miércoles, 21 de febrero de 2018

LA GUERRA ESPAÑOLA DESDE LA LITERATURA: BAREA Y ALDECOA


Siempre me he preguntado cómo y por qué empezó la Guerra Española. La respuesta de los historiadores se centra alrededor de la tensión latente en la sociedad española en los años 30, las dos Españas que la dividieron avaladas por dos ideologías que en aquel momento campaban en Europa: el fascismo y el comunismo. Como esta división no recoge todos los matices que formaron parte de los dos bandos voy a contrastarla con la visión de la preguerra en dos novelas: Historia de una maestra y La forja de un rebelde 3. La llama. La literatura en muchas ocasiones nos da la clave de la intrahistoria (Unamuno) y especialmente me interesa la de los desheredados: lo que pensaba y sentía la gente con pocos recursos, los perdedores.
Aldecoa se centra en los maestros y las gentes con las que tratan los maestros de pueblo, casi toda la escala social, aunque sus alumnos suelen provenir de gente sencilla, agricultores o mineros de pueblos de León. Barea por su parte nos muestra la vida del Madrid prerrevolucionario, donde las calles eran el campo de batalla de falangistas y obreros de la izquierda. En las novelas los personajes encarnan ideas, ideales y formas de vida. En la novela de Aldecoa el personaje que encarna mejor a los perdedores es el marido de la maestra: Ezequiel. Y en la novela de Barea el personaje que encarna al pueblo obrero de Madrid es Ángel, aunque el mismo Barea puede valernos. Vamos a ver cómo piensan estos personajes para entender un poco más la contienda.
“Tú no sabes la rabia que da el hambre…”
Ezequiel es el marido de la maestra y narradora, es un hombre que viene de una familia pobre, de un pastor que no tiene nada, me recuerda a la canción Manuel de Serrat y a la película de Los Santos inocentes. Cuando le conoce duerme en la misma aula donde da clase y va todo de negro porque guarda luto por su padre recién fallecido. Ha estudiado en el Seminario del que se sale para estudiar maestro en la Normal a base de muchas penurias y trabajos. Pero es un hombre que sueña con otro futuro, planea actividades para los niños y da clases de alfabetización para adultos. Cuando llega la República tiene alegría y miedo, y se va politizando poco a poco, asiste a reuniones en León y cree en la Reforma de la enseñanza: escuela laica, coeducación y enseñar a pensar. Y también desea poner a los niños españoles al nivel de los otros países europeos.

Entonces la gente se divide en nosotros y ellos. Frente las acciones republicanas se oponían las reacciones del poder secular, mientras los maestros se comprometían por seguir las órdenes del gobierno. “Parecía que la República iba a hacer de la enseñanza el corazón de su reforma”(Aldecoa, 2015:129) Subieron los sueldos de los maestros, pero había una falta de consideración social del maestro… Los intentos de cambiar las cosas o de hacer cosas nuevas eran cercenados por algunos. Las Misiones Pedagógicas por ejemplo trataban de llevar a los pueblos un poco de la vida más avanzada de la ciudad, el cine, conferencias, música, etc. Eran como un rayo de luz en la penuria general. Luego viene el final del sueño, va gestándose poco a poco con el odio. La República no es capaz de llevar a cabo las grandes promesas de su primer año y los más luchadores tienen prisa, la mina estalla y Ezequiel los apoya, está comprometido, es socialista. La rebelión es sofocada por la Guardia Civil y Ezequiel es encarcelado con algunos mineros.
Con el Frente Popular dan amnistía y Ezequiel vuelve a casa. Parece que todo va a cambiar…Verano del 36, el cambio no iba a ser el esperado. La maestra cuenta que hay una sublevación de los militares, ella estaba en otro pueblo, en la casa de sus padres, no recibe noticias de Ezequiel, pero por fin recibe una carta de Eloísa la hija del alcalde:”Han matado a mi padre y a Ezequiel. Los fusilaron al amanecer con otros muchos, a la entrada de la mina. El Señor les perdone su crimen.” (Aldecoa, 2015: 236)
A derradeira lección do mestre. 1937.
Castelao
 Museo de Pontevedra


