martes, 2 de enero de 2024

UNA HISTORIA INESPERADA

 

Muñoz Molina, Antonio, No te veré morir, Barcelona: Planeta-Seix Barral, 2023

¿Qué desencadena los procesos que ponen en marcha un cierto tipo de memoria?

La novela de Muñoz Molina da una respuesta, que en este caso es un nombre, el nombre de una mujer que surge en una conversación entre dos hombres españoles que viven en EEUU, uno, el más joven es un estudioso de Valdés Leal y el otro, Gabriel Aristu, es un reconocido ejecutivo.

“…fue el nombre pronunciado de repente y al azar por alguien que no sabía nada de ella, que lo había dicho con distraída neutralidad, como se dicen, se escriben, se repiten tantos nombres, sin saber que uno de ellos en concreto puede contener una semilla, inerte durante muchos años y revivida en un instante, una semilla o una sola gota de un líquido que desata una reacción química imparable y todavía escondida, como la semilla debajo de la tierra…” (147)

Pero puede ser cualquier cosa la que nos lleve al recuerdo, a veces son pequeños detalles, situaciones que te recuerdan otras. Pero de lo que habla Muñoz Molina es algo muy poderoso, es como una voz dormida en tus entrañas que al surgir tiene la virtud de provocar una reacción inesperada que pone en marcha no solo la memoria sino algo que tiene que ver con la acción, la toma de decisiones.



Gabriel Aristu decide volver a visitar a aquella chica que fue su novia cuando estudiaba la carrera, la que dejó en 1967 para ir a vivir a EEUU donde conseguiría un buen puesto de trabajo, en gran parte por contentar a su padre. Y aunque volvieron a verse en alguna ocasión cuando ella ya estaba casada con otro, hace como 50 años que se vieron por última vez. El primer capítulo es un retrospectivo que parte del presente para adentrarse en todo el pasado que le ha llevado hasta allí, al actual Madrid del barrio Salamanca. Todo narrado con comas, sin puntos, la memoria en acción, como una persona que habla sin parar o recuerda de golpe años vividos. No narrada en primera persona, sino en tercera persona, porque hay un narrador ajeno a la historia principal. Los capítulos posteriores están puntualizados de forma habitual, o sea ya tienen punto, punto y coma, etc.

Hay un narrador en primera persona que es el especialista en Valdés Leal y Gabriel Aristu que es el protagonista del que se habla en tercera persona y está ella, Adriana Zuber, una mujer con carácter, que es lo que les falta a los dos hombres; en realidad se trata de la visión de las relaciones personales y amorosas desde el punto de vista de estos dos hombres: uno, Gabriel Aristu, brillante, aparentemente exitoso y con don de gentes, pero formal, sin coraje y el narrador más gris, retraído e infeliz. Unidos por unas confesiones íntimas, en las que ambos muestran su vulnerabilidad, sus secretos.

 

martes, 12 de diciembre de 2023

LA MEMORIA

 

STEPÁNOVA, María, En memoria de la memoria, Barcelona: Acantilado, 2022.

La memoria es un asunto personal y no se basa en el conocimiento sino en la experiencia.

Buscar las historias familiares está de moda, indagar y averiguar quiénes fueron tus ancestros. M. Stepánova ha compuesto un bello libro sobre cómo trabaja la memoria en relación con su historia familiar y viene a decirnos que, si bien es dificultoso ese trabajo de reconstrucción de la memoria, pero se puede intentar para que no caigan en el olvido las vidas de seres corrientes como fueron sus familiares. Las casas son la principal fuente para reconstruir la historia de la mayoría de las personas, todos guardamos, cartas, tarjetas postales, fotos y otros objetos que hablan de nuestra historia, al menos de los que nacimos en el siglo XX, habrá que ver lo que queda de recuerdo de las generaciones digitalizadas. Muchos de esos objetos no son testigos parlantes y a veces es imposible saber qué hay detrás de ellos. Sin embargo, hay otros que son muy elocuentes. Pero la mayoría de las reconstrucciones son imperfectas, incompletas, como muñecas de porcelana que han perdido sus brazos, sus piernas… Finalmente, lo importante es cómo construir un relato con trozos de historias y no ser aburrido.

