocupa casi todo el espacio del tronco, forma de árbol genealógico familiar en el que aparecen familiares y profetas. Antecedentes: candelabro judío de los siete brazos, el árbol de las Siete Artes de Teodulfo de Orleans, representaciones genealógicas de los beatos hispánicos. Otros antecedentes son las representaciones de origen hindú del nacimiento de Brahma, y las del árbol Wak Wak que narran leyendas árabes del siglo X pero su origen se remonta a textos chinos anteriores, conocidos a través de relatos de viajeros occidentales (2009:4).
Árbol de Jesé, siglo XVIII. Museo Arqueológico Nacional
Árbol de Jesé. Siglo XVIII
Foto MAN
Ya comentamos anteriormente la rica tradición de representaciones del árbol de Jesé en España, ahora solo vamos a mencionar las tres versiones del códice rico de las Cántigas de Santa María (El Escorial ms TI, 1,) que para Ana Domínguez Rodríguez responden a un modelo mariológico; el árbol de Jesé del parteluz del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela; y el retablo de la capilla de santa Ana de la Catedral de Burgos. Aunque es un tema muy estudiado podemos seguir investigando toda esta iconografía del árbol de Jesé en España y en Europa, cuyos orígenes están en el medievo y que ha llegado hasta el siglo XVIII.
Retablo en la capilla de santa Ana de la catedral de Burgos: árbol de Jesé
Árbol de Jesé en la capilla de santa Ana
Catedral de Burgos. Foto propia

Bibliografía
Baltrusaitis, La Edad Media fantástica, Madrid, 1983
Boulnois, L., La ruta de la seda, Barcelona, 1963
Manzarbeitia,  Santiago, “El árbol de Jesé”, Revista digital de iconografía digital, vol. I, nº 2, 2009, 1-8. En Internet: https://www.ucm.es/data/cont/media/www/pag-41515/rdim_2.pdf
Montoya Martínez, J. y Dominguez Rodríguez, A. (coord..), Scriptorium alfonsí: de los libros de astrología a las Cántigas de Santa María, Madrid, 1999
Wittkower, R., La alegoría y la migración de los símbolos, Madrid: ediciones Siruela, 2006

viernes, 27 de marzo de 2015

EL ÁRBOL DE LA VIDA EN EL MUNDO MEDITERRÁNEO

Existen dos símbolos del centro del mundo: uno es la montaña cósmica y otro el árbol de la vida. Este último desde el Neolítico ha funcionado como Centro del mundo, “axis mundi”, ombligo de la Tierra. Este símbolo nace en Mesopotamia y fue usado por asirios, babilonios, cananeos, etc. Se ligó al héroe Gilgamesh y a la ideología regia, la realeza sagrada que habla de un Jardinero divino. Pasa al judaísmo, después al cristianismo  a través de san Efrén  (siglo IV) y la iglesia Siria y también al mundo musulmán.
En la Biblia adquiere unos valores singulares pues en el Paraíso había un Árbol de la Vida y un Árbol de la Ciencia. El Árbol de la Ciencia fue plantado por Yahveh en el centro del Edén cuyo fruto fue prohibido al hombre por decisión divina y el Árbol de la Vida también plantado por Yahveh es donde se celebran juicios, asambleas y donde se ponen sepulturas.
Encina de Villalba. Madrid
Árboles y arbustos son importantes en la tradición bíblica. Esta idea ha sido estudiada y comentada por autores  como Segura Munguía en Las plantas en la Biblia y también en la Historia de las plantas en el mundo antiguo de Santiago Segura Munguía y Javier Torres Ripa, libro editado por el CSIC y la Universidad de Deusto, encontramos un pequeño resumen en Internet: https://www.youtube.com/watch?v=DX-00J1bdaw. James G. Frazer dedica un capítulo a las encinas y terebintos sagrados de su libro El folklore en el Antiguo Testamento y cuenta que los antiguos israelitas confundían ambos árboles que se parecen por su semblanza en la lejanía pero que son distintos y ambos son propios del bosque mediterráneo. Junto a las encinas ubicadas en los altos donde a veces comparten el suelo con pequeñas capillas, se colocan los sepulcros de hombres santos, lugar de oración que tienen su origen en los cananeos de la época bíblica y que los árabes respetaron y aún en la época de Frazer seguían siendo parte del paisaje y del respeto por lo sagrado. Igualmente junto a la encina tienen lugar apariciones como la aparición de Dios a Abraham: “Apareciósele Yahveh en la encina de Mambré estando él sentado a la puerta de su tienda y en lo más caluroso del día”  (Gn 18,1).
Teofanía en el encinar de Mambré. Galeria Tetriakov
Teofanía en el encinar de Mambré.
Foto Galeria Tetriakov