“Pues por todo esto es por lo que soy un socialista, por esta leche agria que durante cuarenta años de su vida se ha tenido que tragar Angelito García, un servidor de Dios y ustedes…” (Barea, 1977: 81)
El planteamiento de Barea es más descriptivo, presenta las calles de Madrid con las peleas  de los vendedores de Mundo Obrero y los que venden Fe. Los falangistas sacan las pistolas y hieren a un vendedor de Mundo obrero. Los socialistas se quejan porque pretenden ser pacientes y sus afiliados se van con los comunistas, la derecha en cambio está unida. Barea piensa que es porque no tienen ideales, defienden sus propiedades y su posición. Las elecciones de 1936 dan la victoria al Frente Popular. Barea en aquel momento se va a vivir a la calle Ave María y conoce a un hombre que se llama Ángel que le ayuda con la mudanza, ha perdido el trabajo porque no va a misa. Un día en el bar Emiliano después de escuchar a los otros dice: “Bueno ahora me toca hablar a mí. Todo eso que estáis discutiendo un día y otro y todas esas historias que estáis contando no son más que cuento. Yo soy un socialista. Sí señor, un socialista. Y no he visto en mi vida a ese Marx ni a ese Bakunin, ni me interesan un pito. Yo soy un socialista por la misma razón que tú eres un anarquista y Manolo un comunista: porque estamos hartos hasta la coronilla de esta cochina vida. Un buen día te pare tu madre, sin que tú te enteres de lo que ha pasado. Y cuando te empiezas  a enterar de dónde estás, de lo primero que te enteras es de que padre está sin trabajo, madre esperando un hermanito y el puchero vacío…” (Barea, 1977: 81)

Los siguientes capítulos son El combustible y La chispa. La derecha está decidida a batallar contra la República, se suceden actos violentos, en respuesta al asesinato del teniente Castillo por los guardias de asalto matan a Calvo Sotelo. Se espera un golpe, el Gobierno cierra los locales de los grupos de derecha y arresta a personas pertenecientes a ellos, igual hace en los ateneos libertarios y sus seguidores. Cuando estalla la guerra porque se sublevan los militares en África, en Madrid se organiza la milicia, aunque los primeros días son caóticos y terribles, Barea se da cuenta que tiene que tomar partido: “Aquello era guerra, guerra civil y una revolución. No podía ya terminar hasta que el país se hubiera convertido en un Estado fascista o en un Estado socialista. No tenía que elegir entre ellos. La elección estaba para mí hecha durante toda mi vida. O vencía una revolución socialista o yo estaría entre los vencidos” (Barea, 1977: 144). Esta toma de partido le lleva a colaborar con la República en cuatro actividades: Instructor de milicianos, censor al servicio de prensa extranjera, censor en la radio y locutor del programa de radio “La voz de Madrid”.  Barea además es crítico con los milicianos, los Tribunales Populares, él sabe lo que quiere pero no a cualquier precio, es un hombre responsable que apoya a la República y trabaja para ella, porque siempre ha sido fiel a sus raíces, a sus orígenes proletarios, es socialista y afiliado a la UGT. En un momento dado cuando trabaja para la radio los comunistas comienzan a sembrar la duda sobre él y su compañera Ilsa: le desconectaban mientras hacia sus charlas en la radio, a ella la tachan de trotskista. Después le quitan sus charlas de la radio. Barea enloquece en el Madrid bombardeado y siendo perseguido por comunistas y dice que la guerra te engulle incitándote a la violencia, pero por otro lado no puede ser neutral. Al final un cura, el padre Lobo les ayuda a salir de Madrid, van a Valencia, a Barcelona, París y finalmente Londres. El exilio desde donde escribe sus libros y artículos.
Barea habla de los barrios populares de Madrid, de un Madrid pobre y trabajador que no se amilanó nunca y que contó con la ayuda de las Brigadas Internacionales: "La tenaza del sitio se cerraba más y más; y más batallones de las Brigadas Internacionales, que ya eran dos, se volcaban en las brechas. A pesar de todo, el entusiasmo que nos había arrastrado, por encima de nuestros miedos y de nuestras dudas, no falló nunca. Eramos Madrid" (Barea, 1977: 238).
Al hilo de este escrito he leído las palabras de Neruda publicadas en 1937:
http://www.buscameenelciclodelavida.com/2018/03/a-mis-amigos-de-america.html
Y también el comentario a La espiga miliciana:
http://www.buscameenelciclodelavida.com/2015/11/la-espiga-miliciana.html