La memoria se ocupa de la justicia

María Stepánova es rusa, sus apellidos son de origen judío: Gurévich, Fridman, Guinzburg y Stepánov. Es también por esto que la autora necesita recordar y averiguar lo que pasó con algunos de sus familiares. Todas las ciudades con las que sus prósperos antepasados guardan relación llevan inscritas las huellas de la violencia de los progromos. No sabe si algún familiar suyo murió en esos actos, ni como se escondieron y lograron sobrevivir, pues de eso no se hablaba. Aunque no cuenta en su familia con represaliados, combatientes, ni que hayan vivido la ocupación alemana, o participado en las grandes batallas del siglo. Solo el hijo de la hermana de la bisabuela, Liodik (luego hablaremos de él), murió en la guerra. Hoy somos muchos los que nos dedicamos a sacar la memoria de las pequeñas historias para que se vea y se escuche. “La duración de la memoria, su capacidad de dar alcance a aquellos que pretenden escapar de ella, depende de nuestra habilidad para darnos la vuelta e ir a su encuentro” (260). En realidad, todos provenimos de los supervivientes de la catástrofe colectiva del siglo pasado.

La memoria es legado

Ella se remonta en la historia familiar hasta sus bisabuelos, unos 100 años. Empezó muy joven a recoger datos sobre sus familiares, pero no de una forma sistemática y se dio cuenta después de que no preguntó a su madre mientras esta vivía para tomar notas.

Los álbumes familiares son especialmente significativos, ella y su madre se pasaban ratos los días festivos mirando álbumes de fotos, entonces conseguía datos de muchos de aquellos familiares. Esas fotos eran de la familia de la madre, porque de la de su padre no había apenas fotos. Y las tarjetas postales de su abuela Sarra que viajó por Europa y estudió en París, a la cual escribían amigos y admiradores. Sarra conservaba postales que le fueron enviadas entre 1905 y 1915 cuando pertenecía a la juventud revolucionaria y estudiaba medicina en París. Otros personajes entrañables son Liodik, y su su abuelo Kolia. Nikolai Stepánov tiene una historia muy interesante porque María S. cuenta que es el único familiar suyo que se benefició de la revolución, al ser un joven huérfano que consiguió trabajo por pertenecer al partido, aunque llegó a tener problemas políticos fue un hombre feliz y cariñoso. Y Liodik un primo de su abuelo que murió en 1942 con 19 años en el cerco de Leningrado, durante la guerra, es recordado por las cartas que escribía a su madre llenas de candidez y cariño. Otro recuerdo imborrable es el de su abuela Liolia que guardaba en el bolso un pequeño monedero de encaje con el nombre de un hombre que la escritora no conoció, y del que no pudo encontrar nada.



La pasión por la justicia exige una reparación.

Hay también referencia a artistas y pensadores que han indagado en este tema como Hirsch, o Goldchain que escribió una historia fotográfica de su familia. W.G. Sebald se dedicó a escribir sobre el Holocausto y sobre la imperiosa necesidad de recordar. O Charlotte Salomon que hizo unos dibujos para contar la historia de su familia, pero tuvo que dejarlos en la costa Azul porque se la llevaron a Auschwitz. O Joseph Cornell que fabricaba cajas para meter dentro pequeños tesoros, algo así como los objetos que pueden representar la vida de una persona.

Lanza un mensaje contradictorio entre el deseo personal de conocer y publicar historias pasadas de familiares y la constancia de que esas personas seguramente no quisieron ser objeto de recreaciones literarias, pero ella, y como ella otros, siente y sentimos avidez por llegar hasta el fin del mundo para encontrar el rastro de aquellos seres, ya fallecidos que nos antecedieron. En el fondo hay una mezcla de intereses: un interés por denunciar terribles hechos del pasado y por otro lado un interés personal por conocer a tus parientes desaparecidos. De dónde viene esta necesidad de no olvidar, ella supone que puede ser que provenga del A. T. que impone al pueblo judío la memoria, el Zajor, más que el interés por la historia. Este empeño la ha llevado a recorrer lugares lejanos donde han vivido sus antiguos parientes para recorrer las calles donde vivieron y también las casas cuando aún están en pie, visitar museos, bibliotecas y especialmente archivos donde se guardan documentos en los que a veces, encontró y podemos encontrar a nuestros parientes.

