martes, 14 de mayo de 2019

ISIDRO LABRADOR: UN SANTO DISPUTADO POR CRISTIANOS Y MUSULMANES


San Isidro no aparece en la Leyenda dorada pero sí en los años cristianos, siendo como es un santo medieval  nos parece raro que sea así, pero tal vez no caigamos en la cuenta de que pocos santos locales aparecen en esta leyenda. Para que un culto se vuelva  más general o universal tiene que difundirse y su fama tiene que llegar a lugares lejanos para entrar en el culto de la iglesia universal. Aunque acabo de leer que la figura y el culto a san Isidro se extendió por Bretaña y algunas regiones germánicas (Monreal y Tejada, 2003: 302).
San Isidro y el milagro de la fuente. Anónimo.
Museo de san Isidro
 Siguiendo el Año cristiano de la BAC que consigna una bibliografía erudita como es el Acta Sanctorum Bollandiana, el Padre Fita, Juan Diácono y García Villada, entre otros, en el que se dice que san Isidro es el patrón de Madrid y de las Hermandades de Labradores y ganaderos de toda España. Además admite que resulta extraño un santo del siglo XII que sea un trabajador un labrador por cuenta ajena  a quien se representa con la aguijada en la mano y una yunta de bueyes. Se cree que nació en Madrid hacia 1080-1082 cuando Alfonso el Bravo ocupaba el reino de Castilla, y que más tarde cuando los almorávides reconquistaron Madrid Isidro se fue a Torrelaguna allí conoció a una joven de Uceda con la que se casó (se la llama Santa María de la Cabeza porque después de su muerte su cabeza fue llevada allí). Luego se trasladan a Madrid. Trabaja por entonces en las tierras de Juan de Vargas. Se le atribuyen muchos milagros siendo el más conocido el de los ángeles que araban la tierra mientras él rezaba. Se le enterró en el cementerio de san Andrés, años más tarde su cuerpo fue trasladado a la iglesia y en 1163 fue visto y examinado su sepulcro por delegados de la Sede Apostólica que expidieron una bula como cuerpo incorrupto. Fue beatificado por Pablo V a instancias de Felipe III porque le atribuía su milagrosa curación y canonizado por Gregorio XV (Salvador Baltar, 1966: 344-348).
Códice de Juan Diácono
William Christian no considera santuario importante el de san Isidro de Madrid, porque no es santuario de peregrinación ni siquiera provincial.Y en contra de lo que acabamos de contar dice con respecto a las reliquias de san Isidro hay tradición de que en Uceda se encuentra la cabeza del ermitaño Isidro, aparentemente Isidro Labrador canonizado en 1622 (Christian, 1981:130, nota 9) (Ysidro, G III 368-369, 283 y nota en las Relaciones topográficas de España).

