jueves, 21 de julio de 2016

CRETA Y EL HACHA DOBLE

Aunque el hacha doble es un símbolo muy antiguo cuyos primeros vestigios aparecieron en la cueva paleolítica de Niaux, en el suroeste de Francia y en la cultura neolítica de Tell Halaf en Irak. Es en Creta donde más profusamente se utiliza y difunde. Marija Gimbutas considera que Creta bebe de las fuentes de la cultura neolítica de la Vieja Europa.  Es posible que el uso del  hacha doble provenga de esta antigua influencia, porque este símbolo es anterior a la civilización minoica (Baring-Cashford). La datación de la civilización minoica la hizo sir Arthur Evans, su primer estudioso, que la dividió en tres periodos: minoico temprano, del 3000 al 2000 a. C.; minoico medio del 2000 al 1600 a. C.; y el tardío, del 1600 al 1150 a.C. Los terremotos y las posteriores invasiones dorias dieron al traste con una cultura tan original y antigua.
Gran Diosa de Creta.
Wikipedia. "Chris 73"

Su religión se caracterizaba por el culto a la Gran Diosa a quien consideraban diosa de la naturaleza, por eso sus santuarios se ubicaban en cavernas de las montañas y sus atributos eran los árboles sagrados, sus ramas, los pájaros, especialmente las palomas, también las serpientes y el hacha doble. El hacha era utilizada para el sacrificio del toro, pero también para talar el árbol sagrado en la ceremonia anual que requería un hacha sagrada.
El hacha doble apareció en las excavaciones de diversas maneras: como pequeños objetos de bronce en las salas del palacio de Cnosos o encajadas en las grietas, o bien pintadas en los frescos, Se la denomina labrys que quiere decir laberinto, y que es el camino en la cueva hacia el interior del santuario, lugar donde se escondió al monstruo Minotauro, según la leyenda. Al igual que al toro se relaciona con la luna creciente. Esta hacha se colocaba a cada lado del altar de la diosa, marcaba la entrada a sus santuarios y adornaba jarrones junto a otros símbolos de la diosa. Signos del hacha doble aparecieron en los pilares de criptas subterráneas, para Evans se trataba de signos propiciatorios para aplacar los poderes destructivos de la Tierra. “Podría entenderse que las dos hachas que sostienen las diosas, como las serpientes, simbolizan el dominio sobre las esferas relacionadas con la vida y la muerte” (Baring y Cashford). 
Se sabe que tuvo relaciones probadas con Anatolia, y también comerciaban con Egipto porque se hallaba en el centro de las rutas marítimas; así que sus relaciones se extienden: al norte con la Vieja Europa, al este con Anatolia y Siria, más allá con Sumer, y al oeste con Malta y Sicilia. Arthur Evans consideró que el santuario de Nir-Jano difundió por todo el Mediterráneo sus cultos llegando hasta España.
Bibliografía
Baring, A. y Jules Cashford, El mito de la diosa, Madrid, 2014
Campbell, Joseph, Diosas, Girona, 2015
Gimbutas, Marija, Dioses y diosas de la vieja Europa 7000-3500 a. C., Madrid, 1991
Recursos electrónicos:
Arthur Evans Archives
http://www2.odl.ox.ac.uk/gsdl/cgi-bin/library?site=localhost&a=p&p=about&c=sackle02&ct=0&l=en&w=iso-8859-1
Herakleion Archaeological Museum
http://odysseus.culture.gr/h/1/eh151.jsp?obj_id=3327
Civilización minoica
http://clio.rediris.es/fichas/minos_minoica.htm

