sábado, 29 de septiembre de 2018

EL ARCÁNGEL SAN RAFAEL: EXORCISTA


Los ángeles en la Biblia son los enviados de Dios, y cada uno tiene su cometido, uno puede ser un ángel arquitecto en Ezequiel  40, 3, otro un ángel escriba Ez. 9, 2, etc.  Y Rafael para los cristianos católicos es el ángel que cura y que tiene un papel de exorcista heredado de la cultura babilónica. Se le considera  un arcángel como san Miguel y san Gabriel: san Miguel es el vencedor del diablo y el que pesa las almas, Gabriel en cambio tiene papeles en la cultura cristiana y en la musulmana: tiene un papel crucial en la Anunciación y también  forma parte del islam porque es el portador de la revelación. Rafael en cambio tiene únicamente una misión en el AT: guiar a Tobías en su camino y proveerle de un remedio curativo eficaz, las vísceras de un pez. En el Evangelio de Bartolomé, este habla con Belial que le explica su caída siendo el primer ángel: “Yo también fui llamado primer ángel, porque cuando Dios hizo el cielo y la tierra, tomó un puñado de fuego y me formó a mí el primero”, 29. “el segundo a Miguel, el tercero a Gabriel, el cuarto a Rafael, el quinto a Uriel…son los lictores de Dios y me flagelan…” (Santos Otero, 1985: 559). En los apócrifos del AT igualmente es nombrado Rafael: en la Vida de Adán y Eva, en Los oráculos sibilinos judíos, y en el Libro I de Henoc (en algunos casos Enoc o Enoch) el Señor le manda encadenar a Azazel, jefe de los demonios (Piñeiro, 2010).

Hay un artículo de P. E. Dion titulado “Raphaël l´exorciste” en el que se explica que a Babilonia se deben no solo los nombres de los ángeles sino también las características de Rafael: la curación de los ojos con hiel de un pescado parecido a la anguila, intercesión a través de una plegaria como hacían los dioses mediadores  babilonios; también tiene influencias persas y ciertos usos de exorcistas mesopotámicos. En cada zona o país se manifestará este paganismo de forma distinta. La magia se conservará de forma especial a través de los cuencos mágico, textos de encantamientos, etc., en estos textos los demonios cometen fechorías y los humanos tratan de deshacerse de ellos. La magia sumerio-acadia sobrevivirá durante mucho tiempo y afectará a judíos, cristianos y mandeos influyendo en historias como la de Tobit en las que hay una ligazón entre el demonio  y una persona, una mujer, hecho que se curará a través del ángel. Aunque algún estudioso observa que el ángel de Tobías habla un lenguaje de san Juan o muy gnóstico Dion se decanta por la fuente sumerio-acadia (Dion, 1976: 413).
San Rafael. Iglesia de san Juan de Dios.
Cádiz
El culto a San Rafael es menos conocido que el de San Miguel, es más extraño. Hace años encontré una referencia de A. Olivar (1964) quien dice que su culto en Cataluña se remonta al siglo XI, también habla de una misa en su nombre en el sacramentario de Ripoll del siglo XII, misa que se celebraba el 27-28 de septiembre y recuerda la devoción que hacia los tres arcángeles tenía el abad Oliva, abad de Ripoll y fundador de Montserrat (Alarcón, 2007:55-56, nota 43). Pero su fiesta en el siglo XX se celebraba el 24 de octubre hasta la reforma de 1969 fecha en la que se traslada al 29 de septiembre con los otros arcángeles. Es custodio de la ciudad de Córdoba por salvarla de la peste en el siglo XVI, tiene capilla del siglo XVIII en la catedral de Valencia y es patrono de la ciudad de Hellín, además tiene una bella estatua en la catedral de Burgos y también en la iglesia de san Juan de Dios en Cádiz, ya que guarda una estrecha relación con esta orden hospitalaria que en el día de su fiesta venden rosquillas en la puerta de la iglesia y las que sobraron del año anterior las tiran al mar para que se las coman los peces.
Sabemos por un artículo de Contreras-Guerrero que la iconografía de San Rafael en los conventos de san Juan de Dios está relacionada con un milagro que se atribuye al santo, cuando le faltó el sustento para alimentar a sus pobres el arcángel Rafael vino en su ayuda cargado de panes, por eso lo representan con cayado, escapulario, el pez y unos panes en la casulla (2017). Esta orden extendida por todo el mundo ha difundido esta peculiar iconografía.
Bibliografía
Alarcón Román, C. "Las versiones medievales de la leyenda de Montserrat", Studia Monastica, vol. 49, 2007, 29-73
Apócrifos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Selección de Antonio Piñeiro, Madrid, 2010
Contreras-Guerrero, A. "Divina pastora o san Rafael arcángel. Sobre el protector de la orden Hospitalaria en Sucre", Quiroga, nº 11, 2017, 93-96.
Dion, Paul--Eugèn, "Raphaël l´exorciste", Biblica, 1976, 399-413
Olivar, Alexandre, Sacramentarium Rivipullense. Monumenta Hispania sacra, 7, Madrid-Barcelona, 1964
Santos Otero, Aurelio de, Los evangelios apócrifos, edición crítica y bilingüe, Madrid, 1985
En Internet:

miércoles, 29 de agosto de 2018

OPINIONES SOBRE ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES


Hace meses El País ideas (29.10.17) se centró en este tema que nos atañe ahora y lo titulaba Cómo acabar con los tópicos sobre España, lo cual parece un imposible. Siempre se ha hablado de los diferentes pueblos y nacionalidades de una forma global aun cuando es difícil poder opinar sobre el carácter de una comunidad concreta.  Había dos artículos interesantes Atrapados en el cliché  de Andrea Aguilar y El confortable infierno español de Elvira Roca Barea. El primero comenta algunas ideas que son difíciles de desechar: la opinión que crearon viajeros anglosajones del siglo XIX como Richard Ford, o el retrato que se hace de la España democrática de herencia franquista en la cobertura de la crisis catalana, por otro lado, España sigue viéndose desde la perspectiva de la Guerra Civil y desde otra perspectiva se nos ve como un destino vacacional. El segundo artículo que se centraba en la mala imagen que damos los españoles o que nos adjudican porque la gente se acomoda a catalogar a los otros en unas categorías facilonas  y también hace alusión al problema de sentirse inferiores moralmente, hecho que proviene desde la España del imperio y que se proyecta de alguna manera sobre la España contemporánea. Yo diría que se trata de prejuicios con los que juzgan a los españoles y que en cierta medida afectan porque los creemos.
Richard Ford
Julio Caro Baroja escribió un pequeño libro titulado El mito del carácter nacional en el que hace un recorrido histórico sobre el tema y considera que hablar del carácter nacional es una actividad mítica, lo voy a seguir en varios párrafos. Dice que tal vez sea el siglo XX la época en la que estas opiniones globales sobre el modo de ser de los españoles se han hecho más dogmáticas atribuyendo un carácter nacional desde la época de los íberos, los romanos o los visigodos, cosa un tanto peregrina; aunque los historiadores y los antropólogos han aceptado una herencia ibérica, una herencia romana o visigoda. Ya desde antiguo los historiadores han creído ver rasgos comunes heredados de tiempos remotos, de hecho se considera una herencia: de lenguas, técnicas, Derecho, etc. Así que desde los Reyes Católicos se habla de España y de los españoles, pero la conciencia de ser diferentes entre sí gravita desde entonces como miembros de viejas naciones distintas (Caro Baroja, 1970: 78).
Julio Caro Baroja
En los siglos XVI y XVII en Europa los latinos se creían superiores frente a los países del norte, pero a veces se da un doble juego, a los españoles  se les trata según los casos peyorativamente por enemigos políticos sucesivos, un ejemplo es S. Münster, que habla de la falta de gusto de los españoles por las ciencias, y se van fijando clichés. En todos los países de la época hay literatura en contra de unos o de otros: los franceses nos ven como matamoros y también aluden a la idea de grandeza. Los protestantes nos tachan de “una beatería hipócrita basada incluso en la incredulidad y en la razón de Estado”, estas críticas enlazan con los escritos de Milton: “Pero lo grave es que lo dicho o escrito en épocas de virulencia deja un sedimento popular” (Caro Baroja, 1970: 83). Es en este clima cuando se crea esa idea que comentamos antes de sentirse inferiores moralmente.

El problema de la caracterización del español se complica con la decadencia política, el padre Peñalosa habla de cinco virtudes que son más bien defectos españoles: el orgullo religioso, el orgullo de linaje, orgullo de monarquía y orgullo de generosidad. “De una manera o de otra el español queda definido en el siglo XVII como un hombre extremado, que contribuye a la destrucción de su propio bienestar por esto mismo” (Caro, 1970: 87-88). Y en el siglo XVIII los extranjeros dicen de España que es una nación decadente y siguen hablando genéricamente de los españoles personas tan doctas como Hume o Montesquieu. Frente a las críticas se levantan los apologistas como el padre Feijoo que hace alarde de españolismo en su Theatro Crítico universal o Masdeu un jesuita catalán que escribe sobre los españoles y considera que cada nación tiene un carácter dominante como el español que es agudo. Cadalso en cambio es más objetivo y acepta que existen una serie de vicios y virtudes nacionales pero que hay caracteres muy diversos en la península.
Los viajeros de los siglos XVIII y XIX para definir el carácter español se basan muchas veces en conceptos e ideas ya repetidas, Caro Baroja cree que la bibliografía de viajes es tan extensa que habría que revisarla porque hay de todo, los del XVIII tienden  a aducir ejemplos concretos y los viajeros del XIX gustan de explicar los colores locales y luego se van haciendo de una ramplonería asombrosa.
Citamos un texto de Richard Ford, viajero inglés, porque es muy asombroso y negativo (tendría que compararse con las descripciones del Londres más pobre de las novelas de Dickens), del Manual para viajeros por León describe así a los campesinos leoneses:

El reino tiene alrededor de veinte mil millas cuadradas de extensión, con un millón de habitantes. Estos agricultores duros y sin apenas cultura no cambian ni sus hogares ni sus costumbres; son gente rutinaria , enemiga de innovaciones, y se aferran a las maneras de sus antepasados; y, sin embargo, aunque dedicados puramente al cultivo de la tierra, su práctica de la agricultura es bárbaramente atrasada y siguen arando a la manera primitiva de Triptólemo y las Geórgicas; la mayor parte de estos campesinos son lentos en el progreso y se resisten a la prisa tanto como sus mismas mulas. Las mentes, al igual que sus pesadas y chirriantes ruedas, están obstruidas por la suciedad y los prejuicios que se han ido acumulando en ellas desde el diluvio” (Ford, 1983: 10).

Carro chillón. Galicia 1976:
Camino de Santiago
En el XIX se reacciona contra los neoclásicos y se valora los siglos medievales, España empieza a verse como un reducto del pasado con gentes exóticas: “Surgen así nuevas imágenes de una España tradicional y heroica y de una España popular y pintoresca” (Caro, 1970:102). Pero a mediados de siglo se ve a los españoles según su profesión o clase social empezando a distinguir muchas clases y caracteres, así lo ven los literatos, pero sigue habiendo una caracterización de los tipos nacionales. España cae en la depresión del 98 junto a otras naciones latinas y triunfan germanos y anglosajones, se habla de razas superiores. Se empieza a pensar que la falta de sangre aria era un factor esencial en la decadencia y se ve lo ario como lo bueno, estas ideas promueven un optimismo asociado a la nación incluyendo el carácter, la raza y la religión: así nace el optimismo mussoliniano, el optimismo del falangismo español que habla de lo que es ser buen español frente a visiones derrotistas más propias de la izquierda. El fascismo monopolizó el patriotismo en una larga época que va desde 1921 a 1945 y los caracteres nacionales se fijaron como colectivos y hereditarios. Se llegó a una lucha enconada tratando de malos españoles a unos frente a otros lo que acabó en una guerra civil. El análisis de Caro Baroja termina aludiendo al carácter nacional que se fijó tras la victoria del 39 y del franquismo como un mito amenazador y peligroso.
Alrededor de la Guerra Civil  se produjo una cantidad ingente de literatura en la que todo el mundo hablaba de los españoles, los extranjeros que vinieron a España a luchar también escribieron libros en los que hablaban del carácter español, de cómo son los españoles, he leído recientemente a Orwell que también opina de esto, nos acusa de grandes defectos, pero también reconoce virtudes muy encomiables. Por un lado tiene una idea del atraso de España parecida a la de Ford, aunque es más cariñoso cuando habla de los campesinos de Huesca:
“En los campos había hombres con bombachos negros de pana, camisa azul harapienta y sombrero de paja muy ancho, arando la tierra con una yunta de mulas que agitaban rítmicamente las orejas. Los arados eran unos objetos impresentables que se limitaban a rascar el suelo, sin penetrar lo suficiente para abrir un surco. Todas las herramientas estaban lastimosamente anticuadas, dado que los aperos de metal eran caros. Si se rompía, por ejemplo, la reja del arado, se reparaba una y otra vez, hasta que al final no era más que un cúmulo de reparaciones…” (Orwell, 110).
George Orwell, Orwell  en España.
Por otro lado aunque habla de la ineficacia del ejército de la República en una ocasión dice: “Por extraño que parezca, los españoles consiguen organizarse de vez en cuando con mucha eficacia” (Orwell, 2015: 112). Y también hablando del socialismo español que vivió en la guerra española observa sobre los españoles. “El resultado fue que mi deseo de construir el socialismo se volvió más real que antes. Quizás en parte se debiera a la buena suerte de hallarme entre españoles, que con su innata honradez y su omnipresente inclinación anarquista, harían tolerables incluso las primeras  etapas del socialismo, si tuviera la oportunidad” (Orwell, 2015: 130).
Y finalmente: “Conservo muchos malos recuerdos de España, pero muy pocos de los españoles; creo haberme enfadado seriamente con un español sólo en dos ocasiones, y en ambas, cuando miro atrás creo que fui yo quien tuvo la culpa. Es indudable que poseen una generosidad, una especie de nobleza que no es propia del siglo XX” (Orwell, 2015: 198).
Anales del MPE, 1935