Misa en la catedral de Madrid.
Joaquín Muñoz Morillejo, 1921

En la Antigüedad los santuarios se ubicaban en las tumbas de los mártires junto a sus cuerpos santos, pero durante la Edad Media surge un nuevo tipo de santo: los ermitaños y confesores. San Isidro no es ni un ermitaño, ni un confesor lo que le hace ser un santo singular. Este rasgo junto a otros que señalaremos es lo que hace sospechar a algunos medievalistas interesados en la historia de Madrid que Isidro podría ser musulmán o que responde a un modelo de santidad sincrético. El día 9 de mayo de este año asistí a la charla coloquio que organizaba el Museo de San Isidro, los ponentes eran Daniel Gil Benumeya que hizo una introducción sobre el Madrid musulmán, Mª Luisa Bueno Sánchez que ha trabajado sobre los restos arqueológicos del Madrid musulmán y Cristina Segura Graíño catedrática de Historia Medieval que lanza la hipótesis de que Isidro puede ser un santo musulmán, su hipótesis se basa en tres ideas principalmente: que sus milagros se relacionan con el agua, que el nombre Isidro puede ser musulmán y que la santidad de Isidro se basa en un modelo nuevo, de los humildes al modo de los santones andalusíes.
San Isidro y Santa María con la yunta de bueyes.
Siglo XVIII
No creo que el hecho de que sus milagros estén relacionados con el agua deba adjudicarse al mundo musulmán porque los cristianos también han santificado el agua de fuentes, mares y ríos. Véase: https://calarc.blogspot.com/2017/05/aguas-santas-fuentes-curativas.html. En España se han cristianizado cultos relacionados con el agua de origen romano y celta. Es decir el culto a las aguas no es exclusivo de la cultura árabe musulmana. Con respecto a los otros dos rasgos que pueden acercar a Isidro a la religión y cultura musulmana no parecen despertar tantas objeciones, aunque la profesora Segura no explicó de dónde viene el nombre Isidro y tampoco en qué se podían parecer los santones musulmanes a la figura del santo labrador, aparte de ser en ambos casos trabajadores por cuenta ajena de vida intachable y corriente. Aunque sea una hipótesis osada a raíz de esta charla he pensado que Isidro puede estar relacionado con Idris, así llaman los musulmanes a Enoch, el que aparece en la Biblia y también en el Corán; y que cuenta con diferentes libros apócrifos del Antiguo Testamento. En realidad todos los hombres buenos son santos al margen de su religión.
Falsa cúpula de la capilla en la casa de san Isidro
En Madrid hay diferentes templos y lugares que recuerdan a san Isidro y entre los más importantes están: la Casa Museo de san Isidro, la ermita del santo cerca de la pradera de san Isidro, la hermosa capilla de san Isidro en la iglesia de san Andrés https://calarc.blogspot.com/2019/02/dos-iglesias-del-viejo-madrid-al-sur-de.html y el sepulcro con sus reliquias en la Real Colegiata de san Isidro. La Casa Museo es el lugar en que según la tradición vivió el santo. En ella se conserva un patio renacentista, la capilla y el pozo del milagro, también hay una capilla dedicada a la iconografía del santo y la sacristía para conocer la vida y milagros del santo: el Códice de Juan Diácono y el arca sepulcral en la que aparecen cinco milagros. Cuando hablamos de Pozo del milagro nos referimos al pozo al que cayó su hijo y donde se produjo el milagro de la subida de las aguas cuando el santo rezó a la Virgen para que salvara al niño.
Reproducción del arca sepulcral de san Isidro.
Conocemos algunos santuarios alrededor de los cuales se recogen piedras con formas diversas que se relacionan con  la ermita, el santo o la advocación que se venera en ese espacio, de tal manera que suelen servir como recuerdo de la peregrinación o como objeto de virtud, en la pradera de san Isidro también se recogían ese tipo de "insignias" del santo: "Las materias transparentes, halladas en la Pradera del arroyo de Miaques, junto a la Hermita de San Isidro, al Mediodía de Madrid forman la admiración pública, y fueron motivo para las glorias del suelo de España. Unos cuarzos blancos en cuyo centro se registran vislumbres de mayor transparencia de figura oval, o piramidal, y de color diferente en cada una...(Llugardo, 1776: 1-2). Es interesante comprobar como la  geografía devocional de san Isidro se extiende por diversos lugares del Madrid antiguo a uno y otro lado del río lo que demuestra el interés por la figura de este santo patrón "de carácter eminentemente popular".
Ermita y fuente de san Isidro.
Bibliografía
Año cristiano, dirigido por Lamberto Echeverría y Bernardino Llorca, Madrid, 1961, vol. II
Christian, W, Local Religion in sixteenth-century Spain, New Jersey, 1981
Fernández Montes, Matilde, "Isidro, el varón de Dios, como modelo de sincretismo religioso en la Edad Media", RDTP, 1999, 7-51
Llugardo, Bernabe, Piedras de san Isidro, su naturaleza, valor y ventajas, (edición facsímil publicada en 1776) Madrid, 1985
Monreal y Tejada, Luis,  Iconografía del cristianismo, Barcelona, 2003