viernes, 10 de junio de 2016

EL MOTIVO DEL HACHA DOBLE: PRIMERA PARTE

El hacha doble es un complejo símbolo que proviene del Paleolítico y Neolítico, asociado al culto de la diosa madre y a divinidades telúricas similares. Para Cirlot está relacionado con el signo tau  y se representa en obras artísticas desde la India hasta Inglaterra, pero es  en la cuenca mediterránea, en África y en Creta donde más se ha utilizado.
Este motivo aparece en cerámica, en esculturas, en joyas y amuletos.  Lo cual nos da a entender su importancia y su capacidad para difundirse. En el libro de Elworthy The evil eye se muestra un hacha (fig. 43 y 44) que se halla en el Museo Etrusco de Bolonia y a la que da el nombre griego de  pelekys  que es hacha doble. Como tiene anilla para suspensión se supone que se trata de un amuleto.
La Gran Diosa Minoica es representada con este hacha en un sello de oro de Creta (Campbell, 2013: 103)  y también aparece en un pequeño santuario que encontró Arthur Evans  en el palacio de Cnosos del Minoico Tardío III, se trata de dos pares de cuernos hechos de estuco y  entre ellos apoyada un hacha doble de esteatita. Cada uno de los cuernos tenía una hendidura en el centro para insertar el mango del hacha.  Marija Gimbutas considera que este hacha es una epifanía de la Gran Diosa (1991: 83).
Con gran frecuencia encontramos el hacha situada sobre la cabeza de un buey entre sus cuernos, esta afirmación no solo la avala Cirlot (1982:234) y Siret (1908: 151) sino otros muchos historiadores como la misma Gimbutas (1991: 82-83) y otras más recientes (Baring y Cashford, 2014: 140-146). Su forma tiene variaciones que van de un realismo claro a un esquematismo total, pero el motivo se mantiene. 

Este tipo de motivo también lo hemos encontrado en las culturas prerromanas de la península Ibérica.
Cultura tartésica.- El tesoro del Carambolo es un conjunto de joyas de oro, descubierto en 1958 en Camas, Sevilla: placas, brazaletes, pectorales o hachas y un collar. Una de las piezas del tesoro del Carambolo, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional,  puede ser una representación de una doble hacha, esa es nuestra hipótesis y en general compartimos las interpretaciones de Pellicer y Ruano (1988:92-93), aunque algunos ven una piel de toro en vez de un hacha. En la exposición permanente del museo junto al tesoro se muestra una animación con dibujos en los que aparece un toro con esa pieza sobre sobre la testuz, lo que parece otra variedad de colocación del hacha sobre el toro.  El llamado pectoral o frontil está decorado con semiesferas lisas y rosetas troqueladas fundidas entre sí, en las  explicaciones de las piezas se dice que los frontiles servían para ser colocados a los bóvidos en las procesiones.
Tesoro del Carambolo. MAN

Pero este no es el único ejemplo de la representación del hacha doble en la cultura ibérica porque hay otros.
Cultura Ibérica.- De esta cultura podemos poner algunos ejemplos de objetos que hemos fotografiado en el Museo Arqueológico Nacional como una columna con capitel decorado con motivos incisos: presenta bandas alternas de círculos concéntricos y dobles hachas en vertical y horizontal, puede ser columna de una tumba o altar. Pertenece la cultura ibérica del siglo II a.C. y fue hallada en el Cortijo del AhorcadoBaeza (Jaén).
Columna-capitel decorado. Cultura Ibérica:
Cortijo del Ahorcado. MAN

Otro ejemplo más esquemático se encuentra en una caja funeraria del siglo IV a C. procedente de Galera (Granada), en la necrópolis de Tútugi de la cultura ibérica también; observamos que la tapa en la parte superior tiene una cenefa pintada con dobles triángulos o hachas y rectángulos rojos.
Urna funeraria. Galera (Granada)
MAN


Finalmente consideramos las falcatas encontradas en la Necrópolis de Almedinilla (Córdoba). Hay una con empuñadura con ataujía de plata, que acaba en cabeza de caballo y adornos también en la empuñadura con aspecto de hacha de doble filo. Estas falcatas están datadas entre el siglo IV a. C. y el comienzo de era. Sus adornos hacen pensar en que tienen un valor simbólico, indicador de estatus social y como amuleto, igualmente cumplen funciones heráldicas, protectoras y funerarias y también poseen símbolos de alguna divinidad.
 De momento esto es lo que podemos adelantar, seguiremos ahondando en este bello motivo tan apasionante en diferentes épocas y lugares.
Bibliografía
Baring, A. y Jules Cashford, El mito de la diosa, Madrid, 2014
Blázquez, J.M., Primitivas religiones ibéricas, tomo II, Madrid, 1983
Campbell, Joseph, Diosas, Girona, 2015
Cirlot, E., Diccionario de símbolos, Barcelona, 1982
Gimbutas, Marija, Dioses y diosas de la vieja Europa 7000-3500 a. C., Madrid, 1991
Lucas Pellicer, Mª R. y Encarnación Ruano Ruiz, "El Cortijo del Ahorcado: Estudio de los restos arquitectónicos de época ibérica", Espacio tiempo y forma, serie II, Historia Antigua, 1988, 79-103
Siret, L., Las Casitérides y el imperio colonial de los fenicios, Mojácar, 2014