Mircea Eliade de una manera más universal, comentando diferentes culturas se ha referido en varios libros suyos al simbolismo del centro del mundo representado en el árbol.Otro libro de interés en este tema es The tree: symbol, allegory and mnemonic in medieval art and thought de Andrea Worm y Pippa Salonius (2014) con diferentes artículos sobre el valor litúrgico e iconográfico del árbol de Jesé, el árbol como significación del género humano, como una estructura orgánica de la lógica y visualización de la salvación.
Arte antiguo.-
El árbol del mundo “es común a varias tradiciones asiáticas” (Burkhart, 1988:61).
En la cultura asiria hay representaciones del árbol de la vida tales como el famoso relieve de Asurnasirpal  II en el que dos seres mitológicos alados y con cabeza de pájaro rinden culto ante un árbol (865-860 a.C.) en el Museo Británico:
De la antigua Hispania tenemos algunos ejemplos de árbol de la vida en joyería y cerámica en el Museo Arqueológico Nacional: un colgante de orfebrería del tesoro de la Aliseda que lleva grabado un árbol de la vida (MAN 28571), y una bella arracada en oro de Carmona (Sevilla) de estilo orientalizante procedente del siglo VII a. C. en forma de creciente lunar con adornos de pequeños  árboles de la vida en el borde (MAN 1923/60/978).
Khalatos del árbol de la vida. Cultura celta iberizada. Azaila (Teruel) y colgante del tesoro de la Aliseda. MAN
Arriba: khálatos del árbol de la vida. Cultura celta iberizada
Siglo II a.C. Azaila (Teruel) MAN
Abajo: Tesoro de la Aliseda: colgante.
Foto  MAN

Civilización islámica.-
En el mundo islámico el árbol de la vida es un elemento decorativo y simbólico de primer orden. Vamos a indicar algunos ejemplos del uso del árbol de la vida en el arte islámico, donde este toma diferentes formas  y se encarna en diferentes árboles: la vid como decoración en varios antiguos monumentos del Islam es notable en Msatta Jordania, la que fuera residencia campestre de los Omeyas, y cuya parte de la fachada sur se conserva en el Museo de Pérgamo en Berlín donde se evoca el árbol de la vida:
De igual manera hay vides en los mosaicos de la Cúpula de la Roca o la bóveda del mihrab de la gran mezquita de Kairuán (862-863) “está adornada con una vid estilizada en oro sobre negro. Recuerda la famosa fachada de Msatta y al igual que ésta, se vincula al simbolismo de la vid como imagen del Logos y como árbol del mundo” (Burckhart, 1988:102).
El tema del árbol se localiza en mosaicos como el de el Palacio de Hisam en Jericó donde: “un frondoso árbol paradisiaco, con grandes hojas de color verde oscuro, entre las que penden frutas doradas, como naranjas que en nuestra opinión, representan el mito clásico del jardín de las Hespérides” (Jiménez, 1999: 108). Este citado autor piensa que el árbol  es una representación del Paraíso.
En forma estilizada hay una representación del árbol de la vida en una ilustración del Kalila y Dimna, copia siria de 1220, de Ibn al-Muqaffa, donde vemos los dos chacales afrontados frente al eje de simetría que es un árbol (BNF Ms orientales, árabe 3465, fol.48).