viernes, 3 de mayo de 2019

LA IGLESIA DE GÓNGORA EN EL RECUERDO


"Felipe IV determinó fundar  un convento dedicado a la Concepción por el nacimiento del príncipe que había de ser Carlos II y decidió  que fuesen beatas del beaterio de la Orden de la Merced las que se ocupasen, encargando la fundación a Juan Jiménez de Góngora... y al padre Fray Juan de Santamaría, vicario general de toda la descalcez mercedaria, quienes cumplieron su cometido  colocando el sacramento en el nuevo monasterio el 24 de marzo de 1665, cerrándose la clausura a 10 de febrero de 1668" (Répide, 1981: 302-303). Esta iglesia que ahora presenta un cierto grado de abandono fue declarada Bien de Interés Cultural en 2012, tengo un recorte de El País del 31 de marzo de ese año. En realidad se llama convento de Mercedarias Descalzas de la Purísima Concepción, aunque se las conoce como las Góngoras. Antonio Ponz la llama iglesia de las monjas de Góngora y solo le dedica cuatro líneas en su Viaje de España.
Foto: Concha Alarcón
Escudo de las Mercedarias Descalzas
Foto: Concha Alarcón
Exterior desde la calle san Lucas.
Madrid
Y esto es debido a que su fundador se llamaba Juan de Góngora, gobernador de la Hacienda Real, Contaduría Mayor y Tribunales en tiempos de Felipe IV. En los años 60 la calle se dedicó a Luis de Góngora el escritor con quien no tenía nada que ver. En relación con este mecenas encontré un libro, a él dedicado en la Biblioteca Nacional Opusculum de fascino de Juan Lázaro Gutiérrez de Sepúlveda, impreso en Lyon en 1653 y que trataba sobre el fascino, me pareció curioso que un libro sobre la fascinación y la magia estuviera dedicado a este señor. Pero en el siglo XVII estas cosas eran  corrientes.
Foto: Concha Alarcón
Portada
Tuvo dos arquitectos: comenzó la obra Fray Manuel de Villarreal y la finalizó “Manuel del Olmo, maestro del Concejo, y autor de otro convento madrileño, el de las Comendadoras de Santiago. Antes de acabar el siglo, ya estaba concluido, siendo reparado en 1775 por el neoclásico Joseph de la Ballina, que deja el exterior muy áspero y duro, pero que afortunadamente no tocó el maravilloso interior…”  (Hidalgo Monteagudo, 1993: 121). Es verdad que el exterior no llama la atención, pero el interior alberga un bello espacio con planta de cruz latina, sin capillas y cúpula; la ornamentación pone en evidencia zonas lisas y otras ricamente adornadas por los yeseros madrileños y sobre todo hay que fijarse en las cornisas y ménsulas además de los capiteles del jesuita hermano  Bautista. Posee dos retablos fronteros y cuadros retablos: de Montserrat, con imagen de Jesús cautivo y enfrente Pedro mártir de Verona y Catalina de Siena. El retablo mayor de madera policromada de orden romano corintio sobre un plano convexo que se contrapone a otro cóncavo, está presidido por la Inmaculada Concepción.
Foto: Concha Alarcón
Interior del templo
La iglesia de Góngora me trae recuerdos de la infancia cuando había una cofradía que sacaba en procesión sus imágenes de Pasión: Jesús Cautivo Nazareno, la Soledad y el Cristo yacente. Veíamos componer los pasos al pasar por la calle San Gregorio a donde daba la parte trasera del convento de Mercedarias, y el jueves santo desfilaban en procesión por la calle Barquillo. Saliendo otra vez el Cautivo el viernes santo en la procesión del silencio. Los niños de entonces nos entreteníamos en un universo muy diferente al actual. El pasado jueves santo pasé por la calle de Góngora y estaba abierta la iglesia, entré a verla, había unas cuantas monjas y algunas personas mayores. Estaba poco iluminada, el Cristo yacente reposaba en el lado derecho y también el Jesús Nazareno, al que mi madre rezaba. En los pies de la nave en el lado del evangelio el Cristo crucificado de la Buena muerte y como rezándole habían colocado a la Virgen de la Soledad con su manto negro bordado en oro. Era una bella imagen del pasado, cuando mi familia vivía en ese barrio, Chueca.
Virgen de la Soledad
BIBLIOGRAFÍA
Hidalgo Monteagudo, Ramón, Iglesias antiguas madrileñas, Madrid, 1993
Répide, Pedro de, Las calles de Madrid, Madrid, 1981
Tormo, Elías, Las iglesias de Madrid, Valencia, 1979