Dice la autora que la parte más interesante de la historia propia es aquella que desconoces.

miércoles, 25 de octubre de 2023

AQUELLA CANCIÓN DE SILVIO RODRÍGUEZ

 

Este verano escuché de lejos esta canción y recordé que me gustaba su ritmo cuando era joven. Pero no había reparado en la historia que relata. Actualmente la he escuchado un centenar de veces hasta aprender su letra, esa letra tan precisa como dice él. Silvio Rodríguez que compuso esta bella canción que tan bien armoniza las palabras y la música en Ojalá.

Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
Para que no las puedas convertir en cristal
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo



Ojalá que la Luna pueda salir sin ti

Ojalá que la tierra no te bese los pasos

Se trata de una maga o diosa que domina la naturaleza de las cosas: puede convertir en cristal las hojas que caen por su cuerpo, y la lluvia también forma parte de sus encantos, incluso la luna es dominada por ella. Además, la tierra le besa sus pasos. Porque ordena el cosmos. Metáforas perfectas. 


Ojalá se te acabe la mirada constante
La palabra precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve

Él hace una imprecación para que estas cosas no ocurran, aunque es ambiguo ese deseo. Pero dice más porque luego va directamente a ella para que se le acabe la palabra precisa y la sonrisa perfecta, dotándola de un poderío casi sobrenatural en dos de las características perfectamente humanas, la palabra y la sonrisa. Y luego esa necesidad de que pase algo inaudito que la borre del planeta: una luz cegadora, un disparo de nieve. Algo contradictorio porque quiere que elementos naturales la borren o la escondan de una manera pueril.

 

Ojalá, por lo menos, que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones

Y por supuesto no para matarla, sino para que por lo menos él se muera, como mal menor, que se lo lleve la muerte. Es la explicación de todo, en ese momento prefiere la muerte, antes de que puedan pasar esas cosas, que ojalá... Porque quiere dejar de verla en sus visiones en sus sueños, en sus pensamientos. Pero comprobamos que esa obsesión no desaparece porque obviamente la toca en canciones.

 

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti
A tu viejo gobierno de difuntos y flores

La aurora es el momento difícil de soportar para el amante, habla de gritos que caigan en su espalda, soportando ese peso que no aguanta. Es un esfuerzo titánico ese olvido hasta de su nombre. Tampoco las paredes deben recordarla. Y especialmente necesita que el deseo desaparezca y se quede allí extrañamente entre difuntos y flores.

Ojalá se te acabe la mirada constante
La palabra precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve

Ojalá, por lo menos, que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve

Ojalá, por lo menos, que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones

 

Repite el estribillo imprecatorio, a ver si consigue su vano objetivo. Pobre Silvio, porque se sabe a ciencia cierta que en realidad lo que quiere es todo lo contrario de lo que dice. 

Y ahora, escúchenla.

lunes, 15 de agosto de 2022

LA ESPADA LOBERA

 

La espada Lobera es un objeto sumido en la leyenda, la tradición quiere que su valor provenga de haber pertenecido al rey Fernando III el santo, esto es al menos lo que cuenta don Juan Manuel, hijo de infante y nieto de rey, que conocemos por haber sido literato y del que su libro más leído es El Conde Lucanor, narración de ejemplos medievales basada en diversas fuentes y que entronca con la tradición de la cuentística oriental, pero no es en El Conde Lucanor donde JM hace mención de esta singular espada sino en el Libro de las tres razones o Libro de las armas ¿Qué cuenta en este relato JM? Entre otras razones cuenta de dónde viene la herencia de la espada, y de cómo su padre el infante Manuel por ser el hijo menor de san Fernando la recibió cuando este estaba en su lecho de muerte: “Fijo, vos sodes el postremer fijo que yo hube de la reyna donna Beatriz, que fue muy santa et muy buena mugier; et sé que vos amava mucho, otrosí. Pero non vos puedo dar heredad ninguna, mas do vos la mi espada Lobera, que es cosa de muy grant virtud et con que me fizo Dios a mí mucho [bien]; et do vos estas armas que son sennales de alas et de leones.”. (Rosende, 2006: 216)

Si la espada vale tanto o más que otras heredades es por su propia virtud, la que posee porque se dice que había pertenecido a Fernán González y que fue retirada de su tumba por el rey Fernando el santo, a la vez que por haber participado en la conquista de Sevilla con el rey don Fernando. El rey pide tres gracias para don Manuel:

1ª que estas armas y esta espada siempre venciesen.