Bibliografía.-
Caro Baroja, Julio, El mito del carácter nacional. Meditaciones a contrapelo. Madrid, 1970
Dantín Cereceda, J., "El carro leonés del concejo de Gordón", Anales del Museo del Pueblo Español, Tomo I, 1935, 139-148
Ford, Richard, Manual para viajeros por León y lectores en casa, Madrid, 1983
Orwell, George, Orwell en España. Homenaje a Cataluña y otros escritos sobre la Guerra civil española, Barcelona, 2015
En Internet: Atrapados en el cliché español por Andrea Aguilar :
 https://elpais.com/politica/2017/10/27/actualidad/1509134113_520608.html
El confortable infierno español de Elvira Roca Barea
https://elpais.com/politica/2017/10/27/actualidad/1509113683_479802.html


sábado, 21 de julio de 2018

MARÍA MAGDALENA EN ESPAÑA


Leyenda
María Magdalena es un personaje que encarna tres identidades distintas que aparecen en los Evangelios. En el Códice Calixtino es María la que regó con sus lágrimas los pies de Jesús, los enjugó con sus cabellos y los ungió. Pero otros la identifican también con María la hermana de Marta y Lázaro de Betania, amigos de Jesús y la tercera es María Magdalena, a la que Jesús expulsó demonios, que estuvo al pie de la cruz y se le apareció a Cristo una vez resucitado.
Según la tradición ortodoxa María Magdalena se retiró a Éfeso con la Virgen María y Juan y murió allí. En el 886 sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla donde se conservan, hubo peregrinación a su sepulcro desde el siglo IV que adquirió consistencia durante la Edad Media y gran auge en el siglo XI, alrededor de la festividad del domingo de Pascua y la Resurrección, asociándose su culto a reformas y fundaciones monásticas.
La tradición Occidental, basada sobre todo en La leyenda dorada, dice así: la Magdalena después de la Ascensión se fue con sus hermanos a Provenza, donde predicaron para después hacer vida retirada en la gruta de Saint Baume, allí tuvo visiones místicas. Es interesante conocer la leyenda en relación a su vida  penitente: se retiró a una celda 30 años, aislada de la gente y todos los días en cada una de las siete Horas canónicas los ángeles la transportaban al cielo para que asistiera a los oficios divinos de los bienaventurados y también era alimentada con exquisitos manjares, al concluir cada una de las Horas la bajaban nuevamente al desierto. Así vivió hasta que fue descubierta por un sacerdote de vida retirada que observa sus idas y venidas al cielo transportada por los ángeles, reconociendo que se trataba de un misterio interpela a la santa que le cuenta quién es y lo que lo que le ocurre y que está próxima su muerte, encargándole que todo se lo comunique a san Maximino al que irá a ver a su oratorio el domingo de Resurrección para comulgar por última vez y entregar su alma al Señor. Esta historia se extendió e impregnó el ideario simbólico de los países cristianos del sur de Europa.
Magdalena en el desierto.
Museo de escultura de Valladolid
Jacobo de la Vorágine se fundamenta en la tradición escrita por Hegesipo, aunque dice que otros apuntan a Josefo como posible autor de la vida de la Magdalena tal como la narra La leyenda dorada.
La iconografía de la Magdalena presenta los argumentos sacados de su vida y leyenda: 1) escenas de la vida pecadora, 2) en relación con la Pasión, 3) entierro y Resurrección de Cristo (la visita al Sepulcro, Noli me tangere), 4) la penitencia de María Magdalena (Sánchez Ortega, 1995).
Mª Magdalena. Museo
Catedral de León
Culto y santuarios:
Sus reliquias se supone que están en Vézelay, ciudad de una de las vías francesas que conducen a Santiago, hacia 1050 la iglesia de Santa María se dedicará a María Magdalena tras una reforma. Cuenta el Códice Calixtino que entre los cuerpos que descansan en el Camino de Santiago, y que los peregrinos han de venerar, está el de María Magdalena que llegó por mar a Provenza y desembarcó en el puerto de Marsella después de la Ascensión del Señor. Llevó vida solitaria hasta su muerte y Maximino le dio sepultura en la ciudad, más tarde su cuerpo fue trasladado a Vézelay, donde reposan en una abadía monacal, por su intercesión se realizan muchos milagros.
Villagallegos. Sta Mª Magdalena.
Siglo XIV. Catedral de León
Es por tanto a través del Camino de Santiago que su culto llega al norte de España en primer lugar y luego se extiende por todo el territorio. En la mitad norte de España encontramos iglesias y ermitas dedicadas a la Magdalena, dos de las más antiguas están, una en Zamora de los siglos XII-XIII  que corre paralela a la Rúa de los Francos y otra en Ávila de finales del siglo XII extramuros frente a un torreón de la muralla. Proveniente de Ávila el culto a la Magdalena se difunde por la sierra de san Vicente en el siglo XIII: en Cardiel de los Montes, cerca del Castillo de Bayuela, Garciotum, Navamorcuende (David Gutiérrez Pulido, Blogg de historia del arte).
Foto: Concha Alarcón
Sta Mª Magadalena. Ávila