domingo, 7 de abril de 2019

SAN NICOLÁS DE LOS SERVITAS: MADRID


Este templo se encuentra en la plaza de San Nicolás y es la iglesia más antigua de Madrid, aparece ya en el Fuero de Madrid (1202) como una de las parroquias intramuros del la muralla cristiana. Su torre es del siglo XII y la iglesia, naves y capillas son de los siglos XV al XVII:

“La iglesia no se mantiene completa en su estructura primitiva, habiéndose ido formando un conjunto heterogéneo de cuerpos y partes de diferentes épocas, ya que al igual que San Pedro, el templo experimentó diversas reformas y modificaciones, según las formas propias de cada momento histórico, pero es la iglesia madrileña que aún mantiene mayor número de elementos medievales significativos” (Hidalgo Monteagudo, 1993:8).

Mesonero Romanos hace un comentario sobre este templo muy negativo: "La manzana 426 la ocupa la antiquísima y mezquina parroquia de San Nicolás, a que en el día está incorporada también la feligresía de la demolida de San Salvador" (1981 (1861):86). A pesar de este juicio la iglesia tiene bastantes elementos de interés. La torre es lo más valioso por su antigüedad, siglo XII, siendo su factura de mudéjar madrileño, es una pena que sea poco visible desde fuera, pues es esbelta, de ladrillo cocido y decorada con arcos de fondo ciego.
Torre y campanario de san Nicolás
Tiene una planta de tres naves y se cree que pudo ser mezquita musulmana. La iglesia fue reformada en el siglo XVII ampliando el templo por los pies, reforma que consistió en una remodelación en estilo toscano, construcción de las capillas de la nave de la epístola y la reforma de la parte alta de la torre (Ibid: 9). En cuanto a los elementos medievales interiores cabe señalar: arco toral de paso de la nave a la capilla mayor, gran techumbre de carpintería mudéjar de la nave central, arcos de herradura guardados por otros de múltiples lóbulos de la capilla mayor, y una gran bóveda estrellada en la cabecera.
Bóveda estrellada de la cabecera
La entrada actual se hace por una pequeña portada del XVIII estilo del arquitecto Pedro Ribera y con una imagen de san Nicolás labrada por Luis Salvador Carmona, escultor prolífico al que se considera el principal escultor de imágenes para las iglesias de Madrid (1731-1767). En Internet:
https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/salvador-carmona-luis/782002c4-4491-4690-9dbd-b71aa1b62f07
Detalle de la portada. San Nicolás

Las naves interiores son de arquitectura manierista, siglo XVII, en el lado de la epístola hay dos capillas que son más tardías: una, la primera capilla de la derecha de los hermanos servitas, propagadores del culto a la Virgen de los Dolores,  con pinturas y esculturas de interés y retablo neoclásico; la otra capilla es la de san Nicolás con una pequeña imagen. En la nave izquierda no hay capillas.
Capilla de san Nicolás

Es de señalar también el gusto por tallas y pinturas relacionadas con la Pasión, esto es debido a los Servitas, propagadores del culto pasionista, se instalaron desde 1825 en la iglesia y ellos fueron los que la afianzaron y decoraron con un retablo mayor de la Dolorosa y un Ecce Homo en la cabecera de la nave derecha, entre otras obras. El interés por la Pasión procede de los siglos XVI, XVII y XVIII, y es una constante que continúa a lo largo del tiempo.
Retablo mayor de la Dolorosa
Por otro lado, aunque este templo se consagró a san Nicolás en sus orígenes, en determinado momento su figura fue orillada por una imagen de la Virgen de la Antigua colocada en el altar mayor, según nos cuenta Quintana (1629: 65) y González de Dávila al nombrar esta iglesia únicamente pone: "En ella hay una imagen de Nuestra Señora, que se titula de la Antigua, en que los de Madrid tienen gran devoción" (1623: 233). Algo común en España es el reemplazo de los santos por María (W. Christian, 1976) y posteriormente el gusto por la Pasión de los Servitas dio su carácter definitivo a este templo. Actualmente es parroquia de la comunidad italiana. 