domingo, 8 de mayo de 2016

LA APARICIÓN EN EL MONTE GARGANO

La leyenda del monte Gargano la cuenta Jacobo de Vorágine en La leyenda dorada y su resumen es el siguiente: la primera aparición del arcángel san Miguel fue en un monte de Apulia, sobre ella se dice que allá por el año 390 había un hombre que vivía junto al monte Gargano, el cual tenía muchos rebaños de ovejas y rebaños de bueyes. Un día uno de sus toros se apartó de la boyada que pacía en la montaña y se fue a la cumbre, cuando el dueño volvió a casa vio que faltaba un toro, mandó a sus criados buscarlo y lo encontraron en la cima de un monte junto a una cueva. Entonces le dispararon una flecha pero la flecha cambió el rumbo y se clavó en el arquero. La gente de la ciudad impresionada acudieron al obispo que les mandó ayunar tres días, después del triduo de rogativas san Miguel se apareció al obispo y le dijo que había ocurrido todo por su deseo y que él era el dueño de la cueva a la que protegía y deseaba que se construyera allí un santuario.
Cueva santuario de san Miguel en el monte Gargano.
Foto de Mª Jesús Temiño
Las leyendas hagiográficas suelen seguir patrones de historias de leyendas anteriores en el tiempo. La narración de la aparición de san Miguel  en el monte Gargano es modélica o arquetípica porque a partir de ella se copia este modelo no solo para las apariciones del arcángel Miguel sino también para las apariciones marianas. Según William Christian este modelo proviene de la zarza ardiente de la Biblia y se perpetúa en el santuario de santa Catalina en el monte Sinaí (1981: 101). Sus estudios sobre apariciones españolas en el Medievo y el Renacimiento muestran este patrón en visiones de san Miguel en Navalagamella y las Navas de san Antonio…Pero son las leyendas catalanas de hallazgo las que siguen más claramente el modelo de la aparición en el monte Gárgano, aunque también encontramos en Guadalupe el tema del animal perdido (un toro o buey) que conduce al pastor al lugar santo y que como hemos visto igualmente en san Gil, en ese caso a través de una cierva, descubren al hombre santo:
http://calarc.blogspot.com.es/2016/03/san-gil-abad-eremita.html
Santuario de san Miguel en el monte Gargano.
Foto de Mª Jesús Temiño

Los animales perdidos que se alejan del rebaño o bien los animales encontrados en el bosque en una cacería conducen bien al lugar sagrado o bien a la persona santa o incluso a la imagen santa, según la leyenda sea más o menos antigua, todo lo cual desemboca en la fundación de un santuario. Un esbozo de esquema clasificatorio lo hemos realizado en el artículo sobre la leyenda de san Antolín de Palencia, ellas nos hablan de motivos muy antiguos utilizados en narraciones legendarias religiosas fundacionales:
http://calarc.blogspot.com.es/2015/02/palencia-san-antolin-y-las-leyendas-de.html
Foto de Mª Jesús Temiño
Bibliografía
Alarcón Román, C., "Clasificación y fuentes de la leyenda de Montserrat", Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, 2007, 12, 5-28
Christian, William, Apparitions in Late Medieval and Renaissance Spain, Princeton, 1981
Vorágine, Jacobo de la, La leyenda dorada, vol. 2, Madrid, 1982

viernes, 22 de abril de 2016

LA NOCHE DE WALPURGIS

Aunque algunos dicen que la noche de Walpurgis es el momento en que se reúnen las brujas en una montaña según el folklore de centro Europa, para Frazer se trata de la noche en la que se expulsaba el mal en muchos pueblos y lugares.  La expulsión periódica de los demonios tiene lugar en diversas culturas y la fecha en que se hace igualmente cambia: Año Nuevo, finales de invierno y otras fechas. En Europa central el tiempo favorito para expulsar a las brujas es la noche de Walpurgis y es esa noche (del 30 de abril al 1 de mayo)  porque se supone que los poderes  de demonios y brujas están en su apogeo. El nombre de Walpurgis está en relación con Walburga, santa inglesa y benedictina, miembro de la misión anglosajona en Alemania, que difundió el encendido de hogueras la noche del 30 de abril para echar a las brujas cuando estas celebran sus fiestas paganas. Se cree que esta santa es una cristianización de la diosa de los teutones, también se dice que  pasó una noche en el pico Brocken o Blocksberg de las montañas del Harz con las brujas y Satán, y ese conciliábulo es el modelo de los aquelarres clásicos.
Caro Baroja asegura que a fines de la Edad Media y principios de la Moderna la Demoniolatría tuvo su importancia. Y para decir esto se fundamenta en el hecho de que las brujas tenían como señor al demonio y no a una diosa pagana como Diana. En el Folklore europeo  existe la creencia en una deidad protectora de las brujas con la que se reúnen periódicamente y el día más importante de esta reunión tiene fecha en la noche de las calendas de mayo y tiene lugar en lo alto de una montaña que en el caso de Germania era el monte Blocksberg… Las brujas para esta ocasión se untaban con grasa de lobo o de gato y montaban en palos o escobas y volaban por los aires para reunirse con los diablos. La fecha de la reunión aparece en el folklore y la mitología germánica: Grimm y Simrock.