Iglesia de la Magdalena en Zamora
William Christian constata a través de las Relaciones de los pueblos de España ordenadas por Felipe II que en el siglo XVI había 31 ermitas dedicadas a la santa en Castilla la Nueva y se hacían doce votos. En cuanto a los santuarios en Madrid en el siglo XVI: existía un santuario en Chamartín siendo y los pueblos a los que se iba eran Fuencarral, Hortaleza y Canillas; también Huecas (Toledo) tiene santuario dedicado a María Magdalena a la que se le hace una visita anual y su cronista dice que Magdalena es sucesora de Venus (Alfonso de Valdés). Será durante los siglos XVI-XVII cuando florecerá un culto especial a María Magdalena.
En Anguiano (La Rioja) hay una fuente junto a una ermita de la Magdalena del siglo XVII. Pensamos que la fuente intermitente de Anguiano fue elegida como fuente de la Magdalena por su similitud a lo que se narra en la vida de la santa de sus desapariciones y su vuelta a aparecer. Esta fuente está junto a una ermita dedicada a la Magdalena, y crece y mengua de hora a hora, de ella dice Fray Mateo de Anguiano que sus aguas tienen propiedades curativas para los que invocan a María Magdalena.
Santuario de la Magdalena en Anguiano

Fuente de la Magdalena en Anguiano.

A través del blog de gozos de José Mª Viñolas Esteva hemos conocido algunas iglesias, capillas y ermitas dedicadas a María Magdalena tanto en Cataluña como en Valencia: es patrona de Beniopa, municipio de Gandia; tiene una ermita en Vilanova i la Geltrú (Barcelona); una iglesia románica de Sallent (Barcelona, iglesia de la Seo de Urgell (Lleida); se venera en la capilla de su montaña en la parroquia de san Juliá de Vallfogena, en la ermita de Castell Vell de Castellón, igualmente en el término de Argelaguer obispado de Girona; existiendo una capilla en san Joan de las Abadesses, y una ermita de Godó obispado de Girona.
En Montserrat había una ermita dedicada a la Magdalena como advocación medieval, relacionada con el movimiento de las peregrinaciones ya que Vézelay desde el siglo XI era uno de los santuarios  más visitados de la cristiandad (Baraut, 213):
També, Santa Maria Magdalena,
que tota sola se n'anà al desert
per uns camins de llagrimosa esmena,
pel dret camí deixant el camí incert. (Viñolas)

Fiestas.- Las fiestas de la Magdalena del 22 de julio que nombra Mª Ángeles Sánchez en su Guía de fiestas populares de España se centran especialmente en el norte de la península: en Anguiano hay una danza de zancos; en Bermeo (Vizcaya) hay una Gira marítima; en Gueñes (Vizcaya); en Llanes (Asturias) danza del Pericote; Motrico (Guipúzcoa); Muros (La Coruña); Plencia (Vizcaya); Viana (Navarra).
Actualmente los pueblos con iglesias dedicadas a la Magdalena de la provincia de Madrid son: Anchuelo (siglo XVII-XVIII), Ciempozuelos (siglo XIV), Getafe (siglos XVI-XVII), Titulcia (siglo XVI), y especialmente Torrelaguna comenzada en 1430.
La Magdalena es una santa a la que se ha dado culto ininterrumpido, a través de sus leyendas y la difusión de su culto en Oriente y Occidente, desde los primeros siglos del cristianismo hasta nuestros días, y aunque su identidad esté en tela de juicio y no sepamos muy bien de quién se trata tenemos claro que fue una discípula de Jesús a la que también se considera apóstol, por ello tiene singular importancia y no importa tanto si sus reliquias están en Vézelay o en Constantinopla, sino su mensaje de amor y su carisma.
Bibliografía
Baraut, C. ,"Iconografía de las ermitas y de los ermitaños de Montserrat". En España eremítica. Actas de la VI Semana de Estudios monásticos. Pamplona, 1970, 211-226
Christian, William, Local Religion in sixteenth-century Spain, Princeton University Press, 1981
García Gutiérrez, Pedro F., Iglesias de la comunidad de Madrid, Madrid, 1998
Guía del peregrino medieval (“Codex Calixtinus”). Traducción castellana Millán Bravo Lozano, Sahagún, 1989
Gutiérrez Pulido, David, “Culto serrano a Santa  María Magdalena en la Sierra de San Vicente (Toledo)”, bloghistoriadelarte.wordpress.com
Sánchez, Mª Ángeles, Guía de fiestas populares de España, Madrid, 1981
Sánchez Ortega, Helena, Pecadoras de verano, arrepentidas en invierno, Madrid, 1995
Vorágine, Santiago de la, La leyenda dorada, vol. 1, Madrid, 1982
José María Viñolas Esteva Goigs i devocions populars:


lunes, 18 de junio de 2018

LA CERÁMICA APLICADA A LA ARQUITECTURA: EL MADRID DE DANIEL ZULOAGA


Hace tiempo que rastreo las cerámicas aplicadas en edificios de Madrid, fue así como reparé en la cerámica de Daniel Zuloaga.  Fue un gran ceramista español nacido en Madrid en 1852, su padre de origen vasco (Eibar) se trasladó a Madrid para trabajar como arcabucero real y sus hijos Guillermo, Germán y Daniel fueron a estudiar a la Escuela de Cerámica de Sêvres, como había hecho él años antes. Aunque sus trabajos los encontramos en muchos lugares de la geografía española y en Europa, en Madrid tenemos una amplia representación de estos trabajos aplicados a la arquitectura. Dividimos en tres partes su obra relacionada con tres momentos de su vida: los trabajos en la fábrica de la Moncloa de Madrid con sus hermanos; la producción en la fabrica La Segoviana con los hermanos Vargas; finalmente otra vez en Segovia con sus hijos, en la iglesia de San Juan de los Caballeros, después de haber trabajado en Pasajes. Su vida y su obra se pueden enmarcar dentro de una familia de artistas como el pintor Ignacio Zuloaga que es su sobrino y también artesanos ilustrados unidos a las Artes Decorativas de la Generación del 98, que representan una vuelta a las raíces de tipos, paisajes y técnicas cerámicas españolas, aunque por sus estudios y relaciones se abre al mundo europeo del  neorrenacimiento, el movimiento de Arts and Crafts y el Modernismo. En principio su obra se vinculó al arquitecto Ricardo Velázquez Bosco que desarrollará nuevas ideas estéticas, después de trabajar en el Ministerio de Fomento lo hará con el arquitecto José López Sallaberry en el Edificio de Prensa Española, llamado del ABC, y para la Compañïa Colonial Madrileña  con Miguel y Pedro Mathet y Coloma entre otros.
     A la vuelta de sus estudios en Francia los Zuloaga refundan la Fábrica y Escuela de Cerámica de la Moncloa en 1877 y en 1881 Guillermo Zuloaga es el director, esta época se caracteriza por recuperación de técnicas cerámicas tradicionales y la introducción de estilos  de moda europea. En 1883 les encargan la decoración del Palacio de Velázquez (1883-1884) del arquitecto Ricardo Velázquez, es una obra de gran colorido con animales fantásticos de gran belleza.


Palacio de Velázquez. Retiro.
Madrid

Cierran esta fábrica y durante un tiempo Daniel trabaja de forma independiente en el Taller de Vallehermoso para la decoración del Palacio de Cristal (1886-1887), hecha a base de grutescos, anfisbenas, cabezas de ánades y grifos.

Palacio de Cristal. Retiro.
Madrid
En 1888 Daniel trabaja de nuevo en La Moncloa para el arquitecto Ricardo Velázquez, y su proyecto para la Escuela de Ingenieros de Minas, con su hermano Guillermo utilizó la técnica de esmalte sobre piedra en 1892, dos paneles cerámicos con escenas y otros con adornos de grutescos.

Escuela de Minas. Madrid


 La decoración neoárabe o neomudejar de ribete en los alfices del Instituto Valencia de Don Juan en colores verde, blanco y negro (1889).


Instituto Valencia de don Juan. Madrid

    La Segoviana era una antigua fábrica de loza en la que se establece y forma una empresa con los Vargas. Realiza varios encargos entre 1893 y 1906, desarrolla nuevas técnicas y estilos como el Modernismo. Trabaja en solitario para realizar las enjutas del Ministerio de Fomento (1893-1906) con el mismo arquitecto Ricardo Velázquez.




Antiguo Ministerio de Fomento.
Madrid
Y posteriormente realiza la obra de decoración de la fachada de Serrano del edificio de Blanco y Negro (1899) con medallones cerámicos de Medusa y grutescos neorrenacentistas. 

Edificio del ABC y Blanco y Negro.
Madrid

En la Casa de la Marquesa de Eguarás en Barquillo 22 compone los paneles cerámicos del zaguán con cabezas femeninas inspiradas en dibujos de Mucha. 
Zaguán del palacio de Barquillo 22.
Madrid

Otra vez en Segovia arregla y se instala en la iglesia desamortizada de san Juan de los Caballeros donde monta el taller con sus hijos cuando ya es un afamado artista. Además de los estilos anteriores hace cerámicas de estilo neomedieval y regional. Trabaja para el Hospital de Jornaleros de Maudes con decoración cerámica exterior en colores verde y azul; decoración de la cúpula de la iglesia convento de los Carmelitas de Madrid entre 1915 y 1921, con cerámica esmaltada multicolor. Y en el edificio de Ocharán en Gran Vía 1 también denominado edificio Grassy, porque alberga la famosa tienda de relojes de ese nombre.
Cúpula del convento de
los Carmelitas Descalzos. Madrid
Finalmente, en la villa Las Torres de San Lorenzo de El Escorial para el palacete Modernista, edificado en 1913 por el arquitecto Luis Vidal Tuasón, realiza unos paneles cerámicos que adornan profusamente el exterior de la mansión. 