Bibliografía
González Dávila, Gil, Teatro de las grandezas de la villa de Madrid. Madrid: Thomas Iunti, 1623
Hidalgo Monteagudo, Ramón, Iglesias antiguas madrileñas, Madrid, 1993
Mesonero Romanos, Ramón de, El antiguo Madrid..., Madrid, 1981 (fács. 1861)
Quintana, Gerónimo, A la muy antigua, noble y coronada villa de Madrid, Madrid, 1629
Tormo,Elías, Las iglesias de Madrid, Madrid, 1979
En Internet: https://artedemadrid.wordpress.com/2010/12/07/paseo-por-las-iglesias-del-fuero/

martes, 19 de febrero de 2019

DOS IGLESIAS DEL VIEJO MADRID: AL SUR DE LA BARRANQUERA DE LA CALLE SEGOVIA


El barrio de La Latina alberga alguna de las iglesias más emblemáticas de Madrid, es posible que ello sea debido a que es muy antiguo. Madrid tuvo en el medievo dos recintos amurallados el primero árabe (s. IX) y el segundo cristiano (s. XII). Se sabe por el Apéndice del Fuero de Madrid (1202) que en el recinto cristiano había 10 parroquias intramuros. Ahora nos interesamos por dos iglesias que estaban intramuros, al sur de la barranquera de la calle Segovia: San Pedro el Viejo y San Andrés. Dedicadas pues a dos apóstoles cuyo culto tuvo una pronta difusión en la cristiandad.
San Andrés con su capilla de san Isidro se yergue ostentosa cuando bajamos la Carrera de san Francisco y compite con san Francisco el Grande, que está más abajo, y en el amplio espacio que forma la Plaza de los Carros y Puerta de Moros observamos una cúpula que enmarcada por el cielo de Madrid es un escenario único. Además está situada junto a la que fue el palacio de los Vargas y que hoy es Museo de San Isidro o de los Orígenes de  Madrid. Pese a no conservar casi nada de lo original ocupa el mismo lugar que en su origen (ss. X-XI) pero no está orientada como entonces, es decir que ahora tiene a los pies la que fuera cabecera. Se sabe que san Isidro era feligrés de esta parroquia y que fue enterrado en el cementerio junto a ella: “De ello trajo su mayor gloria” dice Elías Tormo (1979: 39). Guardó durante mucho tiempo el privilegio de conservar el cuerpo del santo que rescataron en el siglo XVI aunque no se le canonizaría hasta el XVII.
Capilla de san Isidro

Cúpula de la capilla de san Isidro en la iglesia de san Andrés.

Fachada oeste. San Andrés.
También es famosa por sus capillas: al lado del evangelio se adosó la Capilla del Obispo de Plasencia (siglo XVI), que ahora está independiente, y al lado de la epístola la Capilla de san Isidro del siglo XVII (Tormo, 1979: 39). San Isidro fue beatificado en 1619 y canonizado  en 1622 por lo que se pensó hacer una gran capilla en la iglesia de san Andrés, depositaria de la reliquia, proyecto que lleva a cabo en primer lugar De la Torre, luego José Villarreal y en 1660 se contrata a Juan de Lobera para la ejecución del  tabernáculo baldaquín  con la urna del santo (1660-1669). Tiene una estructura esquemática y extraña pues se trata de dos enormes cubos casi macizos colocados axialmente: el primer cuadrado es completamente ciego, el segundo cubo es la capilla mayor del santuario con cúpula, ventanales y dos portadas que miran este oeste, con relieves de la vida de san Isidro y las estatuas de la Inmaculada en el este y san Andrés al oeste, esta iconografía pone de relieve la importancia de san Isidro en el templo. Sobre el cuadrado un enorme tambor octogonal, con el casquete semiesférico de la cúpula sobre un zócalo, al que se añade linterna y chapitel (Hidalgo, 26: 1993). A pesar de que se construyera esta capilla para albergar el cuerpo de san Isidro, este se trasladó un tiempo a la Capilla del Obispo, más luego volvió a ella, su capilla original, pero en el siglo XVIII Carlos III  después de expulsar a los jesuitas de España se llevó la reliquia del santo a la iglesia del Colegio Imperial, que era de los jesuitas,  luego llamada Colegiata de san Isidro.
Portada este, capilla de san Isidro.
Iglesia de san Andrés