Hemos leído una leyenda del escritor suizo Gottfried Keller que tiene que ver con la noche de Walpurgis, se trata de La Virgen y el diablo, leyenda en la que la Virgen consigue deshacer un pacto con el diablo para salvar a la mujer de un conde incauto que prefiere seguir siendo rico a costa de que el diablo se apodere de su esposa, el trato consiste en que el conde lleve a su esposa al lago la víspera del día de Walpurgis. Esa noche el diablo reúne a las brujas en la montaña.  La Virgen toma el lugar de la esposa y camina con el diablo hasta una laguna en el bosque donde, tras una lucha, el diablo huye. En esta leyenda se narra la cristianización del día de Walpurgis mediante la intercesión de María en vez de ser mediante la intervención de Sta Walburga, como hemos contado.

La creencia en el poder del mal y su culto, realizado por personas de carne y hueso, se extendió por Europa a lo largo de la Edad Media, llegando a creer en estas reuniones periódicas que no tenían que ser sólo una noche al año, sino que se hacían semanalmente en los llamados Sabbat o aquelarres, los cuales empiezan a producirse a partir del siglo XIV, en ellos se adoraba al demonio y se llegaba a la conjunción con el Macho Cabrío. El lugar donde se llevaban a cabo estas reuniones era bien una encrucijada, bien la linde de un bosque o en el cruce de dos caminos. La existencia de estas juntas está documentada en los autos de fe de la Inquisición  muy comunes en el XVII, pero que tenían por aquel entonces una larga trayectoria. La literatura igualmente habla del Sabbat, aparece en libros como el Malleus Maleficarum o en estilo totalmente literario como es el caso de El coloquio de los perros de Cervantes.

Bibliografía
Caro Baroja, Julio, Las brujas y su mundo, Madrid, 1973
Cervantes, Miguel de, "El coloquio de los perros" en Novelas ejemplares (Selección). Edición y guía de lectura de Antonio Rey Hazas y Florencio Sevilla Arroyo, Madrid: Austral, 2012
Frazer, J.G., The Golden Bough. A study in Magic and Religion, London, 1978
Garí Lacruz, Ángel, "Los aquelarres en Aragón según los documentos y la tradición oral", Coloquio Internacional "Le Sabbat des sorciers XVe XVIIIe siècles", París noviembre 1992
Keller, G., Siete leyendas. Leyendas y cuentos del folklore suizo. Madrid, 1966