Palacete de Las Torres. Grutescos y Virgen del Perpetuo Socorro.
San Lorenzo de El Escorial.
Daniel Zuloaga siempre buscó un estilo personal y no sólo fabricó cerámica para la arquitectura sino que además se dedicó a la cerámica de pequeño tamaño y la pintura, pero muchos de estos trabajos están en colecciones particulares de difícil acceso y también en museos, además personalmente nos interesaba más la azulejería.
Bibliografía.-
Perla, Antonio, Cerámica aplicada en la arquitectura madrileña, Madrid, 1988
Rubio Celada, Abraham, Los Zuloaga, artistas de la cerámica, Madrid, 2007
Rubio Celada, Abraham, "Innovaciones técnicas, estilísticas y temáticas en la cerámica de los Zuloaga", Boletín de la Sociedad española de cerámica y vidrio, 38, 1999, 345-352
San Antonio Gómez, Carlos de, El Madrid del 98. Arquitectura para una crisis: 1874-1918, Madrid, 1998
En Internet los artículos de la Wikipedia son un buen resumen:

viernes, 25 de mayo de 2018

LAS CARAS DE MADRID



Caras y cabezas en edificios y fuentes de Madrid.- Poco a poco he ido recopilando fotos de caras que se encuentran en los edificios de Madrid y también de otras ciudades.  En Madrid paseo mucho y observo sus edificios, algunos tienen caras en sus fachadas unas son bellas y sugerentes otras son terroríficas. Hemos considerado dos divisiones:
1.       Edificios de los siglos XVII-XVIII. Caras terroríficas o demoníacas y otras de la mitología. Se encuentran en edificios civiles y religiosos y fuentes.
2.       Edificios de los siglos XIX y XX. Las encontramos en dos tipos de edificios: A) Edificios institucionales y bancos. B) Viviendas y oficinas. Suelen estar en jambas, dinteles y también en los frontones, bajo las cornisas.
Al igual que las cruces, las rosetas, estrellas, manos, etc. Las caras que se colocan en las partes visibles de los edificios conservan una finalidad protectora, apotropaica, por eso suelen estar en puertas y ventanas, lugares por donde entra lo de afuera y extraños y conocidos, también pueden tener un carácter propagandístico o bien un fin embellecedor, de adorno. Para Jean Hani  (1983: 75) los personajes colocados en las puertas de edificios sagrados son "guardianes del umbral" y yo diría que algo similar ocurre en las construcciones civiles. Este elemento protector se ha tratado de forma muy visual en un libro que es sobre todo de fotografías del mundo rural: Líbranos del mal. Creencias, signos y ritos protectores en la zona Pirenaica Aragonesa (2000), en el que vemos en qué lugares se colocaban caras y cabezas, que por lo general coinciden con lo que se hace en las urbes. Y Caro Baroja en sus libros sobre etnografía también ha dibujado elementos de la arquitectura rural en los que aparecen cabezas: en un rollo de Garganta de Olla hay una carátula pétrea, siendo su intención producir espanto (Caro, 1974: 306)
Podríamos decir que la idea de que una cabeza humana como un elemento protector, que tiene una intención similar a la de un amuleto, viene de muy lejos. No vamos a retrotraernos a sus orígenes porque los desconocemos, aunque hay ciertos indicios que nos hacen dirigir la mirada hacia las prácticas y rituales guerreras de los pueblos antiguos. Pero sin hacer demasiadas pesquisas pensamos en las cabezas de Medusa  que son el centro de ciertos mosaicos romanos y que tienen una intención protectora en las villas romanas; más tarde en el Medievo las cabezas también adornan iglesias románicas y góticas, recordamos los hombres verdes de la catedral de León y cabezas en iglesias románicas como algunas de Zamora, abajo en la primera ilustración. Cirlot, experto en simbología, pone el ejemplo de las cabezas del interior de san Juan de los Reyes de Toledo.
San Claudio de los Olivares. Zamora
Si paseamos por una ciudad como Madrid encontraremos cabezas y rostros en muchos edificios de diferentes épocas y estilos. Madrid no ha conservado muchas edificaciones medievales y tampoco renacentistas, pero sí encontramos más ejemplos barrocos, neoclásicos y modernistas. Por eso hemos realizado fotos de cabezas que adornan edificaciones de estos estilos.
1.       Caras en edificaciones de los siglos XVII y XVIII con aspecto terrorífico o demoniaco.
Es interesante observar dónde hemos encontrado  estas cabezas: una en el escudo de Madrid más antiguo que se conserva, la antigua Casa del Pastor, sobre la que existe una leyenda y que puede ser del siglo XVII. Sobre el frontón de la entrada principal de la iglesia de Montserrat en la calle San Bernardo también tenemos una máscara demoníaca. La decoración de la fachada y la torre de esta iglesia se deben a Pedro de Ribera (1720).
Parte inferior del escudo de Madrid.
Casa del Pastor