En la Cultura hispano-árabe.- Encontramos representaciones del árbol de la vida en todo tipo de objetos del arte mueble: en joyería hay pendientes por ejemplo arracadas del Museu de Mallorca (nº 23.812-13), o también trabajos más grandes como bote de Zamora de marfil del siglo X (MAN) en alfombras, bordados, etc.; por otro lado, encontramos árboles de la vida en escultura (pila de abluciones de Almanzor MAN) o placas de mármol con adornos esculpidos (MAN 57323) y en adornos arquitectónicos como columnas, jambas, etc.
Árbol de la vida en un plato de Paterna. Museo de cerámica de Barcelona
Plato de Paterna
Museo de cerámica de Barcelona
Bote de Zamora. Museo Arqueológico Nacional
Bote de Zamora. MAN
Foto propia


En el mundo cristiano.-
La imagen del árbol en la Edad Media cristiana  se expresa a través del árbol de Jesé, y también en el árbol de los vicios y las virtudes que aparecen en manuscritos, pinturas murales, vidrieras, y esculturas monumentales. El árbol  de Jesé  alude a la genealogía  de María comenzando en Jesé que era el padre de David, y desde ese personaje bíblico  se llega hasta ella y Cristo.  Es un tema iconográfico que se representa en multitud de lugares y objetos, a veces forma parte del retablo de un altar como en la capilla de santa Ana de la catedral de Burgos, otras veces decora un pequeño objeto.  
Antes de la moderna imagen de la Inmaculada se representaba de una manera descriptiva su genealogía en el árbol de Jesé como parte del ciclo de la vida de María. Parece que fue el abad Suger quien ideó este tema iconográfico cuando mandó ejecutarlo en un ventanal de la abadía de Saint Denis. Manuel Trens dedica un capítulo de su libro sobre la iconografía de María al árbol de Jesé en España, en él podemos apreciar diferentes formas de este árbol: pintura sobre vitela de Juan de Juanes, en el tímpano de la Puerta de los Leones de la catedral de Toledo, en el relieve del pequeño órgano de la catedral vieja de Salamanca, como peana de la imagen románica de la Virgen de Bastanist (Lérida), otro árbol que sirve de peana a la Inmaculada en la iglesia parroquial de Verdú. Donde aparece con bastante asiduidad es en la vidrieras de la catedral gótica: Saint Denis, Canterbury, Chartres, etc.
Y el árbol de la vida culmina su expresión en la representación de la Pasión de Cristo sobre una cruz o madero que ha sido un árbol, la cruz hace referencia al Árbol de la vida y al de la ciencia. Cristo es por antonomasia el Árbol de la vida, Cristo como fruto del Árbol de la vida.
Grabado del Cristo de la Sangre. Museo del Traje. CIPE
Grabado Cristo de la Sangre.
Museo del Traje.CIPE

 De esta manera hemos resumido una parte de la tradición alrededor de los árboles sagrados que son protagonistas de mitos e historias religiosas, pero también forman parte de la iconografía tradicional que podemos ver en museos y libros de arte o historia, y por último el árbol se asocia a varios tipos de rituales ancestrales que se salen ya de nuestro propósito.
"Olma" de Guadarrama.

Bibliografía.-
Burckhart, Titus, El arte del Islam, Barcelona, 1988
Eliade, Mircea, Imágenes y símbolos, Madrid, 1983
Frazer, JG., El folklore en el Antiguo Testamento, Madrid, 1981
Jiménez, Martín, El arte islámico, Madrid, Historia 16, 1999
Martín Sánchez, A., "El árbol sagrado: del árbol cósmico al Cristo de Jerte", Revista de filosofía, nº 65, 2010, 61-74
Trens, Manuel, María. Iconografía de la Virgen en el arte español, Madrid, Editorial Plus Ultra, 1946
En Internet: Emanuela Pulvirenti, L´albero della vita nella storia dell´arte, 2014
 http://www.didatticarte.it/Blog/?p=1708
Ars gravis, arte y simbolismo:
https://www.arsgravis.com/el-arbol-de-la-vida-en-la-tradicion-egipcia/