lunes, 7 de marzo de 2016

SAN GIL ABAD: EREMITA

El Códice Calixtino en el capítulo dedicado a los cuerpos santos que han de visitar los peregrinos del Camino de Santiago habla del gloriosísimo cuerpo de san Gil, confesor y abad que llegó de Grecia y fundó un monasterio en la desembocadura del Ródano, su muerte se celebra el uno de septiembre. Cuenta también el Códice que el pueblo godo le construyó un magnifico sepulcro que colocaron detrás del altar, suponemos que se trata del templo que mando construir el santo (Abadía de Saint-Gilles), una enorme arca de oro, esculpida en franjas con imágenes y ramos dorados en forma de sarmientos de vid, la cubierta del arca a dos aguas está adornada con unas formas como escamas de pez y de remate trece piedras de cristal de roca engarzadas, con forma de frutos y una en forma de gran trucha, además el primer cristal es una especie de olla en la que reposa una cruz. En la cara anterior del arca se representa al Señor  y los cuatro evangelistas, en la otra cara está esculpida la Pasión del Señor Jesucristo.
¿De dónde provenía este santo? La Leyenda dorada cuenta que nació en Atenas y que su familia era real, ya desde joven se caracterizó por el desprendimiento de sus bienes y por hacer milagros, al ver que la gente acudía a él decidió huir de Atenas e instalarse cerca del mar; unos marineros que viajaban a Roma le embarcan, pero le llevan a las costas francesas, se dirige a Arlés y luego decide irse a un lugar desierto y más tarde a otro lugar selvático donde había una cueva y una cierva que lo alimentará con su leche. Un día los hijos del rey fueron a cazar por aquellos montes y persiguieron a la cierva que se fue a refugiar con el santo, así ocurre durante varios días hasta que va el rey en persona, y como no pueden llegar hasta la cierva los arqueros reales disparan una flecha que se clavará en san Gil, entonces estos llegan hasta la cueva y al ver  al anciano  avisan al rey que se acerca al santo y le pide que le cuente su historia, al conocerla el rey asombrado e interesado por san Gil vuelve a visitarle y le concede su deseo de crear un monasterio de disciplina monástica.
Este tipo de leyenda contiene características del cristianismo temprano y de tardía leyenda medieval occidental del eremita piloso. El sur de Francia parece haber sido importante en la dispersión de leyendas del anacoreta o solitario piloso, y estas tradiciones son el material básico para la vida de san Gil. Y aunque esta versión no es oriental, sus formas son un puente entre Oriente y los tipos tardíos occidentales (Williams, 1925: 115-116).
Virgen de san Gil en la iglesia de san Gil.
Zaragoza

En España la leyenda de san Gil se vincula a la Virgen de Nuria porque en ella se narra que san Gil perseguido por Witiza  escondió en una cueva del Pirineo una imagen de la Virgen tallada por él mismo. La Mare de Dèu de Núria es patrona de de la Diócesis de Queralbs, Ripollés, a esta imagen se le atribuyen multitud de milagros de todo tipo, pero es especial protectora de la maternidad  y abogada de las mujeres estériles, de hecho en la cueva se hallaba la piedra fecundante de Nuria o de san Gil. Y cuenta la leyenda que la imagen que dejó san Gil en el santuario fue descubierta milagrosamente por un buey siglos después. Junto a la imagen también son símbolos tradicionales en Nuria: una cruz, una campana y una olla. La leyenda de la Virgen de Nuria forma parte de las leyendas marianas catalanas en las que el intermediario suele ser un eremita y el hallazgo tiene lugar a través de la intervención de un toro o buey que se despista de la manada.
Frontispicio de la portada de la iglesia de san Gil.
Zaragoza

Hay dos iglesias importantes de san Gil en España, una está en  Burgos, dentro del Camino de Santiago, en la calle de san Gil había una escalera de caracol por donde se llegaba a la casa de las recogidas o "emparedadas de san Gil", señoras que se retiraban del mundo para dedicarse a la piedad. Otra iglesia más alejada del Camino está en Zaragoza, se trata de una iglesia mudéjar. De esta última tenemos fotos pues la hemos visitado recientemente. En ella podemos observar la iconografía de san Gil asociada a la cierva. Abajo damos cuenta de algunos gozos dedicados a san Gil que tienen diferentes iconografías y que pueden verse en la red.

Retablo de la iglesia de san Gil.
Zaragoza

Bibliografía
Betolaza y Esparta, Gregorio, Parroquia de san Gil de Burgos..., Burgos, 1914
Bravo Lozano, Millán (trad.), Guía del peregrino medieval. Codex Calixtinus. Sahagún: Centro de estudios del Camino de Santiago, 1989
Carreres, Joan, Guía para visitar los santuarios marianos de Cataluña. Madrid: Ediciones Encuentro, 1988
Vorágine, Santiago, La leyenda dorada, vol. 2, Madrid: Alianza, 1982
Violant i Simorra, Ramón, El Pirineo español, Barcelona: Alta Fulla, 1986, vol. 2
Williams, C.A., “Oriental affinities of the legend of the hairy anchorite”, University of Illinois Studies in Language and Literature, vol. X, nº 3, 1925, 139 págs.
Gozos de san Gil en el Museo del Traje. CIPE:
http://ceres.mcu.es/pages/Viewer?accion=4&Museo=&AMuseo=MT&Ninv=CE066799&txt_id_imagen=3&txt_rotar=0&txt_contraste=0
Gozos de san Gil en Internet recopilados por Josep Maria Viñolas Esteva: http://algunsgoigs.blogspot.com.es/search/label/Gil%20(sant)