2ªque siempre a los de este linaje que trajesen estas armas los creciese Dios en la su honra y en su estado y nunca los menguase de ello.

3ª que nunca en este linaje falleciese heredero legítimo.

Este halo literario conque don Juan Manuel rodea a la espada identificándola con su linaje es por el que se ha considerado desde entonces como una pieza con valor de reliquia, no sé si tanto por ser la espada de un rey santo o porque supuestamente con ella ganó la ciudad de Sevilla, o por ambas razones a la vez. También hay un testimonio de su uso en la batalla del río Salado en la que no le hizo gran avío: El rey y los suyos no pueden pasar el río Salado, entonces este le pidió a don Joan hijo del infante Manuel que pasara el río con los de la delantera y un escudero que se decía Garci Jofre Tenorio dijo a Joan que la espada Lobera que él decía que era de virtud que más debía hacer en aquel día. Pero don Joan no hizo cosa alguna ese día (Crónica de Alfonso XI Cap. CCLI, 325-326).

Aunque algunos quieran darle más antigüedad se trata de un arma del siglo XIII que no era usada para la batalla, ya que de su factura se deduce que tenía un uso ornamental por lo que posiblemente sirvió para el túmulo funerario del rey santo, y que por tanto debía ser la espada que sostenía la imagen sedente del rey (Herráez Martín, 2002:338-339). Esto no es algo extraño pues la espada ha sido desde antiguo elemento representativo de rango social.

En esta línea de usos ornamentales y de representación, según cuentan las crónicas, veremos que es utilizada en diferentes solemnidades: Fernando de Antequera escribe una carta el 30 de marzo de 1410 al cabildo de la catedral de Sevilla para que le entreguen la espada de san Fernando y llevarla a su entrada en el reino de Granada (Itinerario de Fernando de Antequera). Hay constancia también del ritual de su recibimiento en el campamento de Alhonoz con toda solemnidad cuando la recibe Fernando (Crónica de Juan II de Castilla, Cap. II p. 78). Y en la misma crónica, finalmente, la narración de cómo el infante don Fernando entró en Sevilla. El orden que cuentan es el siguiente: delante del infante todos los hombres de armas y caballeros, y 17 moros presos en la batalla, un crucifijo y dos pendones de la cruzada y cerca del infante el adelantado que traía delante de él la espada del rey Fernando que ganó a Sevilla, etc. El arzobispo y los clérigos le salen a recibir y en el altar mayor ponen la espada en la mano del rey don Fernando (Crónica de Juan II, capítulo XLII, 99-100). Nos da a entender que la espada es colocada en la estatua del rey. Las entradas reales resultaban unas ceremonias muy aparatosas que por su protocolo nos pueden recordar las procesiones del Corpus en algunas ciudades. Actualmente la espada Lobera se conserva en la catedral de Sevilla y sale en procesión el 23 de noviembre día de san Clemente, en recuerdo de la toma de la ciudad por Fernando III, dándole a la espada el valor testimonial que le dio hace tantos siglos don Juan Manuel.

La espada es por excelencia símbolo de los caballeros, porque es el arma que representa a todas las demás y con la que son armados los que lo son. El valor de la espada hunde sus raíces en la antigüedad en la que se enterraba a los guerreros con su espada y su escudo, la espada se identifica con su dueño y en el caso de la llamada espada Lobera se identifica con el linaje de los Manueles, hijos y hermanos de reyes, con una historia legendaria que quiere ser más de lo que es.

Bibliografía

“Crónica de Alfonso XI”, en Crónica de los reyes de Castilla, BAE, CCLI, editada por Cayetano Rosell. Madrid, 1875.

Crónica de Juan II de Castilla, compilada por Fernán Pérez de Guzmán, Madrid, 1779.

Gaibrois, Mercedes, “Los testamentos inéditos de don Juan Manuel”, Boletín de la Real Academia de la Historia, 99, 1931, 25-59

Herráez Martín, Mª Isabel, “La espada de Fernando III el santo”, Laboratorio de arte, 2002, 15, 335-348.