Frontispicio iglesia de Montserrat. Madrid

El palacio Parcent de la calle San Bernado, proyectado por Gabriel Valenciano en 1728 y que sufrió diferentes intervenciones, aunque conserva la estructura general y la portada del XVIII, tiene en su portada dos caras demoníacas que sirven de ménsulas, actualmente es del Ministerio de Justicia y fue declarado BIC en 1995.
Demonio en el Palacio Parcent. Madrid
Calle San Bernardo 62

Las fuentes se adornan igualmente con caras, así es el caso de la fuente de Apolo de Ventura Rodríguez que tiene dos caras de cuyas bocas sale el agua: Circe en dirección Norte y Medusa en dirección sur. Circe es una diosa hechicera y maga que transforma a los hombres en animales y Medusa es una de las tres gorgonas, un monstruo ctónico, su cabeza está coronada por serpientes, las caras de estas magas las vamos a encontrar en edificios institucionales de épocas posteriores.

Fuente de Apolo. Circe

Fuente de Apolo. Medusa

La Real Aduana de la calle de Alcalá fue construida en tiempos de Carlos III por Sabatini tiene en la fachada un gran balcón con balaustrada de piedra sostenido de ménsulas o repisas que rematan en cabezas de sátiros y de cariátides, este edificio es de 1769. En la Puerta de Alcalá también de Sabatini vemos que sobre su vano central ostenta una cara demoníaca. 
Puerta de Alcalá. Madrid

Casa de la Aduana.
Ministerio de Hacienda
En el Palacio de la Puerta del Sol observamos que sobre la puerta principal hay una cabeza de Hércules cubierto con la piel y la cabeza del león al que mató con sus manos.
Palacio de la Puerta del Sol

2.       Siglos XIX y XX:- Durante este tiempo Madrid goza de estilos eclécticos y modernistas.
Revisaremos arquitectura institucional y bancos, por otro lado edificios de viviendas y oficinas. Los edificios institucionales y bancos suelen tener caras de dioses, héroes y diosas, en cambio los de  de viviendas se adornan con caras femeninas generalmente. 
A)     Edificios institucionales y bancos. Los bancos suelen tener cabezas y rostros de divinidades de afán protector y propagandístico:
En el Banco de España tenemos entre otras la cabeza de Medusa y tal vez la de Circe de desafiante y provocativa mirada. En el edificio de las Cariátides de Alcalá esquina a Barquillo hay cabezas en lo alto de los capiteles.
Banco de España. Medusa

Banco de España. Circe

En edificios institucionales como el Palacio de Comunicaciones antiguo edificio de Correos en Cibeles también está custodiado por hermosas caras de dioses y diosas del escultor romántico Ángel García Díaz. La Biblioteca Nacional en cada una de las garitas de acceso al jardín tiene medallones con caras de las que hemos elegido la de Atenea por su significación y belleza.
Diosas Ceres y Hathor en el Palacio de Correos.
Ayuntamiento de Madrid
Biblioteca Nacional. Atenea


B)      Viviendas y oficinas. La arquitectura madrileña modernista se crea entre finales del siglo XIX y principios del XX, se expresa superficialmente y en un sentido ornamental y ocasionalmente estructural.
Edificios de viviendas adornados con caras .- En el barrio Salamanca y el distrito Centro: calle Alcántara 73, Ayala 94, Conde Peñalver 20, Núñez de Balboa 4, Ortega y Gasset 59, Castellana 23, Villanueva 8, Villanueva 28, Villanueva  39, etc.
Alcántara 73

Ayala 94

Paseo de la Castellana 23
Oficinas: en la calle Mayor 16-18 se encuentra el Edificio de la Compañía Colonial y fábrica de chocolate que fue rehabilitado en su fachada al estilo modernista con caras de dioses, diosas y con caras-retratos posiblemente de sus dueños. El Edificio Metrópolis de la calle Alcalá esquina con la Gran Vía tiene en su puerta de hierro y bronce la cara del dios Baco.
Edificio Colonial. Calle Mayor 16-18

Puerta del edificio Metrópolis
Hay otras caras en puertas y ventanas de los edificios de Madrid esperando nuestra mirada porque para eso fueron puestas, para fascinarnos con su belleza y poder.
Bibliografia.-
Balduque Alvarez, Antonio, "Caduceos en Madrid: simbología de las fachadas del Banco de España", Madrid histórico, nº 36, 2011, 18-24
Biarge, Fernando y Ana, Líbranos del mal. Creencias, signos y ritos protectores en la zona pirenaica Aragonesa, Huesca, 2000
Caro Baroja, J., "La serrana de la Vera", en Ritos y mitos equívocos, p. 306. Madrid, 1974
Hani, Jean, El simbolismo del templo cristiano, Palma de Mallorca, 1983
Ponz, Antonio, Viaje de España, 2, Tomos V-VIII, Trata de Madrid, Sitios Reales inmediatos y de Extremadura, Madrid: Aguilar, 1988
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