jueves, 18 de enero de 2018

EL ORÁCULO DE DODONA

Introducción.- Dodona era un lugar donde se realizaban oráculos, estaba situado en Tesprotia región montañosa al norte de Grecia, se encontraba en el interior de un bosque, en la falda del monte Tomaros, con una fuente cercana al río Aqueloo y un árbol sagrado. Fue creciendo en importancia y por ello se creó un santuario, un lugar liminar junto al agua, una fuente. Los sacerdotes y sacerdotisas del bosque sagrado interpretaban los sonidos reverberantes de los calderos, el susurro de las hojas del roble con el viento y el vuelo de las palomas.
Hemos recogido información sobre Dodona de diferentes fuentes que afirman que en aquel lugar del norte de Grecia se producían oráculos junto a un roble o encina sagrada que albergaba la virtud de hacer presagios, es posible que se trate de un roble aunque hay autores que hablan de encina. Diferentes literatos griegos y romanos han hablado de Dodona: Heródoto, Homero Iliada canto 16 (233) Odisea canto 19 (296), Sófocles, Esquilo, Plutarco, Estrabón, 7, frag. 3.
"Zeus soberano, Dodoneo, Pelásgico, que vives lejos y reinas en Dodona, de frío invierno, donde moran lo selos, tus intérpretes, que no se lavan los pies y duermen en el suelo!" Iliada canto 16 (233)
Encina: Fuente del Berro

Historia:-
La historia de Dodona comienza en la Edad del Bronce y termina en la era cristiana, al ser tan antiguo su origen el lugar estaba dedicado a la Diosa madre pasando después al poder de Zeus. El culto  al dios celeste llegó a Dodona en el siglo VIII para convivir con una creencia en una diosa Tierra ligada al culto a la encina. Zeus extiende sus oráculos por toda la geografía griega, pero los dos más importantes fueron: Dodona en el salvaje norte  y Siwa en el desierto libio. Ambos son lugares extremos y de difícil acceso. Los oráculos de Zeus están vinculados a Egipto. Hay un pasaje de Heródoto que cuenta el origen mitológico o legendario de Dodona a partir de  los pelasgos.
En principio por tanto el santuario era un recinto sin edificios, al aire libre, delimitado por un cerco y marcado por unos calderos que servían como instrumentos para la adivinación por suertes. El santuario ha sido excavado por la Sociedad Arqueológica de Atenas por la que se ha averiguado cómo era el recinto: entrada principal al este con un templo dórico dedicado a Heracles, a continuación dos templetes jónicos dedicados a Dione y hacia el oeste  el templo dedicado a Zeus, la “Morada sagrada”, y junto a este se levantaba la encina sagrada de Zeus donde se realizaba el ritual adivinatorio de Dodona. La encina sagrada fue respetada por los romanos, pero el fin del oráculo se produjo bajo el emperador Teodosio cuando se tala la encina en el año 391.
Roble Fuente del Berro.
Madrid

Cómo era el oráculo de Dodona.-
La gente peregrinaba a Dodona para obtener respuestas a sus preguntas acerca del futuro. Las consultas eran relativas a la toma de decisiones religiosas o políticas, consejos para la vida del día a día y para asuntos de la salud. Los oráculos de Zeus son muy antiguos, estos se caracterizan por sus extraños medios de adivinación, en Dodona a través de un árbol sagrado y en Siwa a través de una estatua de madera. El conjunto de señales que se interpretaban era muy variado: se profetizaba a través de los murmullos de las hojas de la encina sagrada y del vuelo de las aves. Igualmente se profetizaba a través del gorjeo de las aguas de una fuente vecina y de la que había en unos calderos de bronce.
Los intérpretes de los signos o señales son los sacerdotes llamados selloi (que van descalzos y que duermen en el suelo en contacto con la tierra). También se habla de sacerdotisas o Peliades (palomas) como las del mito fundacional. La adivinación se alcanza por distintos medios de inspiración divina a través del elemento telúrico o con el celeste (vuelo de las palomas).
Kálathos del árbol de la vida. MAN
Madrid