Relieve: milagro de la fuente de san Isidro .
Portada oeste

Relieve con el milagro del pozo de san Isidro.
Portada este.

San Pedro el Viejo (ss. X-XI) en cambio está situada en una encrucijada de caminos de estrechas calles: Nuncio, Costanilla de San Pedro y Segovia. De ella resalta su torre mudéjar de fábrica íntegra de ladrillo, con ornamentación muy sencilla y la iglesia también del siglo XIV está muy remodelada. La parroquia original se supone que estuvo un poco más arriba de la calle Segovia, en Puerta Cerrada junto a las Fuentes de san Pedro, véase un artículo anterior:
 https://calarc.blogspot.com/2017/06/un-paseo-por-el-origen-de-madrid.html
San Pedro el Viejo..

Portada sur.

Portada  de san Pedro clausurada.
Azulejos con la imagen de Jesús el Pobre.

En la base de la torre hay una portada hoy clausurada adornada actualmente con unos azulejos pintados con la imagen del llamado Jesús el Pobre, escultura que se venera en el interior del templo y que sale procesionalmente el Jueves y el Viernes Santo. La otra portada se abre al sur, es muy sencilla, adintelada y  con escuditos reales.“Al interior, apenas pueden verse restos medievales, si no son las proporciones, propias de templo modesto de esta época. Lo visible es fruto de la remodelación de 1611…” (Hidalgo, 15: 1993). Hoy tiene dos capillas muy visitadas: la de Jesús el Pobre y la de la Virgen del Perpetuo Socorro.
Virgen de Perpetuo Socorro.
San Pedro.
Capilla de Jesús el Pobre.
Podemos concluir diciendo que estas dos antiguas parroquias de Madrid han conservado el lugar y el nombre de su advocación original, pero sus santos titulares medievales han sido desplazados por el interés hacia otro santo y un Cristo local. San Pedro ha sido desplazado por Jesús el Pobre y san Andrés fue desplazado por San Isidro en los siglos XVI-XVII. Aunque la iglesia de san Andrés perdió la reliquia de san Isidro en el XVIII y posteriormente en la Guerra Civil casi toda su iconografía y valiosas pertenencias fueron quemadas. La historia de Madrid ha moldeado la fisonomía y el alma de esta ciudad singular. Lo seguiremos viendo a lo largo de las siguientes publicaciones.

Bibliografía.-
Hidalgo Monteagudo, Ramón, Iglesias antiguas madrileñas, Madrid, 1993
Juste Ballesta, José, "La restauración de la capilla de de san Isidro, en Madrid", Papeles del Partal, nº 2, 2004
Répide, Pedro de, Las calles de Madrid, Madrid, 1981
Tormo, Elías, Las iglesias de Madrid. Reedición de dos artículos publicados en 1927, Madrid, 1979
En Internet blog de Rafael  Maldonado de Guevara
http://maldonaz.blogspot.com/2017/08/representaciones-artisticas-de-ivan-de.html