Itinerario de Fernando de Antequera regente de Castilla y rey de Aragón (1407-1416), editado por Santiago González Sánchez, Zaragoza, 2013.

Rosende, Marcelo, “Profecía, figura, consumación y providencia en el Libro de las tres razones de Don Juan Manuel”, Revista de Literatura Medieval, XVIII (2006), 199-223

En Internet: tienda-medieval.com: 

https://www.vicentetoledo.es/sites/default/files/1250_espada_cruz_Lobera.pdf


 

 

sábado, 14 de agosto de 2021

ALGUNAS IGLESIAS DE LA SIERRA DE MADRID

De los pueblos que visito en la sierra madrileña durante el verano me he fijado en algunas iglesias antiguas que tienen características singulares. Hoy vamos a tratar un puñado de ellas.

COLLADO VILLALBA

La parroquia de Ntra Sra del Enebral es un sencillo templo construido entre los siglos XV-XVI, tiene una sola nave con arco triunfal en el presbiterio. La torre campanario es de piedra sillería de granito, el resto es de mampostería, también posee una galería porticada. La iglesia está dedicada a la Virgen del Enebral cuya imagen se venera en su interior. Se trata de una advocación local de origen incierto, relacionada con la flora originaria de la población, la asociación de María con árboles y arbustos es una tradición antigua vinculada con la cristianización del campo, véase https://calarc.blogspot.com/2012/12/la-cristianizacion-del-campo-virgenes.html

Virgen del Enebral


Virgen del Enebral detalle del alero

Virgen del Enebral detalle de los volúmenes

GUADARRAMA
Otra iglesia que ha despertado nuestro interés es la antigua iglesia de San Miguel en Guadarrama, además de tener una torre campanario elevada, está situada sobre un cerro privilegiado que domina no solo el pueblo sino una amplia panorámica de la sierra. Actualmente está desacralizada y se utiliza para usos culturales, pero yo no la he visto abierta. Originariamente es románica, con reformas de los siglos XV y XVI y ampliaciones en 1728 y otras posteriores de 1829 y 1888. El ábside de mampostería con encintado o verdugado de ladrillo es mudéjar y la torre es románica.
San Miguel de Guadarrama

Ábside de San Miguel

Cartela explicativa.
Estropeada por gente inculta.

En su fábrica se han encontrado elementos arqueológicos romanos y árabes. Se piensa que fue un enclave de mezquita y anteriormente un templo romano. De hecho muchos santuarios dedicados a San Miguel fueron construidos para cristianizar antiguos cultos localizados en zonas altas. La nueva iglesia de San Miguel está localizada en la parte baja del pueblo.

MANZANARES EL REAL

La iglesia de las Nieves de Manzanares el Real es de planta de tres naves separadas por arquerías. La cabecera está cubierta por una bóveda de crucería diseñada por Juan Guas. La torre adosada a la esquina noroeste cuenta con tres cuerpos separados por cornisas y bolas de estilo isabelino, con dos alturas de huecos para campanas con barandillas. Fue construida a principios del siglo XIV, pero a finales del XV y principios del XVI fue reedificada. La ampliación del templo hacia el sur es de 1511 de cánones renacentistas y un atrio porticado a lo largo de la fachada.
Galería porticada. Manzanares


Torre de la iglesia de Manzanares

ALPEDRETE

La iglesia de la Asunción de Ntra Sra tiene aspecto de fortaleza, Su fachada frontal es  medieval y su torre espadaña de los siglos XII o XIII pues fue la capilla de un palacio que se encontraba en la plaza. En el siglo XV se añadió la nave de estilo gótico isabelino con bolas de adorno en su cornisa, como vemos en otras iglesias de la sierra de Madrid. En su interior destaca la pila bautismal y el artesonado mudéjar de la cúpula primitiva, hoy en día no se puede ver porque ha sido revocado con yeso. La escalera de caracol que accede al campanario de piedra es igualmente valiosa.




La imagen de la Virgen de la Asunción es de factura moderna y fue traída al pueblo en 1954. La advocación a la Asunción de la Virgen comenzó siendo una antigua fiesta oriental de la Virgen, posteriormente se dedicaron iglesias a la Asunción, extendiéndose su culto por el occidente medieval. En este caso el culto a la Asunción es del siglo XVII, suplantando posiblemente a uno anterior dedicado a Santa Quitería.

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