Algunas explicaciones de los poderes de la naturaleza.-
Frazer comenta que en Dodona hay una fuente al pie de un gran árbol cuyos murmullos son interpretados por la sacerdotisa de los oráculos. Entre los griegos una salida de agua de ciertas fuentes sagradas o pozos se supone le confiere proféticos poderes (Frazer, 1978: 194). También dice que el culto al roble o al dios del roble aparece compartido por todas las ramas del conjunto ario en Europa, griegos e italianos asocian el árbol con su dios más importante, Zeus y Júpiter. Quizás el más antiguo y más famoso santuario de Grecia fue Dodona, donde Zeus era reverenciado en el roble oracular. Se decía que en Dodona había más tormentas que en cualquier parte de Europa por eso se hizo una casa para el dios cuya voz era oída en el susurro de las hojas del roble y en el estampido de los truenos. Quizás el gong de bronce colgado alrededor del santuario movido por el viento que los hacía sonar era un mimetismo semejante al sonido de los truenos en las montañas (Frazer, 1978: 209-210).
Y Plinio hablando de los poderes o virtudes de las aguas dice que las aguas producen presagios… En el Libro XXXVI, 91-92, citando a Varrón habla de un laberinto o monumento cuadrado sobre el que “se yerguen cinco pirámides, rematadas todas en el vértice con un disco de bronce y una única cúpula que las cubre a todas, de la que cuelgan campanillas sujetas por cadenas cuando las mueve el viento su tintineo se oye desde lejos”, y añade:”como sucedía en Dodona”. 
Plinio en su libro XXXI escribe sobre el poder de las aguas: es un poder asombroso, brotan abundantemente por todas partes, las termales sirven de remedio para las enfermedades y dan origen a ciudades. Pero todas tanto las frías como las calientes curan enfermedades. XXXI, 23 Las aguas producen grandes prodigios, como los presagios, en Cantabria las fuentes se consideran portadoras de presagio. Las fuentes Tamaris son tres y se reúnen en un único cauce formando un extenso río.
Debido a este poder que goza el agua  se le ha dado culto y en algunos casos su virtud oracular ha dado lugar a antiguos santuarios: fuente oracular de Dodona que fluía en las raíces del sagrado roble y sus murmullos son interpretados por la sacerdotisa de los oráculos.
En esta línea de creencias G.S. Kirk afirma que los griegos creían en las cualidades sobrehumanas de la propia naturaleza. Sabiduría de los pájaros, encina profética de Dodona y los signos de los cielos. (Kirk, 1973: 192)

El fin de estos oráculos tiene lugar con la difusión del cristianismo y la imposición del monoteísmo frente al culto a la naturaleza y la creencia en sus poderes y sus dioses, en las religiones del libro el espíritu de profecía de los profetas viene de Dios mientras en los oráculos el poder de adivinación recae en la naturaleza aunque también se necesite de los dioses. 

Bibliografía:
Kirk, G.S., El mito: su significado y funciones en las distintas culturas, Barcelona, 1973
Frazer, J.G., The Golden Bough, London, 1978
Hernández de la Fuente, David, Oráculos griegos, Madrid, 2008
Plinio el Viejo, Lapidario, Madrid, 1993
Plinio el Viejo, Historia natural, Madrid, 2007