lunes, 4 de febrero de 2019

EL HADES GRIEGO EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL


Los vasos griegos nos ayudan a visualizar las creencias y mitos de la antigua Grecia, el Museo Arqueológico Nacional de Madrid tiene una sala dedicada a ellos ordenada por temas, en este caso nos interesa lo relacionado con la existencia después de la muerte:“Aunque en Grecia no existe una doctrina oficial sobre el más allá, es creencia extendida que la muerte separa cuerpo y espíritu. El alma entonces inicia el camino sin retorno hacia el Hades, el tenebroso reino de los muertos” (MAN).  En el viaje al más allá se necesita ayuda, el dios Hermes es capaz de darla así como algunos seres extraños y monstruosos: esfinges, sirenas, gorgonas, grifos, etc. 
Lekitos. Hermes conductor de almas.
MAN. Madrid.
Por la literatura griega y también por la iconografía conocemos los lugares a donde van a parar los muertos. El Hades es el lugar al que se encaminan una vez que han cruzado la laguna Estigia.  El Hades tiene varias regiones: 1) En primer lugar los muertos llegan a los Gamonales, donde las almas de los héroes vagan sin rumbo.  2) Más allá está el Érebo y el palacio de Hades y Perséfone. 3) Cerca de allí los espíritus  recién llegados son juzgados  en el cruce de tres caminos por Minos, Radamantis y Éaco para que puedan ser  ubicados en diferentes lugares según sus obras: el que lleva de regreso a los Gamonales, para los que no son ni virtuosos ni malvados; el que lleva al campo de castigos del Tártaro si son malvados o el que lleva a las huertas del Elíseo, si son virtuosos.
Terracota, Canosa. 320-300 a C.
Gorgona. MAN
El viaje al más allá: sítula con grifos alados.
MAN

Alabastrón. Corinto.
Esfinge 630-620 a C. MAN.


Trono subterráneo.-
El mundo subterráneo está gobernado por el dios Hades y su esposa Perséfone:
Hades es el gran dios del mundo subterráneo, su dominio lleva el mismo nombre, pero no se le rinde culto, se le teme y los dioses celestes lo aborrecen, su nombre está relacionado con ser invisible.
Perséfone o Core fue raptada por Hades, su tío, cuando estaba en la pradera recogiendo un narciso el suelo se abrió y salió Hades arrebatando a la muchacha a la que se llevó a las moradas bajo tierra.
Visitantes del Hades en vida que regresaron al mundo.-
Los seres humanos no pueden entrar en este reino sino después de muertos, pero hay algunas excepciones:
Teseo desciende al Tártaro con Pirítoo para engañar a Hades y llevarse a Perséfone, pero les sale mal la jugada y quedan pegados en la Silla del Olvido hasta que Heracles llega y consigue despegar a Teseo y sacarlo de allí, aunque ya mermado de su fuerza.
Copa Ática. Hazañas de Teseo
420 a C. MAN.
Heracles es el héroe civilizador capaz de ir al Hades y volver vivo. Su último trabajo y el más difícil es capturar al can Cerbero, guardián del Tártaro. Desciende al Tártaro por Laconia guiado por Atenea y Hermes. Pasa la laguna Estigia con Caronte y una vez en el Tártaro libera a Teseo y Ascálafo. Consigue que Hades le dé el perro Cerbero, al que no puede herir en su rapto y consigue sacarlo.
Ánfora de los trabajos de Heracles.
MAN.
Orfeo fue el poeta y músico más famoso de todos los tiempos, es otro valiente que se interna en el Hades es busca de su amada muerta por la picadura de una serpiente, desciende al Tártaro en su búsqueda y consigue hechizar con su música al barquero Caronte, al perro Cerbero y a lo tres Jueces de los Muertos. Y Hades le da permiso para llevarse a Eurídice con la condición de que no vuelva su rostro hacia atrás hasta que ella no esté bajo la luz del sol, Orfeo va tocando su lira para guiar a Eurídice pero se vuelve un poco antes de tiempo y la pierde para siempre.
Orfeo en los infiernos.
Apulia, Magna Grecia. MAN.
Estas bellas historias y otras muchas podemos verlas y descifrarlas en los vasos griegos.
Bibliografía.-
García Gual, Carlos, Introducción a la mitología griega, Madrid: Alianza, 1992
Graves, Robert, Los mitos griegos, Barcelona: Ariel, 1984