jueves, 21 de diciembre de 2017

SIMBOLISMO DE LA ANGUILA DE MAZAPÁN

Hoy  comienza el solsticio de invierno, lo que supone que a partir de este momento, desde el día de la noche más larga crecerá la luz entre nosotros en el hemisferio norte. Y esta fecha la ha utilizado la religión cristiana para el nacimiento del Mesías Cristo, él trae la luz. Y aunque nos pueda parecer raro la serpiente también es emblema de la Luz en los antiguos, ya que igualaban la serpiente al rayo que serpentea en el cielo y por tanto símbolo también del fuego. En Egipto el ureo es un símbolo solar y Macrobio dice que la serpiente Draco es uno de los principales emblemas del sol, su ojo penetrante y vigilante participa de la naturaleza del sol, por eso las serpientes son guardianas de los templos, oráculos, los edificios públicos y los tesoros (Charbonneau-Lassay, 1997: 770). La serpiente es a veces símbolo de Cristo  porque se la ha relacionado con el Verbo Creador, en los primeros siglos del cristianismo varias sectas heréticas usaron la imagen de la serpiente  para simbolizar al Salvador. Entre los cristianos medievales se utiliza la serpiente- Cristo en los báculos pontificales de obispos y abades que terminan en una voluta en cuyo extremo hay una serpiente, imagen casi siempre del Salvador (Ibid, 775).
Foto Concha Alarcón
Museo Nacional d´Art de Catalunya. Barcelona
Báculos s. XIII
El de la derecha es de Mondoñedo.

Además de todas estas concomitancias de la serpiente y Cristo traemos a colación la anguila del sol o lagarto heliaco del que habla el bestiario más reconocido de la Edad Media El fisiólogo que dice que esta anguila cuando envejece se queda ciega pero se guarece en una pared que dé hacia Oriente para que el sol naciente le abra los ojos.

La Navidad está cargada de muchos simbolismos acumulados a lo largo de los siglos, son las fechas en las que comemos algunos dulces tradicionales que tal vez guardan secretos muy antiguos, la anguila de mazapán en forma de espiral es uno de esos animales misteriosos y simbólicos de los bestiarios medievales, la podemos comprar en las pastelerías de toda la zona centro de España. Y bien podría estar relacionada con esta interpretación antigua de la serpiente-Cristo, como emblema del sol y de la luz que rompe las tinieblas.
En relación con estas ideas que sugerimos acaba de publicar en Internet "Old European Culture" un interesante artículo:
http://oldeuropeanculture.blogspot.com.es/2017/12/stilichos-sarcophagus.html
Pastelería de Madrid

lunes, 20 de noviembre de 2017

HOMBRES VERDES EN LA CATEDRAL DE LEÓN

Llaman profundamente la atención, aunque otras veces no había reparado en ellas, unas cabezas esculpidas en el pórtico de la catedral de León rodeadas de hojas que cubren el rostro dejando ver o intuir ojos, boca y nariz, los llaman los hombres verdes o green man, aparecen en algunas otras catedrales o iglesias inglesas, francesas, españolas y otros lugares de Europa, también en la sillería del coro de san Pedro de Poitiers. Lady Raglan pone varios ejemplos de cabezas de hombres verdes en iglesias de Inglaterra reconociendo que es un motivo muy extendido allí,  observa que las caras varían mucho, aunque predominan las hechas con hoja de roble, también dice que los maestros del medievo no se inventaban nada copiaban figuras que veían como el Green Man, Jack in the Green, Garland, etc, siguiendo a Frazer considera que el hombre verde se basaba en una figura que salía en los festivales de mayo de Europa central y del norte (1939).

Aunque sabemos que los hombres verdes tienen muchas connotaciones anteriores al cristianismo  nosotros lo vemos como un símbolo que ha migrado de una cultura a otra y de un tiempo a otro, esto pasa con los símbolos, no son estáticos, sino que se van cargando de significados a lo largo del tiempo los toman los romanos, los celtas, los visigodos, la cultura del románico y el gótico, etc. La migración de los símbolos ha sido estudiada abundantemente por Rudolf Wittkower (2006).

Siguiendo con la catedral de León a alguno le parece extraño que estas cabezas estén tan a la vista de la gente porque se supone que guardan un secreto esotérico. Pero aunque así sea pues siempre hay varios niveles de lectura, podemos también entenderlas en un sentido más literal un nivel más sencillo, estudiarlas en su contexto que es la fachada oeste de la catedral, o sea la fachada principal por la que entramos que tiene tres portadas: la central con la Virgen Blanca y el Juicio Final, las naves laterales son la de San Juan Bautista a la izquierda en la zona del evangelio y a la derecha san Francisco en el lado de la epístola.

La puerta que da a la nave del evangelio la de san Juan es la que tiene las cabezas verdes, y un tímpano con la Natividad del Señor, además en las arquivoltas se hace alusión al árbol de Jesé y a la vida de san Juan. Las cabezas se ubican en un lateral y su simbolismo puede tener un carácter profético, anticipan la venida del Mesías, son los heraldos verdes, proféticos como san Juan Bautista el precursor, el que preparó el camino a Cristo. Esta interpretación simbólica me la ha sugerido el libro de Olivier Beigberder que dice en relación a las máscaras vegetales “El simbolismo de esas máscaras es evidente: vomitar hojas, preparar la venida de Cristo, es decir el madero del árbol en que será clavado, y desempeñan así un papel semejante al de los Profetas” (51)
La simbología del árbol es tomada por el cristianismo medieval. El árbol de Jesé, que le nace a Jesé en su vientre es el árbol de la estirpe de David de la que procede Jesús, como remate final de ese símbolo. Por otro lado Cristo es tomado como axis mundi al morir en la cruz hecha con madera de árbol. De hecho en el mosaico absidial de san Clemente de Roma vemos el árbol de la vida convertido en la cruz y en algunos grabados se muestra el crucifijo con ramas del árbol sin trabajar para que se vea que la cruz fue un árbol y es un árbol de la vida.
Bibliografía
Beigbeder, O. , Léxico de los símbolos, Madrid, 1995
Lady Raglan, "The Green Man in church architecture", Folklore, 1939, 47-57
http://dx.doi.org/10.1080/0015587X.1939.9718148
Wittkower, R., La alegoría y la migración de los símbolos, Madrid, 2006

miércoles, 1 de noviembre de 2017

SANTA MARÍA DE LA ALMUDENA: OSCUROS ORÍGENES LEGENDARIOS

En el siglo XIII había diez parroquiales dentro de los muros de Madrid, pero en el recinto de la muralla árabe solo estaba Santa María construida sobre la antigua mezquita. En el perímetro de la muralla cristiana estaban: san Andrés, san Pedro, san Justo, san Miguel de los Octoes, san Salvador, san Nicolás, san Juan y Santiago, más san Miguel de La Sagra. Había además otras tres en el arrabal. No encontramos fuentes muy antiguas de las leyendas de la Almudena, pero es posible que se conserve alguna manuscrita, aunque sí está probada la existencia de una iglesia dedicada a Santa María desde época medieval que ya hemos nombrado. Esta iglesia se construyó dentro del recinto amurallado árabe, por ello se llama Almudena, porque estaba dentro de la medina original. Pero hay algunos que pretenden que Almudena proviene de otra palabra árabe almudín o alhóndiga de los moros (Mesonero Romanos, 1981:33).
Muralla ante la actual Almudena

Las iglesias dedicadas a Santa María en un momento dado consiguen una imagen y elaboran una leyenda que justifica su culto, cada leyenda se adapta a la historia local de la población a la que pertenecen. En este caso la leyenda de la Virgen de la Almudena se asienta en tres ideas de la tradición: 1) la creencia de que es una imagen hecha por san Lucas y traída por Santiago a España, 2) en el hecho de que fue escondida cuando llegan los moros a la población y 3) su hallazgo posterior en la muralla árabe después de la toma de Madrid por Alfonso VI.  Aunque todas esas premisas no son ciertamente verosímiles. Porque se dice que es una imagen previa al templo, del origen del cristianismo, cuando primero es el templo medieval y después la imagen e igualmente inverosímil es la localización en la muralla árabe de Madrid.
Ntra. Sra. de la Almudena. Siglo XVIII
Colección Rodríguez Moñino. RAE
La iglesia de Santa María tenía una imagen "muy antigua" de María llamada de la Almudena (no se sabe bien de qué siglo), en el siglo XVII  se discute el patronazgo mariano en Madrid: unos optan por la Almudena y otros por la Virgen de Atocha, Vera Tassis y Villarroel en su obra El triunfo verdadero y la verdad defendida en la historia del origen, invención y milagros de nuestra Señora la Real del Almudena, Patrona de Madrid, escribe defendiendo su patronazgo  en contra de Fr. Agustín Cano y Olmedilla que pretendía que la imagen de Atocha era más antigua y por ello la patrona de Madrid.
Un dato importante a nuestro parecer es que en el arca sepulcral de san Isidro y en el Códice de Juan Diácono, ambos de finales del siglo XIII, aparece el santo rezando a las dos imágenes importantes de la villa, la Virgen de la Almudena y a la Virgen de Atocha. De lo que deducimos que ambas eran imágenes de devoción desde aquel momento del Medievo. Otro dato posterior en el tiempo es el emplazamiento de la imagen en el templo ya que puede darnos la idea de su importancia, en el siglo XVII se dice que tenía una capilla específica de la que pasó al altar mayor.
Imagen de la Almudena.
Cuesta de la Vega
Tenemos noticia de dos importantes festividades que tenían lugar en esta iglesia: el Corpus y la fiesta de santa Ana. Ricardo Sepúlveda relata en “El jueves del Corpus de 1623 en Madrid” las vísperas del Corpus cuando salen el Mogigón y la Tarasca de la iglesia de Santa María y  su paso por la calle Mayor y al día siguiente el recorrido de la procesión del Corpus: “Comenzó a salir como suele, de la Iglesia de Santa María (Parroquia más antigua), a las nueve de la mañana, y se acabó cerca de las tres de la tarde” (1888: 68) indica su recorrido y los componentes de la procesión con el rey a la cabeza, dignidades eclesiásticas y civiles y veinte clérigos para llevar la Custodia donde va el Santísimo Sacramento… El otro informante es Cervantes quien nos relata en La gitanilla la fiesta de santa Ana,  a quien llama patrona y abogada de la villa, con una danza de ocho gitanas jóvenes y viejas y un guía gitano que bailan en la iglesia de Santa María delante de la imagen de santa Ana y que terminan cantando un romance http://calarc.blogspot.com.es/2012/10/danzas-sagradas-en-textos-literarios.html. La capilla de santa Ana tenía fama de ser lo mejor de la iglesia de Santa María.

Esta iglesia no tuvo una historia feliz y aunque algunos como Antonio Ponz no la considerara a la altura de Madrid es una pena que tras la Revolución de 1868 la mandaran demoler, porque conservaba una parte importante de la historia de Madrid. Hoy en día, al final de la calle Mayor frente a Capitanía General, antiguos Consejos, en la calle de la Almudena hay un espacio para su recuerdo ya que en el suelo quedan restos arqueológicos de parte de sus muros protegidos por una estructura acristalada, en una esquina se puede contemplar una reproducción en bronce de la antigua iglesia de Santa María. El post quiere recordar aquella iglesia del viejo Madrid que cuando escribió Mesonero Romanos aún estaba en pie.
Maqueta de la iglesia de santa María.
Junto a sus ruinas
Bibliografía
Azorín, Francisco, El Madrid devoto y romero, Madrid, Avapies, 1984
Cervantes, Miguel de, "La gitanilla", en Novelas ejemplares (selección), Barcelona, 2012
González Dávila, Gil, Teatro de las grandezas de la villa de Madrid, Madrid, Tomás Iunti, 1623
En Internet B.D.H.: http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000092802&page=1
Mesonero Romanos, Ramón de. El antiguo Madrid, Madrid, 1981
Ponz, Antonio, Viaje de España, 2, Tomos V-VIII. Trata de Madrid, Sitios Reales inmediatos y de Extremadura, Madrid, Aguilar, 1988
Quintana, Jerónimo, A la muy antigua, noble y coronada villa de Madrid, Madrid, Imprenta del Reyno, 1629
En Internet BDH: http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000085054&page=1
Sepúlveda, Ricardo, Madrid viejo. Crónicas, avisos, costumbres y descripciones de la villa y corte, Madrid, (1888) facs. 1989